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Trudeau concluye un controvertido viaje oficial a la India

El primer ministro canadiense, Justin Trudeau, puso hoy punto final a su controvertido viaje a la India con una reunión con su homólogo indio, Narenda Modi, después de una semana que estuvo marcada por el "descuido" de invitar a una cena-recepción en la embajada de Canadá a un independentista sij. Trudeau y Modi oficializaron en una rueda de prensa conjunta en Nueva Delhi la firma de seis acuerdos en los campos de tecnologías de la información, energía, deportes, propiedad intelectual, educación superior, y ciencia e innovación. El jefe del Gobierno de Canadá, que ha bromeado en alguna ocasión con el hecho de que tiene más sijs en su Gabinete que el propio Ejecutivo de la India, destacó en su discurso que su país "es el hogar de más de 1,3 millones de personas de origen indio". Sólo en 2017 Canadá aceptó 40.000 emigrantes y 125.000 estudiantes del país asiático. "La India y Canadá están unidos (...) por compartir valores, valores como el respeto a la tradición democrática, al pluralismo y a la diversidad", afirmó Trudeau, quien recordó que esta semana empresas indias y canadienses anunciaron inversiones bilaterales por un valor de 800 millones de dólares. Modi destacó esos valores compartidos y agradeció a Trudeau que hubiera viajado junto a su esposa y sus tres hijos por varias ciudades indias, como Agra (norte), en la que visitó el mausoleo del Taj Mahal, o Bombay (oeste), donde se inmortalizaron con estrellas de la industria cinematográfica de Bollywood. La delegación canadiense, formada entre otros por el ministro de Defensa sij de origen indio, Harjit Sajjan, abandonará mañana sábado el país. La jornada de hoy para los Trudeau había comenzado con una ceremonia militar en las colinas delhíes de Raisina, en las que se encuentra el palacio presidencial, donde Modi le recibió con un prolongado abrazo y bromeó con sus hijos. La prensa india interpretó el gesto como un intento de pasar página a la controversia desatada el día anterior después de que se descubriera que la embajada canadiense en Nueva Delhi había invitado a una cena-recepción con Trudeau al independentista sij Jaspal Atwal. Atwal, con pasaporte canadiense, estuvo supuestamente involucrado en el intento de asesinato en 1986 en Canadá de un ministro del estado nororiental indio de Punjab, bastión del sijismo y donde operan grupos que ansían la nación independiente de Khalistan ("tierra de los puros") para esta comunidad que cuenta con unos 20 millones de fieles en la India y una diáspora de otros 5 millones. El mandatario canadiense se disculpó diciendo que Atwal "nunca" debió haber recibido esa invitación, mientras el Gobierno indio intentó rebajar la tensión sobre el asunto. La polémica se produjo además después de que el miércoles Trudeau visitara en Punjab el Templo Dorado, el lugar más sagrado para los sijs, entre una gran expectación por el supuesto apoyo que movimientos secesionistas pro Khalistan reciben de la diáspora de esta minoría en Canadá. Punjab, ya más calmado hoy en día, fue escenario de un violento levantamiento armado que causó 25.000 muertos entre los años 1981 y 1995, siguiendo la demanda de los radicales sijs para crear el Khalistan. La crisis en el Punjab vivió su momento álgido en junio de 1984, con la entrada a sangre y fuego del Ejército indio en el sagrado Templo Dorado donde se habían atrincherado cientos de independentistas armados, y que acabó con más de 500 muertos.

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