Deportes

Serena Williams repite en la final del US Open

Serena Williams repite en la final del US Open

Serena Williams repite en la final del US Open

Serena Williams redondeó una nítida actuación para repetir en la final del Abierto de Estados Unidos y brindarse una nueva oportunidad de igualar el récord de 24 títulos de Grand Slam.

Recuperándose de un inicio algo titubeante, Williams rápidamente tomó la manija para llevarse una victoria 6-3, 6-1 sobre la ucraniana Elina Svitolina, quinta cabeza de serie, en su semifinal en el estadio Arthur Ashe la noche del jueves. Esta será la cuarta final de Williams en los últimos seis grandes.

Quedó como subcampeona de Wimbledon en cada uno de los últimos dos años, perdiendo ante Angelique Kerber en 2018 y contra Simona Halep en julio.

También quedó como la número dos, desde luego, hace un año en Flushing Meadows, al caer frente a Naomi Osaka. “Esta en otra final me parece, siendo honesta, una locura”, dijo Williams, de 37 años y seis veces campeona del US Open. “Pero no espero otra cosa que no sea jugar la final”.

Su rival por el título será Bianca Andreescu, una canadiense de 19 años. La final del año pasado en Nueva York fue, y siempre lo será, eclipsada por la prolongada discusión que Williams tuvo con el juez de silla Carlos Ramos, quien le descontó un punto y luego un juego.

La Asociación de Tenis de Estados Unidos tomó la decisión de no asignarle al juez portugués ningún partido del actual torneo en el que intervinieran ella o su hermana mayor, Venus.

Cuando se le consultó si prefiere motivarse por lo ocurrido en la final ante Osaka o mejor olvidarla, Williams miró fijamente hacia al frente y respondió: “La verdad es que eso no lo he pensado en lo absoluto”. Andreescu, 15ta cabeza de serie, accedió a su primera final de un major en apenas su cuarta presentación en un Slam, tras eliminar 7-6 (3), 7-5 a la suiza Belinda Bencic.

"Si alguien me hubiera dicho hace un año que estaría en la final del US Open este año, le hubiera dicho: ‘usted está loco’”, declaró Andreescu, quien ganó los últimos cinco juegos de su semifinal tras quedar abajo 5-2.

La canadiense es la primera jugadora que llega tan lejos en su debut en Nueva York desde que Venus Williams fue la subcampeona en 1997. Mucho de lo que Williams logra hoy en día tiene ribetes históricos, y efectivamente fue así.

Su victoria número 101 en Flushing Meadows empató el récord de Chris Evert en el torneo. “Sencillamente impresionante, supongo”, dijo Williams.

“No cavilo mucho en eso. Salgo a jugar y tratar de hacer lo mejor posible”. Al desembarcar en la final, Williams fijó un récord por la brecha más amplia de su primer partido por un título de Grand Slam y el más reciente.

Han transcurrido exactamente 20 años desde que se coronó en el US Open de 1999 cuando era una adolescente. Williams ostenta seis títulos del US Open y un total de 23 en las grandes.

Ese acumulado es un récord en la Era Abierta, que comenzó en 1968, cuando se permitió que los profesionales jugaran en los torneos de Grand Slam.

Más importante, si consigue derrotar a Andreescu (15) en la final del sábado, Williams igualará la cosecha de 24 títulos de Grand Slam de Margaret Court, la mayor cantidad en la historia del tenis.

Pero Court ganó más de la mitad de los suyos contra rivales aficionadas, previo a que se permitiera la participación de profesionales en las grandes citas a partir de 1968.

Esta fue la semifinal número 38 de Williams en un Grand Slam; haciendo por décima ocasión en Flushing Meadows.

Y fue apenas la segunda vez entre las cuatro mejores en un grand para Svitolina, la ucraniana de 24 años que se abrió paso a la instancia en Wimbledon el pasado julio.

De entrada, sin embargo, Svitolina lució más efectiva. Dispuso de tres bolas de quiebre en el primer quiebre, pero las desaprovechó todas.

En el segundo juego, Svitolina se puso arriba 40-0, y acabó perdiendo el saque. En total, Svitolina tuvo al alcance de ocho bolas para ganar esos primeros sets, pero terminó con las manos vacías. En un un abrir y cerrar de ojos, Williams era quien se puso arriba 3-0.

No fue la demostración desigual que firmó en la victoria 6-1, 6-1 sobre Maria Sharapova en la primera ronda o la del6-1, 6-0 ante Wang Qiang en los cuartos de final.

Pero la estadounidense mostró firme en la ejecución de su plan de juego. Despachó saques que alcanzaron las 119 mph y levantó cada una de las seis bolas de quiebre que enfrentó.

Fue fulminante con tres devoluciones para sumar puntos en un mismo juego. Y se exhibió al disparar golpes con diversos ángulos, dominando 34-11 en la cuenta de winners. Quizás Svitolina, cuya una victoria ante Williams en cinco partidos previos fue en los Juegos de Río 2016, fue demasiado pasiva, quedándose muy en el fondo.

No fue la táctica adecuada, al menos contra esta clase de oponente y en un partido de semejante magnitud. Williams no fue perfecta. Pero jugó con un nivel bastante bueno y que fue más que suficiente. Así suele ser con ella.

Lo que pasa que no le ha alcanzado en los tres partidos más importantes desde que regresó tras su embarazo. Tendrá otra oportunidad el sábado. Una más por el título 24. 

Lee también

Comentarios

X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines