| Escrito por Por El Economista | |||
| Miércoles, 11 de Agosto de 2010 10:55 | |||
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Según la edición electrónica del periódico La Nación, pese a lo engorroso de los trámites de cancelación existen herramientas para lograr que su trámite sea menos lento. Cynthia Zapata, directora de la Comisión de Apoyo al Consumidor del Ministerio de Economía, explicó ayer cuáles son los procedimientos que el tarjetahabiente debe seguir si su emisor le da largas al cierre de su tarjeta. La funcionaria profundizó en tres procedimientos para la resolución de un reclamo una vez que la persona eleva su queja. La primera es una negociación telefónica que puede durar de uno a 15 días. La segunda es una conciliación que puede tardar hasta tres meses y, si ninguna de las anteriores resulta satisfactoria, entonces se abre un proceso administrativo que puede tardar un año. Sin embargo, Zapata fue enfática en que el cierre de una tarjeta debe ser un trámite “sencillo y ágil”, tal y como lo estipula el artículo 32 del nuevo Reglamento de Tarjetas de Crédito y Débito, que entró a regir el pasado 1.° de abril. “Si la entidad le dice al cliente que necesita de hasta 24 firmas y muchas autorizaciones para poder cancelar el plástico, entonces la persona debe exigirle al funcionario que lo atiende que le indique eso mismo por escrito”, recomendó la funcionaria. “Los medios (para atender reclamos por tarjetas) deben ser ‘sencillos y ágiles’. Entiéndase por ambos conceptos que el proceso no sea entrabado, que no sea engorroso y que no sea administrativamente extraño”, explicó.
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