Economía

Colombia: de manera gradual, la economía sigue mejorando

Colombia: de manera gradual, la economía sigue mejorando

Colombia: de manera gradual, la economía sigue mejorando

Luego del bajonazo del 2016 y el 2017, la economía colombiana comienza a tomar un nuevo aire y a presentar mejores indicadores, a juzgar por el aumento del 2,8 por ciento en el producto interno bruto (PIB) reportado ayer por el Dane, el cual no solo es superior al registrado en el primer trimestre (2,2 por ciento), sino que volvió a un nivel que no se observaba desde hace dos años.

En efecto, según el Dane, para el segundo trimestre del 2016, el PIB tuvo un crecimiento del 2,6 por ciento y desde entonces, hasta los dos primeros trimestres del presente año, los desempeños de estos períodos habían estado por debajo de ese porcentaje.

En el resultado del segundo trimestre, los sectores con las mayores variaciones resultaron ser el de las consultorías y actividades profesionales en diferentes ramas como la contabilidad, la ingeniería, la investigación científica y la publicidad, entre otras, que tuvo un crecimiento del 6,62 por ciento, seguido por el sector de agricultura (en el cual está el café), que avanzó un 5,89 por ciento, mientras que el gasto del gobierno en administración y defensa, y las actividades públicas y privadas de educación y salud, aumentaron un 5,31 por ciento en su producto.

Otro de los aspectos destacables, según los registros del Dane, es el impulso que vuelve a consolidar sectores claves como la industria y el comercio, cuyo producto interno reportó variación de 3,66 por ciento y 3,61 por ciento respectivamente, tras dos años duros en materia de producción y ventas, pero que en el 2018 comenzaron a comportarse mejor.

De acuerdo con Mauricio Hernández, economista de BBVA Research, se nota al contrario que el consumo de los hogares siguió mejorando su comportamiento notablemente; no solo el consumo privado fue importante en el trimestre, sino también el gasto del Gobierno.

Por su parte, actividades de la llamada economía naranja como las artísticas, de entretenimiento y recreación avanzaron su PIB en 3,41 por ciento, mientras que otro de los cambios representativos para la economía radica en haber dejado de estar jalonada por los servicios financieros y de seguros, cuyo PIB aumentó 2,72 por ciento en el segundo trimestre, según el Dane.

Entre tanto, el renglón de servicios públicos (electricidad, gas, agua y saneamiento) subió su PIB un 2,31 por ciento, el mismo nivel de avance del sector de información y comunicaciones, al tiempo que las actividades inmobiliarias avanzaron un 2,11 por ciento entre abril y junio del presente año.

A su turno, las principales locomotoras de la economía, como el sector minero energético y la construcción, siguieron mostrando retrocesos; el primero, al decrecer su PIB en un 2,7 por ciento en el segundo trimestre, mientras que la construcción, una de las actividades que más empleos genera y conformada por edificaciones y obras civiles, mostró una fuerte contracción del 7,6 por ciento.

Al respecto, Hernández aseguró que la situación de la construcción tuvo un impacto directo sobre otros sectores que tuvieron bajos crecimientos, producto de los encadenamientos que genera la demanda de insumos desde ese sector sobre otras actividades del país. 

“Por ejemplo, en la minería, pese a la finalización de las caídas en el sector petrolero, la fuerte caída en la extracción de minerales y canteras, en buena parte demandados por la construcción, se unieron al retroceso del sector carbonífero para mantener el sector minero en tasas negativas”, agregó.

Los que más impulsaron

Pero si bien los sectores que hoy más crecen son diferentes a los de hace unos trimestres, los que más aportaron en el segundo trimestre del 2018 no fueron los mismos.

Con base en las cifras del Dane y el peso de su aporte al PIB, un análisis de EL TIEMPO muestra, como lo señala el experto del BBVA Research, que más de la cuarta parte del crecimiento se debe al renglón de administración y defensa, así como a las actividades públicas y privadas de educación y salud, con una contribución del 27,32 por ciento.

