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Karla Turcios, asesinada por motivos económicos

Karla Turcios, asesinada por motivos económicos

Karla Turcios, asesinada por motivos económicos

Karla Lisseth Turcios, la periodista de Grupo LPG asesinada el sábado 14 de abril, fue víctima de violencia desencadenada por problemas económicos que enfrentó con su pareja. Esa es la tesis que divulgó ayer la Fiscalía General de la República (FGR) en la investigación del caso que indica que Mario Huezo, compañero de vida de la periodista, fue quien la mató. Huezo fue detenido el pasado lunes por la noche, después de conceder una entrevista a la cadena de televisión Univisión, en la que dijo: “Por motivos de investigación el primer día que fuimos a poner la denuncia me pidieron mi teléfono. No me explico cómo alguien que tenga por lo menos cinco minutos conmigo pueda pensar que yo le hice algo a ella”. La Fiscalía, en cambio, ha establecido que él mató a su compañera de vida y que problemas económicos habían generado “discordias” entre ellos. “Había inconvenientes serios de pareja. Había violencia económica, no puedo ahondar más”, respondió el fiscal general, Douglas Meléndez, al ser consultado sobre la causa del feminicidio. Según la investigación, el compañero de vida de Karla mintió desde el principio en su versión de los hechos, mintió en la descripción de su relación de pareja y también mintió sobre su ocupación. “Él decía que estaba iniciando un negocio y no es así. Hemos verificado que prácticamente pasaba chateando y en grupos de juegos telefónicos. Prácticamente, quiero decirlo respetuosamente pero muy a lo salvadoreño, este caso es parecido a la médico de Santa Ana, esta persona era un mantenido”, comentó el fiscal. Huezo sostuvo que el viernes 13 de abril llegó en horas de la noche a recoger a su pareja a las instalaciones de LA PRENSA GRÁFICA. Las antenas telefónicas muestran que no solo estuvo en las instalaciones de este periódico, sino que se movió en la urbanización Santa Elena, situación que Huezo omitió contar a las autoridades. Ese viernes en la noche, al salir del periódico, la pareja visitó un punto en la Zona Rosa y luego partió hacia la colonia Costa Rica, donde residía. Huezo dijo a las autoridades que a la mañana siguiente Karla estaba muy cansada y que él decidió salir con su hijo hacia una gasolinera a comprar agua, pero que cuando regresaron ella ya no se encontraba en la casa. Luego dijo que había ido a un parque, primero describió un parque similar al de la colonia Costa Rica, después aseguró que estaba ubicado por San Miguelito y finalmente cambió su versión para decir que llevó al niño al parque Bicentenario. Las incongruencias en esas versiones fueron aclaradas con evidencia técnica: ninguna cámara registró el ingreso de Huezo al parque Bicentenario. Además, los investigadores rastrearon la conexión de los celulares de la pareja, y determinaron que estos salieron juntos desde su casa en la colonia Costa Rica a las 12:08 p. m. del sábado. El seguimiento de las antenas mostró que ambos entraron a la Troncal del Norte hacia Santa Teresa Las Flores, pasando por Guazapa, La Cabaña y Nueva Concepción, Chalatenango. El fiscal describió que los celulares se conectaron a las antenas en la zona donde fue encontrado el cadáver de Karla, donde permanecieron ocho minutos, justo a un lado de la carretera Longitudinal del Norte, en Santa Rosa Guachipilín (Metapán, Santa Ana). El cuerpo fue encontrado con bolsas en la cabeza. Karla, según informó la FGR, tenía dos golpes en la cara, los cuales le fueron causados antes de morir: uno en la boca y otro en la frente. Las autoridades presumen que este último se dio por una caída y que pudo haber provocado la muerte de la periodista. La ruta de los teléfonos fue corroborada por al menos siete cámaras que captaron a Huezo moviéndose en el vehículo por las zonas donde se activaron las señales. Según la investigación, Huezo tiró el celular de su pareja a pocos kilómetros de donde dejó el cadáver. Una ciudadana encontró el celular, compró un nuevo chip y lo puso en uso, por lo que las autoridades lo pudieron ubicar. La investigación señala que el imputado regresó a su casa esa tarde del sábado e hizo varias llamadas al celular de Karla. El sospechoso hizo pública la desaparición de la periodista el sábado a las 11 de la noche, cuando pidió ayuda a través de Facebook con este mensaje: “Si alguno de mis contactos que comparto con Karla Turcios ha tenido contacto con ella desde las 12:30 del mediodía, o alguien que la conozca, por favor hacérmelo saber, Marito y yo estamos en casa y estamos bien, pero de ella no sabemos nada”. La negación Huezo también aseguró que ese mismo sábado encontró un anónimo en el que se leía: “Adios a su hija lic p-rro”. Él mismo se encargó de decirle a los periodistas que la desaparición de su compañera podía estar relacionada con amenazas que el padre de Karla recibió en el pasado. La mañana siguiente al crimen, el compañero de vida de la víctima puso la denuncia formal ante las autoridades y entregó la nota. Los investigadores le pidieron que se trasladara a Metapán a reconocer el cadáver que fue localizado el sábado por la tarde, pero él se negaba, según la versión fiscal. “Había una negatividad de Huezo para identificar el cadáver”, dijo ayer el fiscal general. En la morgue de Santa Ana, según explicó el titular de la FGR, Huezo sacó de su bolsa su identificación y cayó al suelo un papel doblado. Cuando el sospechoso fue consultado por los investigadores sobre el contenido de esa nota, él les dijo que era un “anónimo”, y no pudo explicar más. Los investigadores se percataron de que este segundo anónimo tenía un tipo de letra similar al que Huezo entregó cuando presentó la denuncia y contenía el mismo mensaje, únicamente con una letra “a” adicional. “Yo entregué un (escrito), de un momento a otro cuando estábamos en Santa Ana había otro en mi bolsillo, no sé si me lo metieron, si eran dos cuando los encontramos, yo andaba perdido con eso”, dijo Huezo, en su defensa, el lunes tras ser detenido. Ese último indicio permitió que las autoridades siguieran las diligencias de investigación en contra de Huezo. Ayer en la madrugada, fiscales inspeccionaron la vivienda en la colonia Costa Rica para determinar si la escena del asesinato fue alterada. Incautaron una camisa del hijo de la pareja, que coincide con la que se observa en el asiento del copiloto en el trayecto del viaje de Huezo, lo que les hace suponer que el imputado hizo todo frente a su hijo de cinco años. El día del sepelio el compañero de vida de Karla pidió esclarecer el caso. El lunes, tras su captura, defendió su inocencia ante las cámaras: “Me declaro inocente... Eso lo voy a decir en juicio, todo lo que se dice en redes ha sido muy cruel con mi familia y no quiero darle de comer a los lobos”. 2   lesiones tenía el cuerpo de Karla Turcios: una de ellas en los labios y la otra en la frente. 10  días les tomó a las autoridades esclarecer el caso y ordenar la captura del esposo de Karla Turcios, quien será procesado por el feminicidio. Foto de LA PRENSA/José Cardona Inspección. Las autoridades inspeccionaron ayer en la madrugada la casa de Karla Turcios. Foto de LA PRENSA/Josué Guevara Conferencia. La PNC y la Fiscalía participaron en la conferencia en la que fue presentado Mario Huezo el lunes por la noche.

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