| Escrito por DPA | |||
| Viernes, 10 de Febrero de 2012 10:12 | |||
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La canciller alemana, Angela Merkel, abogó hoy ante políticos de su país por continuar con las medidas de rescate para evitar la bancarrota de Grecia alegando que "es el mal menor", según trascendió de un encuentro celebrado hoy en Berlín. En una reunión con diputados de su Unión Cristiano Demócrata (CDU) en la que explicó la situación de Grecia y las perspectivas de nuevas ayudas, Merkel advirtió sobre una posible suspensión de pagos de Atenas que ésta depararía a Alemania "un riesgo de responsabilidad que no podríamos controlar", dijeron participantes de la cita. El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, aclaró, por su parte, que las condiciones para liberar nuevos pagos a Grecia aún no están dadas. Según esta versión, Schäuble precisó que las medidas emprendidas por el gobierno griego reducen la carga de la deuda al 128 por ciento del PIB y no al 120 por ciento puesto como meta. "No se trata de martirizar a los griegos", sino de que retomen una senda que les permita vivir de forma digna, aseguró el ministro a los legisladores. Merkel también informó a los líderes de los principales partidos políticos alemanes los resultados del acuerdo griego y de las reuniones mantenidas a nivel europeo para un nuevo paquete de rescate a Grecia, de un valor estimado en 130.000 millones de euros. El Parlamento alemán abordará probablemente las nuevas ayudas a Grecia el 27 de este mes, señaló el presidente del Partido de la Izquierda, Klaus Ernst, al término del encuentro. Varios líderes alemanes condicionan su anuencia a la aplicación de las reformas por parte del gobierno griego. El acuerdo con los acreedores de la deuda -bancos y aseguradoras, principalmente- es condición para el lanzamiento de un nuevo programa de ayuda a Grecia, sin el cual el país sureuropeo podría quedar en marzo a borde del default. Según trascendió de la cita en la cancillería, el canje de bonos de la deuda pública de Grecia podría realizarse con garantías temporales ofrecidas por el Banco Central Europeo (BCE). El BCE pondría a disposición durante un mes unos 35.000 millones de euros para garantizar el complicado intercambio de bonos griegos. Los acreedores privados negocian con Atenas el canje de títulos griegos por unos a 30 años y a un interés menor que implicaría una reducción de 70 por ciento de la carga de la deuda griega. El canje sería realizado a través del Banco Central Europeo, que garantizaría las pérdidas que pudieran derivar de demoras o dificultades en las transacciones.
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