| Escrito por Pablo Balcáceres | |||
| Viernes, 21 de Septiembre de 2012 10:43 | |||
![]() La economía salvadoreña tiene un problema estructural: es la de menor crecimiento en los períodos de bonanza y es la de mayor contracción durante las crisis, con respecto a sus vecinos centroamericanos. Alexander Segovia, secretario técnico de la Presidencia de dicho país, afirma que el gobierno busca romper las amarras del modelo económico, a través de la iniciativa “Nuevo ciclo para la inversión, desarrollo y empleo”, que tiene un énfasis en la dinamización del área costera salvadoreña. El programa se compone de cinco ejes: la renovación del marco de incentivos económicos, la apuesta por el desarrollo territorial, la optimización de los trámites, las apuestas sectoriales y el financiamiento al desarrollo. En el tema de modernización legal, será prioritaria la nueva ley de servicios internacionales, la cual actualizará segmentos que no están incluidos en la actual. Asimismo, está listo un paquete compuesto por la nueva ley de zonas francas, que ya está consensuada con la industria textil; la ley de estabilidad jurídica, de asocios público-privados y la de fomento a la pequeña y mediana empresa."Estamos convencidos de que el proceso de inversión pasa por la franja costera marina", aseveró el funcionario, que considera una prioridad el desarrollo territorial en esa área. El sentido estratégico de invertir en dicha zona reside en que ahí se ubican los puertos, el aeropuerto, los recursos marinos, buen parte de la infraestructura turística y el 51% de las mejores tierras para el cultivo. En contraste, la tasa de analfabetismo ahí es de las más altas a escala nacional. Segovia da por sentado que El Salvador recibirá un segundo Fomilenio por parte de la Corporación Reto del Milenio (MCC), para apoyar los planes de desarrollo. Por otro lado, se impulsará el concepto de territorios de progreso, es decir áreas en donde se gestarán inversiones, a partir de la coordinación con las comunidades locales. Agricultura y logística son los rubros claves, que quiere impulsar el Estado, en su papel de dinamizador del desarrollo. La meta agrícola es lograr que el país no solo sustituya importaciones, sino que también se convierta en un exportador. Pablo Ochoa, ministro de Agricultura, dice que en mediano plazo El Salvador ya se autoabastecerá de frijol y maíz. Además, tendrá la capacidad para exportar maíz. Mientras tanto, en logística se pretende convertir al país en un centro internacional. Alberto Arene, presidente de la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA), aseguró que el próximo año se licitará el puerto La Unión, mientras que se ya se busca el financiamiento para ampliar el Aeropuerto Internacional de El Salvador, en Comalapa.
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