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El Salvador: la Niña podría afectar el café de zonas altas

El desarrollo del grano podría verse afectado por la reducción de sol y temperaturas.  La prolongación de las lluvias también podría dañar el café  ya  maduro. Sin embargo, algunas fincas podrían beneficiarse del exceso de agua, sobre todo las que han renovado.

El impacto será diferente según la zona, en lo más alto se podría ver afectado el desarrollo del grano.

El fenómeno meteorológico La Niña por el que pasa El Salvador en este momento, afectará los cafetales de diferente forma según la altura y las condiciones del terreno. El impacto podría verse en la producción y el desarrollo de los granos, pero también en un posible brote de roya. 

En julio, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) advirtió que en agosto, septiembre y octubre  los escenarios de lluvia serían superiores a lo normal, con condiciones favorables para del desarrollo de La Niña, un fenómeno climático ocasionado por el enfriamiento del océano Pacífico, que además de la humedad, puede provocar temperaturas más bajas.

Las fincas que se encuentran en zonas altas podrían verse afectadas por la reducción de sol y temperatura.

“El café necesita una acumulación anual de brillo solar y unidades térmicas, al reducirse, las estrictas van a sufrir porque va a haber menos desarrollo del tejido productivo”, afirmó  Juan Márquez, de Lean Coffee, una empresa que se dedica al manejo  agrícola de fincas de café.

Los productores tendrían que podar los  árboles de sombra para que el café reciba más sol y si han renovado, pensar en un arreglo adecuado.

Por otra parte, “van a haber regiones donde la cantidad de agua va a ser que haya un mayor crecimiento en ese sentido es positivo el efecto”, agregó Márquez.

Omar Flores presidente de la Asociación Cafetalera de El Salvador (ACAFESAL) añadió que para los pocos productores que sí sembraron, se verán beneficiados de la lluvia. Sin embargo, para otros, el impacto puede ser grave.

Explicó que  “el café ya comenzó a madurar y con la lluvia se raja y cae, eso es un problema si continúa lloviendo”. 

Además, que para acceder a la mayoría de fincas se recorren calles de tierra que están en mal estado. Las lluvias complicarían más la recolección.

Si el fenómeno continúa, el secado del café que se hace en patios o camas africanas se complicaría también, puesto que si el grano se moja durante esos días, se perjudica la calidad.

Las lluvias pueden también hacer caer los primeros granos de café que han madurado.

Otra posible consecuencia es la erosión de los suelos en zonas altas, por lo que los productores deben considerar barreras vivas, u otro tipo de alternativa. Mientras que en fincas planas, la acumulación de agua podría afectar a la planta.

“El árbol de café tiene menos capacidad para tolerar el encharcamiento que la falta de agua. Entonces si tenés planicie y encharcamiento, tenés que empezar a drenar suelos”, apuntó Márquez.

En cuanto al surgimiento de hongos, como la roya, Márquez explicó que en zonas altas el aumento en la humedad es un factor de riesgo, pero la temperatura se mantendría fresca. Sin embargo, en las medias alturas y zonas bajas, la amenaza es más fuerte.

En esa línea, Flores comentó que aunque el gobierno entregó recientemente fungicidas, alrededor de la mitad de los caficultores  no acudieron a retirar el producto. Explicó que en algunos casos es porque no se están trabajando las fincas y en otros por la distancia.

Señaló que hay productores de Candelaria de la Frontera que tenían que ir hasta La Majada a traer el fungicida. Optaron por no hacerlo porque el transporte era muy complicado y lo que iban a recibir alcanzaría solo para una aplicación.

La cosecha que acaba de cerrar fue solo de 740,100 quintales, según el Consejo Salvadoreño del Café. La ACAFESAL cree que la producción seguirá cayendo por la falta de inversión en el sector.

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