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20 mil empleos se pierden en el sector textil salvadoreño

La crisis originada por el covid-19 provocó la pérdida y cancelación de contratos. CAMTEX calcula las pérdidas del sector en unos $453 millones.

El sector ha invertido para poder adecuar algunas instalaciones y cumplir protocolos.

La industria de textiles y confección ha sufrido un fuerte impacto debido a la pérdida y cancelación de contratos por parte de clientes en el exterior. Entre enero y mayo de este año, la exportación de sus productos cayó $453.4 millones, lo que representó un -42.3 % en comparación con el mismo periodo de 2019, cuando captó $1,071.9 millones.

Debido al cierre de la economía por la cuarentena que decretó el Gobierno ante la llegada del covid-19 al país, el sector dejó de producir durante tres meses; mientras que en los países vecinos la paralización duro menos tiempo. La Cámara de la Industria Textil, Confección y Zonas Francas (CAMTEX) estima que esta crisis ha provocado la pérdida de 20,000 empleos en el sector, de las 80,000 plazas directas que se registraban previo al coronavirus.

"Las cifras de exportaciones pueden reflejar quién perdió contratos", indicó Patricia Figueroa, directora ejecutiva de la gremial. Retomar la senda del crecimiento tomará un tiempo dijo la representante. La cámara estima que al cierre de 2020, la caída en exportaciones podría ser hasta de un 35%.

"Todavía nuestro mercado principal que es Estados Unidos se está estabilizando. Para septiembre creo que vamos a tener un panorama bastante claro de cómo está la demanda y cuál fue el efecto neto en la capacidad total de nuestra industria", consideró Jaime Guevara, primer vicepresidente de CAMTEX.

Por su parte, José Escobar, presidente de CAMTEX, expresó que las empresas socias han invertido alrededor de medio millón de dólares para adaptar los espacios de trabajo a las medidas de bioseguridad que han sido acordados con el Gobierno. Las empresas socias de la gremial destinan $90,000 mensuales para el transporte de su personal.

Los protocolos de bioseguridad del sector estaban listos desde el 9 de mayo, comentó Guevara, quien aclaró que las plantas de hilanderías y de textiles son intensivas en equipos por lo que ya existía un distanciamiento mayor a los dos metros. Sin embargo, el reto estaba en confecciones, reconoció Guevara. "Sabíamos que la prioridad era la seguridad de nuestros asociados. Un punto primordial para el éxito de los protocoles es la educación de nuestra gente", planteó. 

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