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Empleos públicos crecen más que los privados en El Salvador

El número de cotizantes del ISSS del sector gubernamental ha crecido un 5.5 % entre febrero de 2020 y julio de este año, mientras que los trabajadores del sector privado todavía se encuentran un -0.86 % por debajo en el mismo período.

Empleos públicos crecen más que los privados en El Salvador

Empleos públicos crecen más que los privados en El Salvador

Las nuevas contrataciones en el sector gubernamental han sido el principal factor que ha impulsado la recuperación de empleos en El Salvador a niveles previos a la pandemia de covid-19.

Los patronos reportaron en sus planillas al Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), un total 885,340 trabajadores en julio de 2021. Esto representa 3,667 (0.42 %) más que lo que se tenía en febrero de 2020, previo a las restricciones de movilidad adoptadas para contener la pandemia de covid-19 en el país.

Sin embargo, hay que aclarar que esta recuperación del empleo formal es impulsada por el sector público. En este sector la cantidad de trabajadores reportados es de 185,865, la cual es 9,749 (5.5 %) mayor que en febrero del año pasado.

En tanto que para el sector privado, la cantidad de trabajadores reportada por el ISSS es de 699,475, la cual es 6,082 (-0.86 %) menos a la misma fecha.

“Estos más de 3,000 empleos adicionales que reporta el ISSS se explican por el fuerte aumento del empleo público y el sector privado todavía no ha compensado la situación prepandemia”.

Luis Membreño, economista.

A juicio de analistas económicos consultados, hay una evidente dinámica de mayor contratación por parte del Gobierno salvadoreño y así lo han revelado los últimos tres presupuestos generales del Estado presentados.

Si bien esto respondía a una lógica de manejo de la pandemia de covid-19 y necesidad de más contrataciones de tipo permanente en sectores claves como Salud y algunas áreas de Gobernación, también hay una buena parte de nueva burocracia que no abona al tema.

"Estos más de 3,000 empleos adicionales que reporta el ISSS se explican por el fuerte aumento del empleo público y el sector privado todavía no ha compensado la situación prepandemia", confirma el analista económico Luis Membreño.

Además, esta situación desigual representa una nueva presión para las finanzas públicas de El Salvador.

Para el economista Rafael Lemus, la sostenibilidad del empleo público pasa porque haya un sector privado fuerte y esa sincronía no está calzando.

Poca inversión

Los expertos consideran que es grave el problema de la insuficiente creación de empleos formales respecto al aumento de la fuerza laboral. Se estima que en los últimos dos años han entrado al mercado laboral al menos unos 100,000 salvadoreños jóvenes, las cuales no han tenido la oportunidad de conseguir un empleo formal. Para aquellos que no continúen con estudios superiores, las opciones serán ingresar a la informalidad, emigrar a Estados Unidos o a actividades delictivas.

Membreño señala que "el sector privado es el motor de la actividad económica y empleos del país". Para la segunda mitad del presente año, prevé que el clima de negocios en El Salvador "será más complicado" por una serie de circunstancias locales e internacionales que afectarán el desempeño económico. Uno de los factores internos son todas las decisiones del Gobierno que generan incertidumbre y ahuyentan la inversión.

"En la medida que el Gobierno y la Asamblea Legislativa toman decisiones que cambian las reglas del juego como la Ley Bitcóin, la reforma al sistema de pensiones o el incremento del salario mínimo generan incertidumbre y hacen repensar a los inversionistas de hacer expansiones y eso influye en la capacidad de generar empleos nuevos", advierte Membreño.

“La sostenibilidad del empleo público pasa porque haya un sector privado fuerte y esa sincronía no está calzando”.

Rafael Lemus, economista.

En efecto, la Encuesta Dinámica Empresarial sobre Clima de Inversión (elaborada recientemente por la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social de El Salvador, FUSADES) mostró que un 47.9 % de los empresarios entrevistados no tenía interés en invertir, pero un 24.7 % respondió que se encuentra evaluando hacerlo, mientras que un 14.4% ha detenido las inversiones que estaba realizando y un porcentaje similar sí está invirtiendo.

"Comparado con 2020, sobresale un mayor incremento de empresarios que están evaluando realizar nuevas inversiones; también hay más empresarios ejecutando inversión, pero es inferior que la de 2019", señala el estudio de FUSADES.

Presión

Según los datos del ISSS, los sectores o actividades privadas que muestran la mayor caída en el número de cotizantes son Servicios (-4,670), Construcción (-4,193), Industria Manufacturera (-2,821) y Actividades Financieras (-2,081).

Por otra parte, en el sector público, las que más cotizantes nuevos reportan son la Administración Pública (6,515), las Instituciones de Seguridad Social (1,308), Instituciones Descentralizadas (1,136) y las municipalidades (850).

Los analistas económicos agregan que este incremento de la planilla gubernamental puede significar mayor presión en el tema del endeudamiento público.

A medida que el tamaño del Gobierno salvadoreño ha estado creciendo, eso implica que la sostenibilidad de ese gasto corriente y número empleo agrava las necesidades de financiamiento.

"El problema fiscal es que el Gobierno gasta como si tuviera recursos ilimitados y eso hace imposible cerrar la brecha del déficit fiscal, especialmente con una política de más gasto corriente", señala al respecto Membreño.

Cabe recordar que en marco de la negociación de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el ministro de Hacienda, Alejandro Zelaya, manifestó que se hablaba de realizar un ajuste fiscal. Esta es una política que busca traer equilibrio a las cuentas de un Estado cuando el desfase entre lo que gasta y el dinero que ingresa afecta la estabilidad de las finanzas públicas.

En mayo se dijo que el Gobierno estaba negociando con el FMI realizar un ajuste fiscal equivalente del 4 % del Producto Interno Bruto, para un período de tres años, que estaría dividido en un 1.6 % en el lado del aumento de los ingresos y 2.4 % de ajuste por el recorte del gasto corriente.

Lemus considera que si no se hace ese ajuste y continúa con la expansión de los gastos, es probable que ese 4 % ya no sea suficiente sino que se requiera uno mayor y en menos tiempo.

Por ello, recomiendan a la actual administración ajustar sus políticas a la verdadera capacidad de generación de recursos propios en los próximos meses.

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