| Escrito por Por Thomas Cabral LISBOA (AFP) © 2012 AFP | |||
| Martes, 31 de Enero de 2012 05:24 | |||
Los mercados financieros temen cada vez más que Portugal se vea obligado a pedir un segundo rescate financiero y una reestructuración de su deuda, siguiendo el caso de Grecia, aunque el gobierno confía en que eso no ocurra. "Para Portugal, lo importante ahora es reducir la presión exterior, que resulta de un contagio de la situación griega", reconoció el primer ministro portugués Pedro Passos Coelho, tras la cumbre europea del lunes en Bruselas. "Si por un motivo exterior Irlanda o Portugal no fueran capaces de volver a los mercados financieros (a colocar deuda) en los plazos acordados, la Unión Europea no retirará su apoyo a estos países mientras sus programas se apliquen correctamente", añadió. En efecto, en una declaración común, los países de la zona euro se comprometieron a apoyar a los Estados rescatados como Portugal e Irlanda "hasta que puedan volver a los mercados, con la condición de que apliquen con éxito sus programas" de ajuste. Después de Grecia e Irlanda, Portugal se convirtió el pasado mayo en el tercer país de la Eurozona en pedir un rescate de la UE y el Fondo Monetario Internacional, de un monto de 78.000 millones de euros. El objetivo de esta asistencia era que Lisboa pudiera cumplir con tasas abordables hasta 2013 sus compromisos financieros, ya que los intereses exigidos por los mercados para comprar deuda portuguesa se habían vuelto prohibitivos. Actualmente, los inversores temen que Portugal no pueda financiarse por su cuenta en los mercados en el plazo acordado. Esas inquietudes dispararon los intereses de las obligaciones portuguesas a nuevos récord históricos en el mercado secundario, donde los inversores intercambian los títulos ya emitidos. Este martes el rendimiento del bono portugués a diez años rondaba el 16%. Los inversores temen que, al igual que en el caso griego, se necesite una reestructuración para hacer viable la deuda portuguesa, mediante un acuerdo que implique pérdidas cuantiosas para los bancos acreedores. "Es posible que Portugal necesite más dinero, porque a causa de la coyuntura los resultados no están ahí", consideró Patrick Jacq, estratega de obligaciones en el banco francés BNP Paribas. Cumpliendo los compromisos adquiridos con la UE y el FMI, el gobierno portugués viene aplicando un severo plan de rigor, ha lanzado una reforma del mercado laboral e iniciado un programa de privatizaciones. Pero la receta de rigor provocará este año una recesión "sin precedente" de 3,1% del PIB, según el Banco de Portugal, lo que pesará en los ingresos fiscales. Fuera del país, la ralentización de la economía mundial, en especial en la zona euro, amenaza con frenar las exportaciones portuguesas, único motor que puede reactivar el crecimiento. Pese a la inestabilidad de los mercados, Jacq descarta de momento que Lisboa suspenda pagos, e incluso "una reestructuración de tipo griego". "Si Grecia alcanza un acuerdo con sus acreedores privados y se beneficia de un plan suplementario, pienso que la situación en los mercados se calmará", añadió. Para Cristina Casalinho, del banco BPI, "los indicadores estructurales colocan a Portugal entre Grecia e Irlanda", y es "prematuro" que Lisboa tenga que pedir un segundo plan de rescate o una reestructuración de su deuda. "El déficit portugués se redujo más rápido y se encuentra en un nivel inferior al griego", destacó. Este año se prevé que Portugal reduzca su déficit público a alrededor del 4% del PIB, lo que superaría ampliamente el objetivo de 5,9%.
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| Última actualización el Martes, 31 de Enero de 2012 12:00 |








