| Escrito por Por Thomas Urbain PARÍS (AFP) © 2010 AFP | |||
| Miércoles, 08 de Septiembre de 2010 20:34 | |||
Los países de la eurozona retomaron con éxito las emisiones de bonos, incluidos los periféricos, como España, Portugal o Irlanda, pero al mercado también volvió el nerviosismo por los temores sobre los bancos y la economía. España, Italia y Portugal, bajo presión desde la primavera (boreal), fueron recibidos con una fuerte demanda a su vuelta al mercado de bonos del Estado. "Cada vez que hay una adjudicación de un país periférico de la zona euro, pasa sin problemas", afirma Jean-François Robin, estratega de Natixis. "Nos encontramos en un clima benéfico para la deuda soberana en general con respecto, sobre todo, al mercado de acciones", asegura Frédéric Gabizon, responsable de deuda soberana en el banco HSBC. Según fuentes coincidentes, varios grandes inversores institucionales que habían interrumpido su compra de obligaciones de los países de la zona euro considerados más frágiles se apuntaron a las últimas emisiones. El hecho de que los países de la zona euro estén muy adelantados en su programa de emisiones, con más del 80% de las sumas previstas para 2010 ya colocado, permite ser optimistas sobre las operaciones que se lleven a cabo antes del final del año. Pero no por ello se puede hablar de estabilización del mercado de obligaciones europeo, que acaba de vivir los seis meses más agitados de su historia. "Todavía hay versatilidad, volatilidad. Cualquier noticia es una justificación en uno u otro sentido", explica Gabizon. Un artículo del Wall Street Journal que pone en entredicho la validez de las pruebas de resistencia a las que se sometieron los bancos europeos, dos indicadores alemanes malos y la preocupación por el banco irlandés Anglo Irish Bank hicieron que el mercado de obligaciones volviera a crisparse el miércoles. Los intereses irlandeses a diez años alcanzaron una máxima en 18 meses y los portugueses, con el mismo vencimiento, volvieron a las cifras extremas del comienzo de mayo. Portugal, que ya no podía dar marcha atrás tras haber anunciado una operación ese día, tuvo que emitir el miércoles a intereses altos debido a la coyuntura desfavorable. "No había inquietud sobre esta adjudicación", estima Robin, quien lo atribuye a un "movimiento de aversión al riesgo". El jueves las cosas parecían cambiar. Irlanda emitió bonos a corto plazo por un montante de 400 millones de euros con tipos de intereses medios ponderados inferiores a las anteriores emisiones comparables. Después de un mes de agosto regido por la preocupación por el crecimiento estadounidense, las miradas apuntan desde hace unos días a Europa. Pese al aumento de tensión, "el mercado se preocupa mucho menos por un riesgo de fallo" en uno de los países de la zona euro, afirma Peter Chatwell, estratega de Crédit Agricole CIB, quien considera que "esto quedará relegado progresivamente a un segundo plano". "¿Van bien las cosas? No lo sé, pero aunque muy volátiles, van mejor de lo que iban hace varios meses", comenta Gabizon. De todos modos, pese a una mayor calma, los Estados periféricos de la zona euro permanecerán sometidos a condiciones de financiación más caras de lo que eran antes de la crisis griega.
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| Última actualización el Jueves, 09 de Septiembre de 2010 14:00 |







