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Las víctimas de Ríos Montt probarán otra vez que hubo genocidio en Guatemala

El Centro de Acción Legal para los Derechos Humanos (Caldh), uno de los querellantes en el caso por genocidio que se celebraba contra el exdictador José Efraín Ríos Montt, fallecido este domingo, aseguró hoy que volverán a probar que hubo genocidio en la causa abierta contra su exjefe de inteligencia. "Ya probamos en 2013 que sí hubo genocidio. Volveremos a probarlo en el 2018 en el juicio contra (José Mauricio) Rodríguez Sánchez, por lo que seguimos en este camino hacia la Justicia", dijo la organización de derechos en un comunicado después del fallecimiento, este domingo, del expresidente de facto. El anciano militar, muerto a los 91 años de edad por un paro cardíaco, está considerado como uno de los dictadores más sanguinarios de América Latina. Durante su régimen de facto, entre 1982 y 1983 (solo 17 meses), tuvo lugar la fase más violenta de la guerra civil guatemalteca (1960-1996). Decenas de miles de personas fueron masacradas, violadas y hechas desaparecer, entre ellas 1.771 indígenas ixil, cuyos homicidios se abordaron en un juicio, una causa por la que Ríos Montt fue condenado a 80 años de cárcel, aunque el proceso se estaba volviendo a repetir después de que el Constitucional anulara la sentencia. Este nuevo proceso había iniciado en 2016 y hasta la fecha se habían celebrado 47 audiencias, todas a puerta cerrada y en las que los sobrevivientes volvieron a relatar su particular calvario. "El principio de Justicia pronta y cumplida no se ha sido aplicado por el sistema de Justicia guatemalteco, ya que las víctimas han esperado más de 30 años desde la comisión de los hechos, trece años para llegar a un debate y luego estar más de dos años en un nuevo juicio", reza el comunicado emitido este lunes. Con el deceso de Ríos la causa en su contra queda archivada, pero no así la que se sigue a su exjefe de inteligencia José Mauricio Rodríguez Sánchez, contra el que se celebra un juicio a parte. Desde el inicio del nuevo juicio, en que se juzgan la muerte de 1.771 indígenas ixiles entre 1982 y 1983, cinco testigos han perdido su vida por causas naturales, pero la organización de derechos humanos recuerda que "su verdad y su palabra volarán como semilla que cae en tierra fuerte". Guatemala es un país que no ha reconocido el genocidio que se produjo durante la guerra civil contra los pueblos indígenas, una población que, según los últimos datos, viven en un 79,2 por ciento en condiciones de pobreza y en un 39,8 por ciento en pobreza extrema.

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