| Escrito por Simon Kennedy | |||
| Martes, 18 de Septiembre de 2012 16:18 | |||
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La economía mundial se desliza a una “zona ambigua” entre la expansión directa y una nueva recesión. “Podría ir por cualquiera de los dos caminos”, dijo Joachim Fels, economista jefe de Morgan Stanley en Londres, que acuñó la descripción en un informe del 15 de agosto. “No hace falta mucho para volcarnos a una recesión global”. La incertidumbre obliga a los bancos centrales a dar un paso al frente, y la Reserva Federal de los Estados Unidos se embarcó la semana pasada en una tercera ronda de flexibilización cuantitativa, mientras que el Banco Central Europeo está dispuesto a comprar bonos. Si bien las medidas bastaron para impulsar el índice Standard Poor’s 500 a su nivel más alto desde 2007, la prueba será si pueden hacer que la economía global se acelere respecto de su llamada velocidad de estancamiento. “Los mercados son economistas fabulosos, de modo que a un aumento suele seguirle una aceleración de la economía, pero es probable que haya una consolidación conforme los datos sean más moderados a corto plazo”, dijo Trevor Greetham, que contribuye a la administración del equivalente de $225,000 millones como director de asignación de activos de Fidelity Worldwide Investment en Londres. “Hay una tensión en dos sentidos”. Esa tensión se refleja en la posición de los estrategas bursátiles, que están divididos entre aquellos a quienes las opacas perspectivas económicas llevan a rehuir las acciones y los que declaran que el estímulo y la liquidez son motivos para comprarlas. Morgan Stanley pronostica una declinación de 20% del S&P 500, a 1,167, hasta diciembre. Credit Suisse Group AG estima que los aumentos se sostendrán y que la referencia de los Estados Unidos terminará el año a 1,500. Recomendación de compra “Si los bancos centrales estiman que la flexibilización cuantitativa funciona y esos beneficios superan los costos, continuarán por esa vía”, dijo Andrew Garthwaite, un estratega bursátil global en Londres de Credit Suisse, en un informe del 14 de septiembre. “Recomendamos comprar”. La advertencia de Morgan Stanley, de la que se hicieron eco Citigroup Inc. y Pacific Investment Management Co., es que incluso con el apoyo del banco central, la reciente desaceleración significa que el crecimiento ronda el nivel en el cual podría de pronto desaparecer y convertirse en recesión. Eso hace que las economías sean cada vez más vulnerables a una conmoción que induzca una caída conforme se agrava la crisis de la deuda de Europa, los Estados Unidos se acercan a un abismo fiscal y los mercados emergentes se desaceleran. La desaceleración deja a los bancos centrales como primeros interpelados a pesar de las dudas respecto de la capacidad y el alcance de la política monetaria en el sentido de proporcionar mayor fuerza, luego de que se redujera la mayor parte de las tasas de interés de referencia a bajos niveles récord y los funcionarios se embarcaran en compras de activos. ©2012, Bloomberg News. Todos los derechos reservados.
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