| Escrito por Editorial | |||
| Miércoles, 13 de Enero de 2010 18:00 | |||
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El triángulo norte debe cuidar que el narcotráfico y el crimen organizado no arruinen su encanto.
El turismo es uno de los motores importantes en la economía de muchos países en el mundo, los exitosos explotan aquello en que son buenos, algo que el mercado busca y paga con gusto.
Adicionalmente, esos países desarrollan la capacidad de ofrecer buen servicio al turista, la propaganda negativa de malas experiencias mata, la buena da vida.
Buen servicio es infraestructura, buena agua, limpieza, internet inalámbrico abundante, personal adiestrado para servir, tantos bilingües como se pueda, telefonía de primera y una buena red de contactos con los grandes operadores de turismo. nLos países no tienen éxito por casualidad, han desarrollado todo esto con inversión adecuada, pública o privada.
La mayoría ha dado o da a los inversionistas en proyectos turísticos estímulos fiscales, facilidades de tramitología y un acompañamiento gubernamental importante al inversionista privado que pone el recurso más escaso por el que pelea todo el mundo, el capital de inversión y transferencia de tecnología que lo acompañe; los gobiernos se convierten en socios estratégicos en el desarrollo del país.
Algunas condiciones generales del país son indispensables, buena conectividad aérea y terrestre, seguridad, buen servicio médico y hospitalario, estabilidad social y política; por muy bueno que sea el destino, a falta de esta última aleja a los turistas.
El turismo comienza a ser muy importante para la región. Costa Rica, pionero en la industria, comenzó con estímulos fiscales para los inversionistas hace 20 años y obtuvo un flujo mayormente de mochileros o turismo de bajo presupuesto; ha pasado a cubrir toda la escala, desde el turismo de grandes hoteles y marinas de lujo en el pacífico norte, hasta turismo ecológico, rústico de gran valor agregado para el sector que lo demanda.
Honduras aumenta el flujo a su costa del Caribe, en Roatán se contruyen campos de golf, hoteles y villas de alto precio; Panamá, con su ciudad cosmopolita, alegre y sofisticada y cada vez más turismo a un interior de gran riqueza natural, aún en proceso de descubrimiento.
Guatemala, con su cultura maya, población indígena colorida y clima fresco, ha estado en el mercado hace décadas como un destino exótico.
Nicaragua, el más subdesarrollado, ha comenzado a despegar en su costa pacífica, inicialmente captando el excedente del turismo tico, ahora despegando impresionantemente; se construyen actualmente tres campos de golf de calidad mundial, hoteles lujosos y villas, un nivel más alto, a pesar de sus limitaciones.
El Salvador es el más rezagado de la región, a pesar de la excelente conectividad que le dan la línea aérea y su aeropuerto, “hub” para el mundo, de tener las mejores carreteras de la región y todos los atractivos, mar, montaña, pueblos y lagos muy cerca, aún no capta más que viajeros de negocios de manera importante.
Falta una apuesta seria de país y Gobierno, que se empezó a perfilar para destapar la inversión en lo que sus vecinos tienen abundancia: destinos, hoteles, campos de golf y recorridos ecológicos.
El Triángulo Norte debe cuidar que el narcotráfico y el crimen organizado no arruinen su encanto. El repunte de la economía mundial debiera beneficiar el turismo en la región, es de prepararse para crecer en ese rubro tan prometedor.
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| Última actualización el Miércoles, 13 de Enero de 2010 18:00 |







