Actualidad

EUA, China y el arte de la confrontación

Beijing necesita entender que ha habido un profundo cambio bipartidista en el pensamiento general de EUA.

EUA, China y el arte de la confrontación

EUA, China y el arte de la confrontación

Beijing necesita entender que ha habido un profundo cambio bipartidista en el pensamiento general de EUA.

"Díganme cómo va a terminar esto", era la pregunta desesperada que se les atribuyó a los generales estadounidenses conforme contemplaban los atolladeros de Vietnam e Irak. Los formuladores de políticas estadounidenses deben hacerse la misma pregunta, conforme consideran la escalada de tensiones entre EUA y China.

Los dos países más poderosos del mundo están atrapados en enfrentamientos en una variedad de temas, incluyendo el comercio, la tecnología, el espionaje y el control del Mar de China Meridional. En términos generales, hay dos formas de interpretar estos choques. La primera es que la administración de Donald Trump está decidida a cambiar la relación entre EUA y China. La segunda es que EUA se ha embarcado en un esfuerzo por bloquear el ascenso de China.

El primer enfoque se centra en el inaceptable comportamiento de China; el segundo se opone a la idea misma de China como una superpotencia rival.

Estas dos formas de pensar apuntan a finales potenciales muy diferentes. El primer enfoque, “el reinicio” o cambio de relación, finalmente culmina con un acuerdo. El segundo enfoque, que bloquea el ascenso de China, apunta a un antagonismo prolongado y cada vez más profundo.

Incluso dentro de la administración de Trump, sigue habiendo una gran ambigüedad sobre cuál de los dos enfoques debe ser adoptado por EUA. El presidente ha tuiteado recientemente sobre "un acuerdo grande y muy completo" con China. Eso sugiere que él es un partidario del "reinicio". En términos de bienes raíces, apunta a una renegociación general del contrato de arrendamiento en lugar de una demolición del edificio.

Sin embargo, si escuchas a algunos de los altos funcionarios del Sr. Trump, aquellos quienes realmente crean políticas a diario, es difícil evitar la impresión de que EUA se está preparando para una confrontación a largo plazo con China. Su análisis es que, durante décadas, EUA se ha equivocado en el enfoque de sus políticas con respecto a China, asumiendo ingenuamente que China se volvería menos autoritaria a medida que se enriqueciera, y que una superpotencia en ascenso podría integrarse de manera segura en un orden basado en normas liderado por EUA. Argumentan que las consecuencias de estos cálculos erróneos están surgiendo ahora en un patrón de mal comportamiento cada vez más agresivo por parte de China, en todos aspectos, desde la construcción de bases militares en el Mar de China Meridional hasta el espionaje industrial.

Estas profundas objeciones estadounidenses no pueden ser solucionadas con la reducción de aranceles o la compra de más soja por parte de China. De hecho, un acuerdo comercial rápido podría ser contraproducente.

La impresión de que se ha abierto una brecha entre el Sr. Trump y algunos de sus asesores se ha visto reforzada por el furor actual causado por el arresto de Meng Wanzhou, la directora de finanzas de Huawei, la compañía de telecomunicaciones china. El Sr. Trump aparentemente no estaba enterado sobre el arresto, y se rumorea que se enfureció cuando se enteró.

El hecho de que el Sr. Trump está hablando de una posible intervención en el caso Meng, como parte de su acuerdo con China, probablemente refuerza la creencia en Beijing de que no se trata de una simple acción de aplicación de la ley, sino de una política de confrontación más amplia. Huawei ha sido objeto de advertencias cada vez más fuertes por parte de las agencias de inteligencia occidentales que creen que sería imprudente permitir que una empresa china desempeñe un papel central en la introducción de la tecnología 5G. La aplicación de la ley, las disputas comerciales, el contraespionaje y la competencia por la supremacía tecnológica son difíciles de desentrañar en la disputa de Huawei.

Sin embargo, cualesquiera que sean las sospechas en Beijing, el gobierno chino claramente no está resignado a la idea de estar encerrado en una confrontación creciente e inevitable con EUA. Por el momento, China está enfocada en tratar de usar una tregua de tres meses en la guerra comercial para lograr un acuerdo más amplio.

En los próximos meses, Beijing probablemente intentará apaciguar al Sr. Trump con algunas "victorias" que acaparen los titulares y que reduzcan el tamaño del déficit comercial de EUA con China. Tal táctica podría comprar algo de paz a corto plazo. Pero, a largo plazo, tanto Washington como Beijing deben pensar más profundamente sobre "cómo va a terminar esto".

Los chinos deben reconocer que ha habido un cambio profundo y bipartidista en el pensamiento en EUA. Así que tratar de engañar al Sr. Trump o esperar a que deje la presidencia no funcionará. En cambio, China tiene que considerar cambios mucho más significativos en sus políticas en todos los aspectos, desde la transferencia de tecnología forzada, hasta el Mar de China Meridional. Podría ser su última oportunidad para evitar una confrontación a largo plazo con los estadounidenses.

EUA también debe reflexionar. Los halcones en Washington están disfrutando del uso más abierto del poder de EUA en su confrontación con China. Pero ellos también necesitan pensar en "cómo va a terminar esto".

No es realista pensar que EUA puede detener el ascenso de China. De hecho, cualquier esfuerzo para hacerlo llevará a un peligroso incremento de las tensiones. Y eso podría terminar fácilmente en la guerra. Del mismo modo, no es realista pensar que se pueden lograr cambios profundos en el comportamiento chino a través de una gran negociación en los próximos tres meses.

EUA necesita establecer metas ambiciosas pero alcanzables en su confrontación actual con China. Debe aceptar que el enfriamiento en las relaciones podría durar mucho tiempo. Pero al final, el enfoque debería estar más cerca de “El arte de la negociación” de Trump que de “El arte de la guerra” de Sun Tzu.

Copyright The Financial Times Limited 2018

© 2018 The Financial Times Ltd. All rights reserved. Please do not copy and paste FT articles and redistribute by email or post to the web.

Lee también

Comentarios

X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines