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Sin una reforma fiscal, alza proyectada del PIB será insuficiente en Costa Rica

Sin una reforma fiscal, alza proyectada del PIB será insuficiente en Costa Rica

Sin una reforma fiscal, alza proyectada del PIB será insuficiente en Costa Rica

Sin una reforma fiscal integral la perspectiva de crecimiento de Costa Rica, del 3,6 por ciento este y el próximo año según el FMI, será "insuficiente" para que el país salga "de la mala racha" que vive desde hace años, dijo el director del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), Jonathan Menkos. A partir de la crisis internacional de 2009 y a pesar de contar con "un alto capital humano y significativos flujos de inversión extranjera directa, Costa Rica ha entrando en una fase de menor crecimiento económico, por debajo del 4,1 por ciento promedio de los últimos 18 años", explicó el experto a Acan-Efe. Esa situación, dijo Menkos, deriva de varios factores, entre ellos "la carencia de una solución política efectiva a la estructural crisis fiscal" del país, que se evidencia en un creciente déficit que llegó al 6,2 por ciento del producto interno bruto (PIB) en 2017 y se proyecta en 7,1 por ciento este 2018, de acuerdo con los datos del Banco Central costarricense. A juicio de este economista con máster en Gobierno y Políticas Públicas en América Latina por la Universidad Pompeu Fabra/IDEC de Barcelona, el Gobierno y el Parlamento que asumirán el poder en mayo próximo "deben consensuar y aprobar una reforma fiscal integral que aumente los recursos del Estado, al tiempo que se mejora la gestión del gasto público". Las nuevas autoridades deberán revisar "las asfixiantes rigideces fiscales que desequilibran el presupuesto", y plantear "una estrategia más efectiva para disminuir el saldo y el costo del endeudamiento público actual". La deuda total de Costa Rica equivalió en 2017 al 48 por ciento del PIB, de acuerdo a los datos del Banco Central, que informó que en el primer bimestre de este 2018 el pago de intereses sobre la deuda creció un 37 por ciento y totalizó 153 millones de dólares. Menkos comentó que en los últimos años, el Estado costarricense "se ha concentrado en garantizar la sostenibilidad de su deuda pública incluso a costa de menores recursos para inversión pública y desarrollo". En ese escenario, la reforma fiscal integral se hace "imprescindible" porque, de lo contrario, Costa Rica "continuará por una senda de deterioro de indicadores sociales y económicos que debilitan tanto el clima de negocios como la gobernabilidad democrática". El Ejecutivo de Costa Rica tiene varios años intentando concretar una reforma fiscal. El Gobierno de la presidenta Laura Chinchilla (2010-2014) lo buscó sin éxito, igual que hasta ahora el actual mandatario Luis Guillermo Solís. La propuesta de Solís, que entregará el cargo el próximo 8 de mayo a su correligionario Carlos Alvarado, impulsa la conversión del impuesto de ventas del 13 por ciento en uno de valor agregado de igual tasa pero con más productos y servicios gravados. También establece la renta sobre ganancias de capital, una regla fiscal para controlar el gasto, e iniciativas sobre empleo público que pretenden reducir pluses salariales y otorgar algunos solo por buen rendimiento del empleado, sin afectar derechos adquiridos por los trabajadores. La Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (ANEP), uno de los principales sindicatos del país, convocó para este miércoles una huelga general de un día en contra de la propuesta de Solís. "Queremos que se rechace, que se descarte el proyecto de combo fiscal y que se abra una mesa de diálogo social en el país al respecto. El problema del déficit fiscal es de tal magnitud y gravedad que ese paquete fiscal no va a resolver el problema del pago de los intereses de la deuda pública del país" dijo a Acan-Efe Albino Vargas, secretario de la ANEP. El presidente electo de Costa Rica ya pidió a los diputados electos de la Asamblea Legislativa aprobar el proyecto de ley en materia fiscal. El mexicano Angel Gurría, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), a la que Costa Rica inició el proceso de adhesión, dijo el pasado 17 de abril que "el desequilibrio fiscal sigue representando la mayor amenaza para la estabilidad económica, el crecimiento y los niveles de vida de Costa Rica".

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