Actualidad

España y Centroamérica mantienen una relación complicada

España y Centroamérica mantienen una relación complicada

España y Centroamérica mantienen una relación complicada

Aunque las empresas españolas siguen invirtiendo en el ist-mo, se decantan por otros mercados con menos problemas políticos y sociales. La falta de integración también hace mella.

La presencia de capital español en Centroamérica se incrementó en el último año, pese a los problemas de inseguridad ciudadana y a la inestabilidad política por conflictos internos, según revela el XII Informe del “Panorama de la inversión española en Iberoamérica”, y se detalla que el subcontinente sigue siendo una apuesta a largo plazo. La muestra más palpable de que los inversionistas españoles no consideran a la región centroamericana como una moda eventual es que de 2017 a 2018 pasaron de contar con la presencia de 106 firmas a 149 (aunque de estas hay empresas que se repiten en algunos mercados).

El dato es obtenido del porcentaje de empresas presentes en cada nación centroamericana y con base en el número de participantes en el estudio (106 en 2018 y 105 en 2017). El informe es elaborado desde 2007 por IE University en colaboración con la firma de abogados Llorente & Cuenca, el Banco Centroamericano de Integración Económica, la aerolínea Iberia y Casa de América.

Ese optimismo de los inversionistas europeos va más allá del anuncio –a inicios de este año– de la salida de la región de la empresa de telefonía y servicio de cable Telefónica.

“Telefónica básicamente desinvierte en Centroamérica porque quiere reducir deuda y probablemente encuentre una oportunidad a un precio razonable que le den por su inversión. Pero creo que es un tema más relacionado con la situación internacional de la compañía que con la evolución de la subregión”, asegura al respecto el profesor de economía de IE Business School, Juan Carlos Martínez Lázaro y máximo responsable del estudio.

La deuda neta de esta compañía, a diciembre 2018, sumó casi los $47,843 millones (41,785 millones de euros).

Mercado reducido y violencia

El país que más empresas españolas tiene operando en su área es Panamá (con 44 compañías), seguido de Costa Rica (35), Nicaragua (21), Guatemala (20), El Salvador (18) y Honduras (11).

Si bien existió un incremento de las inversiones españolas en Centroamérica, la atracción de esa Inversión Extranjera Directa (IED) es mucho menor que a países como México (donde operan 89 firmas) y Colombia (con 68 empresas).

“Centroamérica yo creo que puede que de alguna manera asuste. Ha vivido un año muy convulso Nicaragua; Honduras es también un país complicado y aunque es verdad que El Salvador, Costa Rica y seguramente Panamá, que es ahora más por libre, pero es una situación más compleja que la que puedes encontrar en otros mercados. Pero no podemos olvidar los tamaños de los mercados, que es algo que evidentemente motiva mucho a las empresas a la hora de invertir y diseñar recursos. En ese sentido, Centroamérica lo tiene más complicado para captar inversión española porque, si de alguna manera juntamos esa inestabilidad en algunos países, la pequeña población y te encuentras rodeados de mercados interesantes como Colombia y México, tal vez encontremos la explicación del porqué la inversión no está creciendo como debería o se quisiera que fuera”, refiere el profesor Martínez Lázaro.

Esta subregión continental integrada por siete naciones (incluyendo Belice) posee una población aproximada de 45.5 millones de habitantes y una extensión territorial de 522,760 km². El territorio mexicano tiene una superficie de 1,964,375 km² y con una población estimada en más de 124 millones de personas; mientras que Colombia posee un territorio de 1,141,748 km² y una población estimada en 49 millones.

Si de tamaño de mercado hablamos, para la subregión existe un detalle adicional: no puede competir como bloque. Existen una serie de barreras al comercio entre los mismos países del istmo. Por ejemplo, los ganaderos nicaragüenses tienen un arancel de 30 % a las exportaciones de carne bovina hacia Panamá, El Salvador ha impuesto barreras a los productos lácteos de Nicaragua y Honduras recién levanta restricciones a la carne porcina guatemalteca.

Si existen diversos conflictos dentro de la región, a ello se suma el poco aprovechamiento del Acuerdo de Asociación (AdA) firmado entre Centroamérica y la Unión Europea en 2013.

Según las cifras más recientes de la oficina estadística de la Comisión Europea (Eurostat), el comercio global de Centroamérica con la Unión Europea en 2017 fue de 11,530 millones de euros (unos $13,060 millones) con un superávit de 638 millones de euros ($722 millones); los principales exportadores fueron Costa Rica (43.5 %), Honduras (21 %) y Guatemala (17 %); mientras que Panamá (8.3 %), Nicaragua (6.2 %) y El Salvador (4 %) fueron los países con menos participación.

