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Salah impulsa el sueño de un Liverpool que se acerca a Kiev

Martes, 24 de Abril del 2018 | Escrito por - EFE
Mohamed Salah dirigió este martes la exhibición del Liverpool sobre el Roma (5-2) en Anfield y, con un doblete sublime en la primera mitad y dos asistencias en la segunda, impulsó el sueño de los Reds hacia la final de la Liga de Campeones en Kiev.

El delantero egipcio, recién nombrado mejor futbolista del año en Inglaterra y uno de los nombres más codiciados a día de hoy en el mercado, sigue haciendo méritos para pelearle el Balón de Oro a Cristiano y a Messi: sus 43 goles en 47 partidos esta temporada -diez de esos tantos en la Champions- así lo demuestran.

El Liverpool de Jürgen Klopp, el único equipo invicto del torneo, y el Roma de Eusebio Di Francesco, con la moral por las nubes tras la histórica remontada en cuartos ante el Barcelona, dos conjuntos que nadie esperaba en semifinales, buscaban en Anfield dar el primero de los dos pasos necesarios para estar el próximo 26 de mayo en el Estadio Olímpico de Kiev.

La mejor versión de los Reds y de Salah aniquiló a los italianos, que sólo consiguieron oponer resistencia y presentar batalla en los últimos diez minutos, en los que primero Edin Dzeko y luego Diego Perotti, de penalti, vieron portería para dejar la eliminatoria ligeramente abierta.

La temible MSF, la sociedad formada por el senegalés Sadio Mané, el brasileño Roberto Firmino y Salah, hizo añicos a la defensa de tres hombres que planteó esta noche Di Francesco y que tan buen resultado le dio ante el Barcelona.

Después de 15 minutos valientes de los gialorrossi, en los que inquietaron ligeramente a Karius, con un disparo al travesaño de Kolarov incluido que silenció Anfield, llegó el vendaval de los de casa.

Se repuso bien el Liverpool al mazazo de perder a Oxlade-Chamberlain por lesión en los compases iniciales y, pasada la media hora, poco después de que Mané avisara con dos disparos a bocajarro y el Roma, temeroso, diera un paso atrás, Salah se apuntó el primero de sus dos tantos.

El faraón, escorado a la derecha, recogió el esférico, armó la zurda, cargó y sacó un disparo que clavó en la escuadra derecha de la portería de un Alisson que no pudo otra cosa que ver cómo el balón se alojaba en el fondo de su portería.

El gol dejó totalmente noqueado al Roma, que a punto estuvo de llevarse el segundo en la siguiente jugada cuando Lovren, libre de marca en el área, mandó su cabezazo directamente al travesaño.

Pero no tardó en llegar el segundo, y, en los últimos instantes de la primer mitad, Salah volvió a demostrar su magnífico entendimiento con Firmino y ajustició al Roma al picar con elegancia el balón ante la salida de Alisson tras un contragolpe.

La segunda mitad, hasta los últimos diez minutos, fue un paseo de los de Klopp, que avasallaron al Roma y dejaron la eliminatoria prácticamente vista para sentencia. Sólo un empujón tardío de los de Di Francesco, ya con defensa de cuatro hombres sobre el verde, impidió a los romanos despedirse de la serie.

Salah ejerció de goleador en los primeros 45 minutos y de asistente en los segundos. El tercer y el cuarto tantos de los Reds salieron de sus botas, primero al poner un balón desde la derecha en boca de gol a Mané y después en una jugada prácticamente calcada pero con diferente receptor, Firmino.

El gol que completó la manita se lo apuntó también el delantero brasileño al aprovechar la enésima desconcentración defensiva de los italianos y cabecear picado en el minuto 68 desde el área pequeña un saque de esquina.

Se relajó entonces el Liverpool, ya con Ings sobre el campo en lugar de Salah, y lo acabó pagando. A falta de nueve minutos para la conclusión Nainggolan se echó a su equipo a la espalda y primero puso un balón largo a la espalda de la defensa que se comió Lovren y no falló Dzeko y después provocó un penalti por mano de Milner tras un lanzamiento desde fuera del área.

Perotti, que había ingresado en el segundo tiempo por Juan Jesús, no falló desde los 11 metros y se apuntó el segundo del Roma. Los aficionados visitantes no sabían muy bien cómo, pero veían en el marcador un 5-2 y que su equipo se había metido en la eliminatoria.

No se volvió a mover el marcador de Anfield pese a las acometidas romanas y el Liverpool, cinco veces campeón de Europa, dio, aunque con susto, un paso importante hacia su sexto entorchado

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