Economía

Negociaciones de TLCAN llegan a su fase decisiva en una nueva ronda en México

Negociaciones de TLCAN llegan a su fase decisiva en una nueva ronda en México

Negociaciones de TLCAN llegan a su fase decisiva en una nueva ronda en México

La última ronda pactada de negociaciones del TLCAN, aunque se esperan unas cuantas más, que arrancó ayer en México, supone el inicio de una etapa decisiva que habrá de abordar, sin dilaciones, temas tan controvertidos como el del sector automotriz. "Estas son rondas de cierre, ya debe haber acuerdos, espero una declaración pública al final de la ronda sobre algunos acuerdos acabados, y posturas", dijo hoy a Efe el especialista en Negocios Internacionales del Tecnológico de Monterrey Manuel Valencia. La séptima ronda de negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) se celebra desde el 25 de febrero  hasta el 5 de marzo en la Ciudad de México, con el secretismo habitual que acompañan estas conversaciones, pero un ambiente mucho más halagüeño. "Hay un optimismo prudente, con muchas posibilidades para avanzar, lo que nos permite pensar que se van a cerrar capítulos", dijo a Efe el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Pablo Castañón. De esta manera, se esperan avances en estas conversaciones en ámbitos como el de telecomunicaciones, el de comercio electrónico e incluso el laboral, que esta semana el ministro de Trabajo de México, Roberto Campa, consideró que no supone un "obstáculo". Estos se sumarían a otros capítulos ya cerrados, como el de pequeñas y medianas empresas (pymes) o el de anticorrupción. Además, parece que se van a encarar frontalmente los asuntos más espinosos, como la cláusula sunset -que obligaría a revisar este tratado en vigor desde 1994 cada cinco años-, de solución de controversias y de las reglas de origen en el sector automotriz, que buscan garantizar el uso de productos fabricados en la región. Estados Unidos exige que el nuevo convenio incremente el contenido de su nación de los vehículos que se montan en la región, y que hasta ahora está fijado en el 65 %. "Es un tema muy amplio que naturalmente va a abarcar muchas rondas de discusión con asuntos como contenido nacional, reglas de origen y tratamiento", apuntó a Efe el representante del Partido Republicano de EE.UU. en México, Larry Rubin, quien consideró que se optará, finalmente, por unas reglas que impulsen el "contenido regional". Desde la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), se está coadyuvando al equipo negociador para presentar la propuesta mexicana en este aspecto. Medio año después del inicio de conversaciones, se alejan entonces los peores presagios y el presidente de EE.UU., Donald Trump, que considera este tratado "un desastre" para los intereses de su nación, parece mucho más calmado. Además, se anunció que se está preparando una reunión entre el presidente de México, Enrique Peña Nieto, y el mismo Trump. Y si bien se desconoce lugar y fecha, se ha interpretado como un acercamiento de posturas. Según el diario The Washington Post, los planes para este encuentro se truncaron esta semana tras una discusión por el muro en un diálogo telefónico entre ambos mandatarios, aunque desde la Presidencia de México no emitieron comentario alguno, según confirmó a Efe una fuente oficial. "Es poco probable que Trump lo haga (salga de la conversación), y ahora menos, porque para él tendría un costo político muy importante. Resulta que el TLCAN tiene más amigos en Estados Unidos de los que se pensaba", explicó a Efe el economista Luis de la Calle, quien participó en el diseño de este acuerdo comercial. La duda radica hoy en cuándo se cerrarán estas negociaciones. En un principio, se pactaron siete rondas, pero se sobrentiende que habrá unas cuantas más. Para Rubin, el más optimista, se llegará a nueve rondas, mientras que para Valencia, se conseguirá el acuerdo final antes de las elecciones del 1 de julio en México. Castañón opinó que los comicios no han de ser "determinantes" para el avance de las negociaciones, y el coordinador del Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones Internacionales del CCE, Moisés Kalach, expresó en días recientes que, de llegar hasta el 2019, el TLCAN quedaría en "estado zombi". Hay mejores perspectivas, pero el impacto en la economía es evidente. México creció el 2 % en 2017 y la economía se ha ido ralentizando a medida que pasaba el año, y ello se debe, en buena medida, a que inversionistas y empresarios están a la expectativa del futuro del tratado. Alertó de ello hace apenas unos días la agencia calificadora de riesgos Moodys: "La incertidumbre en torno al futuro del TLCAN continúa nublando la perspectiva para México (A3 negativa)".

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