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Lo destacado de la ciencia en el 2021: desde el desarrollo de vacunas hasta la ampliación de las fronteras del espacio

El 2021 ha sido testigo de grandes avances en el estudio del universo y en el desarrollo de vacunas. Tomás Unger hace un repaso de lo más relevante durante este año que termina
 

“Tal vez el avance más importante del año haya sido el uso de un nuevo tipo de vacuna, basada en material genético: el ARN mensajero (ARNm)”, menciona Tomás Unger. (Ilustración: Giovanni Tazza)

Empecemos con este resumen sobre la ciencia en el 2021. En términos astronómicos, el año calendario, en el que marcamos del 1 de enero hasta el 31 de diciembre, es arbitrario. Su comienzo y fin no coinciden con hitos orbitales, como los equinoccios y solsticios. Sin embargo, es un instrumento que nos indica a diario dónde estamos con respecto al Sol, sin mayor cuestionamiento y con solo un ajuste de un día adicional cada cuatro años.

Marcar dónde van a estar otros planetas es más complicado. Los avances en astronomía nos permiten hoy predecirlo con gran precisión. Los pueblos antiguos creían que los planetas —al igual que el Sol y las estrellas— orbitaban alrededor de la Tierra; por esto, sus movimientos en el cielo eran un misterio. Parecían avanzar hacia el Sol, luego desaparecían y reaparecían avanzando en dirección contraria, aparentemente erráticos. Por esto, uno de los hechos científicos más fascinantes del 2021 es el descubrimiento del funcionamiento de una máquina misteriosa, construida en Grecia hace más de 2.000 años, para predecir la posición del Sol, la Luna y los planetas.

El auge de la astronomía

Los restos de la máquina fueron hallados hace 120 años, cuando un pescador de esponjas marinas encontró en el mar griego los restos de un naufragio del siglo I a.C. Tomó décadas de trabajo meticuloso desarmar e identificar los restos del artefacto, llamado mecanismo de Antikythera, por una isla cercana al sitio de su hallazgo.

Recién en las últimas dos décadas, gracias a avances en radiografía tridimensional, conocimientos históricos y estudios matemáticos, se pudo ver que la masa corroída –de unos 30 x 20 x 10 centímetros– era en realidad la computadora más antigua, sin nada que se le compare por más de mil años.

Sus manijas y diales, conectados con 69 engranajes interactuantes, habrían mostrado ciclos de eclipses, órbitas lunares, la posición del Sol y la de los cinco planetas conocidos entonces, usando siglos de observaciones de astrónomos babilonios. Su complejidad mecánica y precisión astronómica han resultado impresionantes por su antigüedad y porque recreaba desplazamientos, centrándose –literalmente– en una premisa geocéntrica equivocada.

“Tal vez el avance más importante del año haya sido el uso de un nuevo tipo de vacuna, basada en material genético: el ARN mensajero (ARNm)”.


El 2021 también ha sido un buen año para la astronomía moderna. En abril la sonda espacial Parker logró cruzar la corona del Sol, volando a unos 500.000 km/h. Es la primera vez que una nave con instrumentos ha sobrevivido y logrado observaciones en esa región, azotada por violentas explosiones de plasma y temperaturas que pueden llegar al millón de grados. La sonda seguirá orbitando al Sol de manera parecida a un cometa, pasando nuevamente en el 2025 y años posteriores.

Ningún recuento anual debe omitir el lanzamiento del telescopio espacial James Webb, programado para esta semana. El telescopio –el más grande, potente y sofisticado jamás lanzado al espacio– orbitará el Sol, enviando a la Tierra observaciones de espectrografía, luz visible e infrarroja. Su diseño y misión ameritan una página futura, pero por ahora basta decir que además de brindar imágenes mucho más detalladas del sistema solar y alrededores, se espera que el Webb observe las primeras estrellas y galaxias del universo, cuya luz tenue nos llega tras unos 13.000 millones de años.

Pandemia y vacunas

La pandemia de COVID-19 nos trajo, aparte de enfermedad y penuria, avances impresionantes en medicina. El más notable es el desarrollo de vacunas –hecho posible por años de investigación– con una rapidez jamás antes posible. El 2021 vio la producción y distribución acelerada de no una, sino varias vacunas, que han demostrado ser efectivas contra el COVID-19, incluso contra las variantes más recientes.

Es importante recordar que las vacunas, como hemos explicado anteriormente, no imposibilitan la infección, sino que preparan nuestras defensas para derrotarla, y no son por sí solas la única herramienta para acabar con una pandemia.

Tal vez el avance más importante del año haya sido el uso de un nuevo tipo de vacuna, basada en material genético: el ARN mensajero (ARNm). Además de ser altamente efectiva, este tipo de vacunas es versátil y en un futuro próximo podría usarse para inmunizar contra los virus del VIH y el zika y para mejorar la vacuna contra la influenza.

El que no haya todavía suficientes vacunas para todo el mundo no se debe a limitaciones científicas, es resultado de la inequidad, la falta de preparación preventiva y a la incompetencia política a escala global. En el Perú, el alto grado de aceptación y la cobertura alcanzada en apenas un año –que supera a una mayoría de países del mundo– es uno de los logros más admirables como país en nuestra historia republicana.

“El 2021 también ha sido un buen año para la astronomía moderna. En abril la sonda espacial Parker logró cruzar la corona del Sol”.

Otras crisis y avances

Una vacuna que no recibió la atención que merecía este año es la de la malaria, una enfermedad terrible que mata a medio millón de personas anualmente, en su mayoría niños. En octubre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprobó el primer producto de este tipo.

No es tan efectiva como las del COVID-19 –solo posee un 40% de efectividad–, pero cabe mencionar que la malaria es causada por un parásito y no un virus, lo que la hace más difícil de combatir. Asimismo, hay otras dos vacunas en proceso de aprobación que parecen ser aún más efectivas.

Por otro lado, el 2021 se perfila como el año más caliente en la historia. Este calentamiento ha precipitado tormentas, inundaciones e incendios, de número e intensidad sin precedentes. Los científicos llevan años sonando la alarma, y en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático del 2021 (COP26), realizada en Escocia el mes pasado, se logró un compromiso de nivel y urgencia más próximo al que se necesita. Cabe ver si el 2022 verá su puesta en práctica.

En nuestra próxima página –la última del año calendario 2021– trataremos otros avances notables de la ciencia, cuyo progreso este año, además de ayudar a esclarecer nuestro pasado y habernos equipado para enfrentar una pandemia global, nos dan mayores esperanzas para un futuro mejor.

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