PUBLICIDAD
Actualidad
Banco Agrícola devela su nueva imagen
EUA reconoce haber asesinado a 4 estadounidenses con aviones no tripulados
FBI mata a hombre indagado sobre maratón de Boston
Revocan condena por genocidio a Ríos Montt
Gigantesco tornado golpea zona residencial y escuelas de Oklahoma
Corea del Norte lanza un sexto misil de corto alcance
Obama promete mantener atención en empleos y en clase media pese a polémicas
Murió el ex dictador argentino Jorge Rafael Videla
Hasta el papel higiénico escasea en Venezuela
OIT aboga por cambiar leyes de Bangladesh tras tragedia de Dacca
24 de mayo, 2013
banner
You are here: Portada|Contenidos|La renuncia del Papa plantea a los dirigentes ancianos la necesidad de enfrentar la realidad
(0 votos, media 0 de 5)

Escrito por Makiko Kitamura, Drew Armstrong y Kristen Hallam   
Martes, 12 de Febrero de 2013 16:30

¿Cuántos años son demasiados para dirigir? La renuncia del papa Benedicto XVI, la primera abdicación en casi seis siglos, podría obligar a los viejos leones de la política, los círculos académicos y los negocios a enfrentar esa dolorosa pregunta. Para las legiones de dirigentes bien entrados en los 80 y más allá, las evidencias no son alentadoras.

El papa Benedicto dará un paso al costado dos meses antes de cumplir 86 años porque ya no tiene las fuerzas necesarias para conducir a los 1,200 millones de católicos del mundo, dijo ayer. Su decisión podría ser representativa de una generación mayor que quizá goza de mejor salud que generaciones anteriores pero que talvez albergue expectativas poco realistas sobre qué es físicamente posible hacer cuando el cuerpo envejece.

“El Papa probablemente esté tomando una sabia decisión porque su capacidad para conducir a la iglesia va a ser más limitada en promedio debido a que tiene 85 años”, señaló Leo Cooney, de 69 años, jefe de geriatría de la Escuela de Medicina de Yale.

Muchos de los dirigentes empresariales más influyentes del mundo se enfrentan a la misma decisión mientras siguen conduciendo sus imperios pasados los 80 años e incluso los 90. Entre los dirigentes con más de 80 años se cuentan Warren Buffett de Berkshire Hathaway Inc., de 82 años; Rupert Murdoch de News Corp., de 81 años; T. Boone Pickens Jr. de BP Capital LLC, de 84 años; y Kirk Kerkorian de Tracinda Corp., de 95 años. El presidente de Viacom Inc., Sumner Redstone, y el vicepresidente de Berkshire Hathaway Inc., Charles Munger, tienen 89. Li Ka-Shing, presidente de Hutchison Whampoa Ltd., tiene 84.

Expectativa de vida

La opinión común de la comunidad científica sobre estos magnates que reinan desde hace largos años es clara: todo lo bueno llega a su fin. Algunos tenemos suerte y seguimos fuertes hasta la vejez, muchos otros no. “La frecuencia de problemas cognitivos y funcionales significativos aumenta drásticamente alrededor de los 85 años”, explicó Cooney. “Probablemente sea una buena idea volver a evaluar la propia capacidad para ocupar puestos de poder en ese momento”.

La expectativa de vida en Estados Unidos hoy es de 76 años para los hombres y 81 para las mujeres. La expectativa de vida es de alrededor de 78 años en los países desarrollados y de 68 años en las regiones en desarrollo, dijo Naciones Unidas en un informe del año pasado.

En 2050, los recién nacidos podrán esperar vivir hasta los 83 años en las regiones desarrolladas y hasta los 74 en las regiones en desarrollo, indicaba el informe. Los afortunados que viven pasados los 90 se enfrentarán a una multiplicidad de difíciles obstáculos a medida que envejezcan.

Cuando las personas llegan a los 80, la masa muscular se reduce y también la fuerza y la resistencia. Casi el 70% de los estadounidenses de entre 85 y 89 años tienen alguna discapacidad, definida como una limitación considerable de la actividad vital, según un informe de 2011 de la Oficina del Censo de los EUA  y el Instituto Nacional del Envejecimiento.

Sin embargo, la mayoría de los dirigentes empresariales de edad avanzada no tienen intenciones de abdicar si no tienen que hacerlo. Y esa quizá sea la decisión más inteligente que hayan tomado, según muchos gerontólogos. Aferrarse a un trabajo lleno de responsabilidades y desafíos podría ser lo mejor para la salud de un ejecutivo, según Barbara Messinger-Rapport, directora del centro de medicina geriátrica de la Clínica Cleveland.

©2013, Bloomberg News. Todos los derechos reservados.

 
blog comments powered by Disqus