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Consumo eléctrico se levanta impulsado por exportaciones y turismo en Costa Rica

Entre marzo y mayo se consumió 4,6% más energía respecto al mismo período en 2020; empresarios confían en efectos de vacunación en movilidad y la economía

Hay una relación directa entre actividad económica y demanda eléctrica. De ahí el impacto por las medidas para evitar la propagación del virus, como las ordenadas a inicios de mayo. Fotografía: Rafael Pacheco

El consumo eléctrico nacional comenzó a levantarse luego de un 2020 de desplome por el impacto de la pandemia en la economía.

Su impulso, sin embargo, es insuficiente todavía para alcanzar los niveles previos a la emergencia sanitaria por la covid-19, que se inició en Costa Rica hace 15 meses.

Por ahora, son las exportaciones y el despertar de la actividad turística los que explican la recuperación de la demanda de electricidad, que representa un “signo vital” del estado de la producción y de la adquisición de bienes y servicios.

Entre marzo y mayo de este año se consumieron 2.906 Gigavatios hora (GWh) según datos del Centro Nacional de Control de Energía (Cence). La cifra implica un aumento de 126 GWh (4,6%) en relación con el mismo periodo de 2020, cuando se utilizaron 2.780 GWh. En aquel momento, el país encaraba las primeras semanas de emergencia por la enfermedad.

El punto más bajo de demanda se registró entre abril y junio del 2020 cuando el uso de energía cayó -6,3% frente a esos mismos meses del 2019, revelan datos del Cence.

“Este año ha sido apreciable la recuperación de la demanda de energía. Si se mantiene su ritmo, podría alcanzar los niveles del 2019 a finales de este año”, indicó Mario Alvarado, director ejecutivo de la Asociación Costarricense de Productores de Energía (Acope).

Ejemplo del crecimiento es que la demanda máxima de luz en un mismo día ocurrió el 20 de mayo cuando se consumieron 1,7 GWh.

“Dicho valor es mayor que las demandas máximas de años anteriores, y este año ocurre en mayo. Normalmente era en marzo o abril. Eso señala que el país se recupera de la pandemia, pero lentamente”, añadió.

El uso de energía se afianza en el crecimiento de las exportaciones de equipos de precisión y uso médico, productos agrícolas y bienes de la industria alimentaria.

Según la Promotora de Comercio Exterior (Procomer), Costa Rica exportó productos valorados en $4.518 millones de enero a abril, mientras en ese lapso del 2020 fueron $3.863 millones; una diferencia de $655 millones (17% más).

También el turismo extranjero contribuye.

De enero a abril, ingresaron 296.000 turistas según el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) lo cual es ya un tercio de los 1.011.912 visitantes internacionales en todo el 2020.

Sin embargo, la vitalidad del consumo eléctrico (y con ello de la economía) aún tiene camino por remontar.

camino por remontar.

Costa Rica usó 11.071 GWh de electricidad, según el acumulado de 12 meses a mayo anterior. Esto revela un balance negativo de -2,7% (306 GWh) de demanda frente al acumulado anual a febrero del 2020 cuando se usaron 11.378 GWh.

Febrero del 2020 registró el punto de mayor uso de energía a 12 meses, justo antes de caer por las medidas de restricción vehicular, interrupción de actividades presenciales y cierre de fronteras, al mes siguiente.

Cuando este año se cierre la diferencia de 306 GWh, el uso de energía apenas recobraría el nivel máximo de consumo del 2020, antes de la declaratoria de emergencia.

En pos de esa meta, voceros de sectores productivos insistieron en que la vacunación contra la enfermedad debe acelerarse para suavizar o superar medidas restrictivas a la movilidad de personas y los aforos en establecimientos.

A mayor población inoculada, mejores expectativas para empresas y consumidores lo cual mejora la salud de la economía; razonan los analistas consultados.

El auge en el uso de electricidad ya topó, a inicios de mayo, con una semana de cierre a comercios no esenciales para disminuir los contagios y la saturación de pacientes en hospitales.

Además, del 3 de mayo y hasta el 13 de junio, solo pueden circular vehículos con placas pares e impares en alternancia.

Más vacunación
Tales medidas, aunque comprensibles, complican la planificación y ejecución de actividades y, con ello, la recuperación económica, expresó William Porras Bermúdez, economista y socio de la firma consultora Ecoanálisis.

El analista advirtió de que habrá más consumo energético en tanto avance la vacunación de habitantes entre 18 y 58 años con y sin factores de riesgo, al hallarse en ese rango de edad el grueso de la población económicamente activa.

A mayor cantidad de vacunados y menos restricciones crecerá el uso de energía conforme se recupere la demanda de bienes y servicios, explicó por su parte Érick Rojas, gerente general Consorcio Nacional de Empresas de Electrificación de Costa Rica R.L.

“Las medidas de restricción afectan la demanda de luz y la economía. No solo hablo de la gente en la casa, también hubo despidos y reducciones de jornada y toda la economía se resintió. No obstante, cuando se aflojan las restricciones más personas se mueven y eso atiza el consumo”, comentó.

“Si sigue la amenaza de los cierres o limitación al tránsito, si la cosa no mejora y se dejan a los niños y muchachos de escuelas y colegios en las casas, entonces nadie querrá gastar o invertir porque la percepción es negativa. Hay que buscar un equilibrio pero, sobre todo, acelerar la vacunación”. Mario Montero, Cacia

Rojas coincidió en que la vacunación surtirá un efecto positivo al existir una relación entre confianza de las personas, movilidad y consumo.

Mario Montero, vicepresidente ejecutivo de la Cámara Costarricense de la Industria Alimentaria, recordó que pequeñas y medianas empresas de ese sector sin vocación exportadora están aún en apuros.

“Productos cárnicos, pastas alimenticias repuntan en exportaciones desde finales del año según vuelven a la normalidad Estados Unidos y otros destinos. Hay un jalón positivo interesante, pero empresas de mercado interno reportan estancamiento al caer la demanda de alimentos cuando se limitan aforos y movimiento”, explicó.

Según el empresario, si la vacunación se acelera, eso ayudaría a este sector no exportador, en el segundo semestre.

“De seguir la suspensión de las clases o las limitaciones al movimiento, se resentirá la economía porque baja el consumo de personas y empresas. Hay una relación psicológica clara allí, de que si la expectativa es negativa, se debe gastar menos y la mayor demanda de bienes y servicios depende de expectativas positivas”, aseveró.

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