Centroamérica: aerolíneas grandes, aeropuertos chicos

Lunes, 10 de Junio del 2013 | Escrito por - Pablo Balcáceres y Karla Chinchilla

El excepcional aumento en el número de viajeros por aire en Centroamérica ya dejó insuficiente a la capacidad de los aeropuertos. La carrera aeronáutica la lidera Panamá.

 

 

A la mayoría de aeropuertos de Centroamérica ya le quedan grandes las aerolíneas. Su infraestructura no da abasto para cubrir la demanda de pasajeros que transitan por la región.

La demanda en Latinoamérica se disparó sustancialmente: el flujo de pasajeros aumentó casi un 80 % durante la última década, de 95 millones de pasajeros a 170 millones.

Este crecimiento latinoamericano promedia 6.2 % en los últimos 10 años, un ritmo por encima de la tasa mundial, de 4.5 %.

Hoy en día, el 30 % de los vuelos latinoamericanos despegan o aterrizan en aeropuertos saturados, lo cual se constituye como una de las principales dificultades para el desarrollo del sector aéreo.

La fotografía podría ser aún más aparatosa si no fuera porque la crisis económica internacional atenuó el movimiento del turismo a escala global en años recientes.

Las aerolíneas latinoamericanas se han modernizado a un ritmo que en ciertos indicadores se equipara con los países desarrollados, afirma Roberto Kriete, presidente de la Asociación de Transporte Aéreo de América Latina y el Caribe (ALTA) y presidente de la junta directiva de AviancaTaca.

Por ejemplo, los aviones latinoamericanos son más jóvenes, con 9.7 años de edad promedio –en el año 2000 era de 15 años–, levemente mejores que los europeos, de 9.8 años; y mucho más que los estadounidenses, de 11.7 años.

La región levanta su desempeño en seguridad aunque todavía no logra los mejores niveles. El índice de accidentes pasó de 1.28 en 2011 a 0.42 por millón en 2012, explica Peter Cerda, vicepresidente regional para Latinoamérica de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA).

Aún queda terreno por seguir ganando para estar junto a las mejores aerolíneas. La tasa media mundial de accidentes fue de 0.120 el año pasado.

“Nos estamos acercando, pero para llegar debemos tener año tras año una disminución en los accidentes de manera consistente", explica Cerda.

Más viajeros

Dos de las aerolíneas más relevantes en Centroamérica, AviancaTaca y Copa, aumentaron el número de pasajeros transportados.

Solo en 2012, AviancaTaca llevó a más de 23 millones, es decir, 12.9 % más que en el ejercicio precedente. Su utilidad neta fue de 195.1 millones, un incremento de 73.9 %.

En tanto, Copa transportó poco más de 10.1 millones de viajeros, un incremento de 17.1 % respecto a 2011. Las ganancias netas de la aerolínea panameña sumaron los $362.5 millones, un incremento anual de 5.2 %.

La readecuación de los aeropuertos no ha estado a la altura de las necesidades, ya sea por la falta de apuesta estratégica al sector aéreo o por falta de espacios para la expansión.

Alex de Gunten, director ejecutivo de ALTA, reflexiona que el istmo está sacando B en infraestructura, pero podría sacar una A.

“Centroamérica ha mejorado mucho. Ha habido integración en muchas áreas, ha habido pasos adelante y no es para menospreciarlo. Pasa que en infraestructura no hemos crecido tanto y todo ha ido tan bien (en el mercado)”, reflexiona.

Mientras no se abran los proyectos de expansión aeroportuaria, la región le habrá puesto un techo al crecimiento del rubro. “Hay aerolíneas que no ponen más vuelos porque no puedo aterrizar cuando yo quiero aterrizar”, reflexiona.

En Centroamérica, el único aeropuerto preparado para absorber la demanda presente y futura es Tocumen, de Panamá. La calidad de la terminal panameña destaca, asimismo, a escala global. El país está evaluado en el puesto 6 en el área de Calidad de la infraestructura de transporte aéreo, en el Informe de Competitividad Global 2012-2013 del Foro Económico Mundial.

El aeropuerto de Tocumen mueve unos 7.5 millones de personas al año. Su proyecto de expansión –a un costo de $679.4 millones– le permitirá atender a 15 millones, un flujo que alcanzaría entre 2018 y 2020.

“Si Panamá puede, ¿por qué el resto de Centroamérica no?”, lanza el desafío Kriete durante el Día de la Aviación 2013, celebrado en abril en San Salvador.

El beneficio del desarrollo aeroportuario no solo será para cada país, sino para la región entera, apunta por su lado Mario Zamora, presidente de la Asociación de Líneas Aéreas de Costa Rica. El desafío es trabajar de manera integrada.

“Modernizar los aeropuertos es un buen negocio para todo el mundo: para el país, que puede concesionar, y para las líneas aéreas ”, apunta por su parte Daniel Castro, representante para Centroamérica de la Administración de Aviación Federal de Estados Unidos (FAA por sus siglas en inglés).

Zamora destaca la modernización de las terminales de Panamá y Costa Rica. Además, considera como un proyecto clave la transferencia del aeropuerto de Toncontín, en Tegucigalpa, hacia Palmerola, en Comayagua, que de lograrse mejorará la seguridad operacional.

Para Kriete, si el Gobierno hondureño decide convertir a Palmerola como aeropuerto de clase internacional debería cerrar Toncontín.

“El éxito de Palmerola dependerá del uso que Honduras le dé al otro aeropuerto (Toncontín). Si lo mantiene operativo, la gente preferirá la cercanía, ya que Palmerola está a una hora de camino”, explica Kriete.

San Salvador también está en proceso de modernización. La Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) está invirtiendo cerca de $60 millones en el proceso de readecuación de la terminal de pasajeros, el área comercial y el recarpeteo de la pista de aterrizaje.

¿Por qué no se ha invertido como se debería? Castro, de la FAA, reflexiona: “Es muy fácil olvidarse porque los aviones siguen aterrizando siempre y los gastos son bastante grandes. Ahora está despertando la inquietud en los países”.

Pero, mientras las inversiones aterrizan, Centroamérica seguirá contando con aeropuertos chicos para aerolíneas que van creciendo.

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