| Escrito por Redacción El Economista.net | |||
| Martes, 06 de Enero de 2009 18:00 | |||
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Las cosas no lucen muy promisorias para nuestras economías el año que viene. En 2008, que está por cerrar y que a pesar de que ha enviado "shocks" externos brutales, nuestras economías no han sido tan golpeadas comparadas con las de los países más desarrollados del mundo y los menos preparados de Latinoamérica. n Durante buena parte del año, el enorme aumento de los precios del petróleo y los alimentos fue la amenaza mayor que enfrentamos. Hace unos meses, la dinámica mundial cambió, se desató una crisis financiera como nunca antes se vio en Estados Unidos y Europa, y llevó al mundo a una crisis económica de proporciones no previstas, que ha recorrido el mundo como plaga incontenible. n Sin embargo, las aguas tan agitadas no han golpeado aún a la economía de la región en la forma dramática en que perjudica a Estados Unidos, Japón y Europa. Los PIB de la región, excluyendo a Nicaragua, que está muy rezagado, aún crecerán entre el 1.5% y el 3%. En Europa son negativos. n La mayoría de los países tiene macroeconomías sólidas y relativamente ordenadas, exceptuando a Nicaragua y en menor grado Honduras. Panamá y El Salvador están oficialmente dolarizados, y las economías de Guatemala y Costa Rica están muy dolarizadas de hecho, y ahora que el dólar es refugio de capitales mundiales, su revaloración contra el yen, euro y la mayoría de monedas mundiales nos protege más que a otras regiones. n La crisis alimentaria ha sido relativamente superada en el precio del maíz blanco con buenas cosechas y programas inteligentes de cosecha. Esa amenaza ha sido temporalmente superada. n Gracias a la recesión mundial, los precios del petróleo y los productos básicos bajaron debido a la caída de la demanda y a la disminución de las inversiones especulativas en esos productos. Eso también aliviará la economía, aunque el daño producido durante el año ha sido grande. n La crisis financiera ha comenzado a afectar a nuestras economías, los bancos han apretado el crédito a personas, empresas medianas y pequeñas, algo que afectará fuertemente a la economía real, las empresas reducen su ritmo, dejan de efectuar ampliaciones o nuevos proyectos, o cortan gastos y se pierden empleos. n El año que termina y el nuevo encuentran a la región con procesos electorales importantes. Los problemas de elecciones producen congelamiento de inversiones y gastos; como por ejemplo la incertidumbre que causan en Nicaragua, donde ya se realizaron, en Panamá y especialmente en El Salvador, donde el cambio podría no ser solo de gobierno sino de sistema. n La recesión en Estados Unidos, Europa y Japón, hacen esperar que remesas en los países receptores y exportaciones a esos países disminuirán. n El resultado de las elecciones en El Salvador si gana el FMLN provocará un congelamiento de inversiones y retiro de depósitos por la incertidumbre de que si su mandato será del corte Chávez o "Lula". Sería un "shock" interno de gran magnitud. En Panamá el caso no reviste ese dramatismo, es probablemente más un cambio de énfasis. n La crisis mundial, trasladada a las economías reales de la región sin duda tendrá un impacto importante, menos exportaciones, menos remesas, menos turismo. Será un año de apretarse el cinturón y buscar nuevos ingresos.
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| Última actualización el Martes, 06 de Enero de 2009 18:00 |







