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Una salvadoreña en Rusia

Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid, escala intermedia entre San Salvador y Moscú.

Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid, escala intermedia entre San Salvador y Moscú.

Saludos a todos, soy Violeta Martínez, periodista del Grupo LPG de El Salvador. He sido comisionada para cubrir la Copa del Mundo Rusia 2018 para todas nuestras plataformas; creo que será un viaje en el que, si me lo permiten, podremos conocer juntos no sólo el evento más importante del deporte, sino Rusia y a cientos de personas.

Comencé mi viaje ayer, sábado 9 de junio, saliendo de San Salvador a las 8:10 p.m., con un montón de planes en la maleta, ideas de notas que escribir y sobre todo de vídeos y fotos que recojan la que supongo es la fiebre mundialista. Pero ya habrá tiempo para eso.

Luego de unas diez horas y media de vuelo llegué al aeropuerto Adolfo Suárez Barajas, en Madrid. La escala fue larga, de tres horas, y me permitió percibir un movimiento continuo hacia Moscú. Los souvenirs  mundialistas se dejan ver por aquí y por allá. Conocí a varios grupos familiares mexicanos, que confirman que es la comunidad latinoamericana que más viaja con cada Copa del Mundo. Uno de ellos me prestó la tradicional charra para una fotito. Los alemanes no saben de eso, pensé. Por cierto, cubriremos ese juego, el domingo.

Ya veremos si los alemanes se las ponen de maceta…

Otros dos signos me indicaron la proximidad del Mundial: la repetición de camisetas de Brasil en cada sala de espera, y la intensidad con la que las casas de cambio ofrecen gangas de cambio de euros por rublos. ¡Hasta 70 rublos por euro!

Recuerden que Rusia no es parte de la Unión Europea y que cinco de los 19 países de la UE competirán en la Copa del Mundo y sus aficionados seguramente llegarán armados de divisas hasta los dientes: Alemania, Bélgica, España, Francia y Portugal.

Casa de cambio donde se recomienda cambiar euros por rublos a buen precio.

Salí de Madrid hacia Moscú a las 5:40 p.m. del domingo 10 de junio. Nada que reportar en el trayecto excepto un incesante murmullo en la clase ejecutiva. Pronto, flashazos, risas, pasajeros que entraban y salían con una sonrisa. Y nada, que debimos ir a meter nuestras narices y husmear un poco, y que nos encontramos al señor Iker Casillas.

Casillas no jugará el Mundial, marginado por el seleccionador español Julen Lopetegui. Pero igual viajó a Rusia, porque comentará los partidos de España y algunos de México para la plataforma Azteca Digital. Simpática persona el tal Casillas. Se dejó tomar fotos por todo el mundo… y por supuesto que de mí, también. Intenté abordarlo para hacerle unas preguntas, pero no se pudo, pero extendió su mano, tomó el celular, y ambos sonreímos para la instantánea.

Ahora somos colegas con Iker Casillas. Digo, ¿los dos cubrimos el Mundial para un medio de comunicación, no?

Y llegamos a Moscú, a las 4:50 a.m. del lunes 11 de junio, apenas a 72 horas del inicio de la Copa del Mundo. Del aeropuerto Domodedovo puedo decirles que es bastante pequeño, y confuso por lo del idioma. Las ventanillas de migración no mostraban nada en español.

Decidí saludar en español, no había de otra. El oficial movió sus labios como en cámara lenta, tomó mis documentos, muy paciente revisó el pasaporte y me permitió el ingreso rápido. Bendito fútbol, todo lo hace posible.

No puedo decirles más porque estoy a punto de subirme al taxi que me llevará al hotel, excepto que estamos a 7 grados centígrados, y a que al nomás salir del aeropuerto Domodedovo, se aprecia la actividad comercial incipiente de un lunes, con un saborcito inconfundible a Mundial. Les dejo un video que recogí en los primeros metros…. les escribo al rato, mañana (bueno, hoy, en un par de horas) nos iremos ustedes y yo a traer la credencial al estadio Luzhniki, y a conocer a qué huele y a qué sabe la famosa Plaza Roja de Moscú.

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