Actualidad

El Salvador: la falta de un instituto de café limita su reactivación

El Salvador: la falta de un instituto de café limita su reactivación

El Salvador: la falta de un instituto de café limita su reactivación

Hacer investigación sobre café en El Salvador es más difícil y caro que en otros países, aseguró Carlos Borgonovo, presidente de la Asociación Salvadoreña de Beneficiadores y Exportadores de Café (ABECAFE). La razón: no hay un instituto como en otros países, y los esfuerzos se hacen de forma aislada y no se comparte el conocimiento.

El resultado es que investigar se vuelve más caro y en vez de aprender de los errores de una finca, estos se repiten en otras. Las gremiales de este sector insistieron en la necesidad de la creación de este instituto durante la Cumbre de Ciencias del Café que se desarrolló el año pasado, donde incluso Guatemala, Honduras y Colombia expusieron el modelo de cómo manejan la figura.

A pocos días de celebrarse la segunda edición de la cumbre, este tema sigue sin ser resuelto. “Lo que buscamos como salvadoreños en esta cumbre es promover la necesidad de un instituto que garantice cualquier proyecto de renovación o apuesta estratégica”, dijo Borgonovo.

Un instituto de café dedicado a la investigación podría validar si las variedades utilizadas para renovar son óptimas o no, así como promover las prácticas agrícolas necesarias para el cultivo.

Durante la cumbre que se desarrollará desde el próximo 6 de junio se hará un énfasis en el tema de variedades, la resiliencia y las plagas.

“Es un espacio único en el mundo porque es una conferencia hecha para el agrónomo, para los técnicos e ingenieros que trabajan con casas comerciales que venden fertilizantes y otros insumos agrícolas, que la mayoría de ferias en el mundo son hechas para el comercializador”, señaló.

En El Salvador hay una necesidad de innovar en el café; sin embargo, no siempre hay suficiente información o financiamiento, opinó por su parte Óscar Díaz, agrónomo.

En otros países se implementan tecnologías como la embriogénesis vegetal, que es básicamente un clonación de las plantas.

“Consiste en tomar una hoja de café y esta pasa en laboratorios un año, se corta en cuadritos y de ahí salen los embriones. De una hoja usted puede sacar 10,000 hasta 200,000 plantas”, señaló el también agrónomo Edgardo Beltrán.

Borgonovo añade que el reto mayor está en la falta de un instituto, puesto que sin él, es imposible validar o respaldar las iniciativas que se realicen en el país, tanto en prácticas, como en variedades.

Además no hay quien certifique las semillas o verifique las condiciones de los mismos viveristas.

Uno de los puntos que se discutió el año pasado es el financiamiento de la investigación en café. Antes el Gobierno descontaba $0.50 por quintal exportado que tendría que usarse para la investigación en café, pero ya no se está usando para ese fin, sino que para comprar insumos.

De crear un ente que centralice la investigación, se podría necesitar de un financiamiento más robusto, algo que podría ser complicado ya que el sector café ha acumulado varios años malos entre plagas y malos precios.

No obstante, Borgonovo dijo que hay interés de varios actores como la banca multilateral de apoyar, pero para eso tendría que existir el instituto.
 

“Tenemos que hacerle una apuesta estratégica en el país. ¿Para qué? Para generar empleo, para generar rentabilidad y para proteger nuestro bosque”, acotó.

“Una renovación de unas 80,000 manzanas eso le crearían 2 millones de quintales adicionales y 80,000 empleos directos y 320,000 indirectos. La capacidad del sector café para generar empleo es una barbaridad”, agregó.

La cumbre terminará el 8 de junio. En ella participarán conferencistas de varios países que abordarán temas como adaptación de híbridos, regeneración de suelos y tendencias en precios.

Lee también

Comentarios