Asimismo, la recuperación del comercio se notó, pues aportó el 21,4 por ciento de la variación total del PIB, mientras que las consultorías y actividades profesionales contribuyeron al PIB con una cuota del 16,8 por ciento, al tiempo que la industria ya le dio un impulso de 15,78 por ciento a la variación del trimestre.

El equipo de Investigaciones Económicas de Bancolombia resaltó que vale la pena mencionar que estos tres sectores aportaron cerca de dos puntos porcentuales al crecimiento de la economía.

Fortalecer las ramas de la producción, principal reto

Aunque la economía está reaccionando, los analistas creen que el impulso será marginal y no esperan que el PIB de todo el año crezca más del 3 por ciento.

Según Alexis Milo, economista jefe del HSBC en México, dicha mejora se puede dar tras el resultado del segundo trimestre, pero la previsión del 3 por ciento está para el 2019.

Por su parte, los analistas de la AFP Protección mantienen su expectativa en que la economía se expanda un 2,8 por ciento en el 2018, mientras que los de Alianza Valores sí ven que el PIB puede avanzar un 3,1 por ciento este año, dado los recientes desempeños.

En este contexto, Mauricio Hernández, economista de BBVA Research, enfatiza en que hacia delante, el gran reto es consolidar un crecimiento más balanceado porque aún está siendo impulsado por actividades de servicios y comerciales, y no tanto por las ramas productivas de la economía. 

“Entre estas últimas, solo el rubro agropecuario tiene buenas cifras para mostrar”, indicó el analista, quien prevé que en el segundo semestre, el PIB sea liderado por la demanda privada. Explicó que el mejor balance dependerá de un mayor arranque de las exportaciones por las ganancias en competitividad que se logren con el mejoramiento de la infraestructura que está en marcha. 

Y consideró que la inversión tenderá a recuperarse, ya que la caída del sector de edificaciones será menor y porque el mayor consumo irá aumentando el uso de la capacidad instalada de la industria de productos para el hogar.

¿Cómo empujar a los rezagados?

El sector de la construcción, además de caer casi 8 por ciento en el segundo trimestre, le restó a la variación del PIB casi un 19 por ciento, mientras en el renglón de minas y canteras la resta a la variación del 5,2 por ciento.

Para la actividad edificadora, la presidenta de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) señaló que ese resultado indica que la actividad comercial y constructiva requiere de estímulos para recuperar su dinamismo, lo que para el caso de las edificaciones implica que se deben asegurar los recursos para los programas de vivienda de Mi Casa Ya, pues esto da certeza de que el sector tiene seguridad jurídica para el desarrollo y ejecución de los proyectos. 

La directiva agregó que el contexto económico va mejorando (tasas de interés, confianza, etc), y eso es una oportunidad para una actividad que “tiene una gran capacidad de jalonar el 50 por ciento del aparato productivo y el empleo del país, acelerando el proceso de recuperación”.

Por su parte, el presidente de la Asociación Colombiana del Petróleo (ACP), Francisco José Lloreda, indicó que además de los incentivos fiscales, se requiere celeridad en la asignación de áreas para exploración y producción, dada la ventana de oportunidad en materia de inversión; reformar el Sistema General de Regalías (SGR) para que las regiones productoras tengan un mayor incentivo y reciban lo justo; recuperar la seguridad jurídica y aplicar la ley en territorio, así como revisar los altos costos operacionales.

Y, para el sector minero, el presidente de la Asociación Colombiana de Minería, Santiago Ángel, sostuvo que luego de la caída del 10,9 por ciento en el PIB minero, producto de la contracción en la producción de carbón y de la caída en la producción de minerales metalíferos (oro principalmente), “se espera que con la disminución paulatina de las lluvias en las zonas productoras y la confianza en la recuperación económica mejoren los indicadores para los próximos periodos”. 

“La producción de minerales no metálicos cae 8 por ciento por la menor dinámica en la construcción de edificaciones y obras civiles”, recalcó.

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