| Escrito por El Economista | |||
| Lunes, 23 de Julio de 2012 10:14 | |||
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Los jóvenes en Guatemala representan el 70% de su población, pero eso no significa que tengan un lugar prioritario en las políticas públicas, según el Informe Nacional de Desarrollo Humano (INDH) 2011. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Guatemala presentó su primer informe 2011-2012 enfocado en los jóvenes. Este dio cuenta de los problemas que aqueja este segmento social: baja escolaridad, desnutrición, maternidad y paternidad prematura, migración forzosa, desempleo y violencia. “Los jóvenes no son el futuro, son el presente, el ahora de nuestro país”, sostuvo René Mauricio Valdés, representante del PNUD, al matutino guatemalteco Siglo XXI. El informe responsabiliza al Estado los desiguales progresos en iniciativas del desarrollo humano y la juventud. Asimismo, hizo un llamado para diseñar políticas sociales sostenibles financieramente en el largo plazo, las cuales prioricen el combate a la pobreza. La familia, la iglesia y la escuela son las instituciones más confiables para los jóvenes mientras, que el Gobierno, el Congreso y los partidos políticos figuran entre las menos confiables. La investigación también midió la penetración de tecnología. El 55.7% de los jóvenes de 15 a 29 años de edad saben usar computadora y el 46.8% ha usado internet. Entre los internautas, el 57.7% posee una cuenta en la red social, Facebook. Por otro lado, el 68.9% de los jóvenes tiene celular, lo cual demuestra su penetración en todos estratos sociales. Los jóvenes que estudian y no trabajan representan el 22%, mientras que los que estudian y trabajan, el 12%. El 25% no está involucrado en ninguna de estas actividades. Mientras tanto, el 18% de los niños menores de 13 años trabaja en condiciones precarias. Existe una falta de conexión entre programas de inserción laboral para el primer empleo. Las amistades son el mayor enlace para conseguir un primer trabajo (32.2%), seguido de los familiares (24%) y el trabajo en negocios familiares (17%). “Los que nos consideramos adultos no tenemos por qué sentirnos satisfechos de como hemos tratado a nuestra juventud actual”, reflexionó Valdés. “Necesitamos un Estado fuerte, empresarios más responsables, una universidad que enseñe mejor, una mejor educación básica en la primaria, lo que me preocupa a mi es que hay una buena cantidad de jóvenes que viven en la cárcel, mareros y para los que están afuera, eso es como que el delito atrae y promueve la criminalidad”, dijo por su lado el sociólogo Edelberto Torres Rivas.
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