| Escrito por Editorial | |||
| Miércoles, 24 de Junio de 2009 18:00 | |||
|
La problemática que la crisis causa en Centroamérica no es igual en cada país, cada uno tiene características diferentes y de acuerdo a ellas serán afectados. A los que dependen de remesas los afectará de una forma, a los que exportan más a Estados Unidos les afectará de un modo inmediato, quizá recuperándose más rápido, a los que exportan a Europa les afecta inmediatamente y tardarán más en recuperarse.
A los países más débiles y pobres, Honduras y Nicaragua, les afectará mucho más profundamente que a los mejor preparados en reservas y capacidad de recuperación, que a los que tienen una mejor red social como Costa Rica.
La dimensión más dramática de la crisis viene por el lado del desempleo, la disminución y el cese de ingresos. Esto afecta mucho a la clase media, muchos pasarán a ser pobres, y los pobres, se convertirán en indigentes y muchos indigentes, pueden padecer de hambre, especialmente en lugares remotos y aislados.
La receta para enfrentar esta crisis mundial, de una profundidad como no se conocía desde 1945, es similar: proteger a la población más vulnerable, a los más pobres y ayudar a la clase media a superarla.
A los pobres se les ayuda con subsidios directos, focalizados, para satisfacer sus necesidades básicas de alimentación y salud, educación y transporte. La pobreza se mide en aquellos que viven con $2 al día, y la línea de extrema pobreza son aquellos que viven con $1 al día.
Importantes en la ayuda a los pobres y el futuro de los países son las transferencias en efectivo para evitar que dejen de enviar a sus hijos a la escuela. Con esto se ayuda además al país, pues ellos son la fuerza de trabajo dentro de 20 años, si no van a la escuela, permanecerán con poca preparación, comprometiendo a futuro la competitividad del país.
La clase media, que tiene mayor capacidad de movilización y protestas sociales que complican la gobernabilidad, también debe ser ayudada. A ellos no se les destinan subsidios, se les garantiza que la red social de servicios básicos les cubre las necesidades importantes, un buen sistema de salud pública o seguridad social en que haya buena atención médica y medicinas, que en algunos países de la región son escasas en los hospitales y clínicas públicas y carísimas en el mercado por prácticas monopólicas.
Asimismo a la clase media hay que asegurarle un sistema eficiente y seguro de transporte colectivo, una deuda importante en toda la región. De la mayor importancia, brindarles seguridad ciudadana contra la delincuencia.
Si los fondos no alcanzan para hacer las inversiones y atender a los pobres y clase media, los gobiernos deben priorizar, primero la protección a los ciudadanos.
Simultáneamente, los países, las empresas y los ciudadanos deben preparase para ser más competitivos y estar en posición de despegue al terminar la crisis y buscar oportunidades que la crisis presenta para beneficiarse, siempre las hay, no limitarse a lamentarse por la crisis y las desgracias, sino pelearla con ganas de salir mejor de ella, y estar mejor que al empezar.
|
|||
| Última actualización el Miércoles, 24 de Junio de 2009 18:00 |