Con vista en la Alianza del Pacífico

Como en años anteriores, y a pesar del crecimiento constante de la incertidumbre sobre la evolución de la economía global, un 76 % de las empresas españolas en Iberoamérica prevén aumentar sus inversiones, incluyendo un 68 % de las pymes que respondieron al cuestionario de la XII edición del informe “Panorama de Inversión Española en Iberoamérica”.

Si se analizan los resultados por países, solo caerán las inversiones en Venezuela, mientras que se mantendrían en Argentina, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Cuba, y aumentarán todos los demás países del área.

Según la XII edición del informe, el 4 % de las empresas españolas encuestadas aumentarán sus inversiones en la región durante 2019, a pesar de que la situación económica no será tan favorable y que los riesgos a los que se enfrentarán sus inversiones serán mayores durante este año, dijo el profesor Martínez Lázaro, director del informe.

“Si bien el entorno económico es complejo, se espera que las empresas españolas sigan invirtiendo en América Latina, particularmente en los países de la Alianza del Pacífico (Chile, Colombia, México y Perú) y en Brasil, países que fueron una suerte de tabla de salvación cuando la crisis económica iniciada en 2008 golpeó a España y que ahora muestran crecimiento por el ascenso de las clases medias”, aseguró el académico.

“Un 76 % de las empresas encuestadas tienen pensado incrementar sus inversiones en la región durante 2019, mientras que el 23 % de las mismas piensa mantenerlas y solo el 1 % reducirlas, unos porcentajes casi iguales a los del año pasado”, señaló Martínez Lázaro durante su intervención en Casa de América, en Madrid, España.

“Para Latinoamérica, 2018 ha sido un año complicado desde el punto de vista económico. Las amenazas de una guerra comercial, la apreciación del dólar, la crisis del peso argentino, la caída en el precio del petróleo y otras materias primas y la incertidumbre derivada de los procesos electorales en Brasil y México, han motivado a que el crecimiento de la región apenas haya sido del 1.1 %, muy lejos del 1.9 % que el FMI (Fondo Monetario Internacional) pronosticaba al inicio del año”, señaló el profesor Martínez Lázaro.

Señaló que, en cambio, la economía norteamericana ha tenido un “desempeño excelente”, impulsada principalmente por los efectos de la reforma fiscal y superando los nueve años de ciclo económico expansivo y llevando las tasas de desempleo hasta niveles desconocidos desde 1969.

“Para evitar que el fuerte crecimiento tuviera su reflejo en un aumento de la inflación, en un momento de fuerte repunte del precio del petróleo por el establecimiento de las sanciones a Irán, la Reserva Federal fue endureciendo su política monetaria según el guion previsto”, detalló Martínez durante su intervención.

Sin embargo, la importancia de Iberoamérica como destino para las inversiones españolas compite cada vez más con otros destinos como Asia, el resto de Europa o incluso África a la hora de definir futuras inversiones. El último informe destaca que cada vez más empresas, sobre todo las grandes, ven límites a medio plazo en el mercado iberoamericano, mientras crece la posibilidad de mayor facturación en Estados Unidos/Canadá o Asia.

No obstante, según las opiniones recabadas de las 106 empresas participantes en el XII Informe, los principales problemas a los que se enfrentarán las inversiones españolas en Latinoamérica en 2019 serán: la inestabilidad política en un 24 % (un 12 % mayor percepción en comparación a 2018), en un 22 % por la desaceleración económica (6 % mayor que en 2018); en un 20 % por la depreciación de las divisas locales; la inestabilidad jurídica en un 17 % y la inseguridad ciudadana en un 11 %.

En el área de la inseguridad ciudadana se menciona a México, El Salvador, Honduras y Nicaragua. Este último a partir de los últimos acontecimientos de violencia por la crisis política que atraviesan.

Pese a que México es percibido como un país con problemas en la seguridad, Ciudad de México vuelve a ser, por quinto año consecutivo, la metrópoli más atractiva para centralizar las operaciones regionales. Esa ciudad es donde más empresas españolas operan, junto con las buenas conexiones aéreas, son algunas sus características más valoradas. Miami y Bogotá quedan en segunda y tercera posición, al igual que el año pasado.

Para José Antonio Llorente, de Llorente & Cuenca, estos datos vuelven a confirmar la estabilidad en América Latina como un eje en la atracción de inversiones extranjeras. “Todavía queda mucha expansión y mucho territorio por explorar para las empresas españolas, y es indudable que España juega y va a seguir jugando un papel fundamental en ese crecimiento”, concluía.

Lee también

Comentarios

X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines