Economía

Más dinero productivo para la zona oriental de El Salvador

Fundación Campo ha gestionado más de $8 millones en proyectos para las comunidades del Oriente del país, a quienes les enseña también el hábito del ahorro.

Inaguración. La fundación estrenó recientemente su nuevo edificio "El Amate", amigable con el medio ambiente.

El ahorro empieza con pequeños pasos, pero con constancia, eso es parte de lo que está enseñando la Fundación Campo a unas 4,000 personas que están en 268 grupos en los cuatro departamentos de la zona oriental de El Salvador y que son capacitadas por esta institución para lograr "sus metas anuales, que pueden ser desde comprar herramientas de trabajo hasta adquirir puertas para la casa", explica Walberto Lazo, director ejecutivo de la Fundación.

En los grupos conformados por los mismos miembros de las comunidades representadas en las Asociaciones de Desarrollo Comunal (Adescos), hay incluso niños de 8 años que aprenden el hábito.

"Los salvadoreños recibimos más de $5,000 millones en remesas y de eso solo se ahorra un 2 % a 3%, lo demás se va para consumo. Tener ingreso en el área rural es difícil, por eso hay que tener un uso adecuado de ese dinero, tener un concepto claro de uso y enfocarlo en el algo que se necesita", dice Lazo.

Así los participantes de estos grupos de ahorro pueden destinar desde $0.25 a la semana para iniciar su cuenta. A la fecha, mantienen más de $260,000 ahorrados como fondos propios.

El ahorro es un tema serio, los empleados de la Fundación también lo practican para poderlo explicar desde su experiencia. Esa forma de trabajar los llevó, de hecho, a construir su nuevo edificio con fondos propios.

La edificación que se encuentra en la ciudad de San Miguel y que implicó una inversión de unos $600,000 consta de dos niveles y posee un concepto minimalista y amigable con el medio ambiente. Lazo explica que la construcción de "El Amate", como se denominan las nuevas oficinas(por su capacidad de resistencia ante las adversidades climáticas), se realizó en seis meses y se utilizaron tres elementos: concreto, vidrio y acero.

El edificio de paredes vistas y sin pintura alguna aprovecha completamente la luz natural; la lámina insulada del techo mantiene el frío por dentro; mientras que los aires acondicionados inteligentes ahorran energía. Además se infiltra un 70% del agua lluvia en el área verde y mantienen también la temperatura con vegetación.

Desarrollo productivo

La Fundación tiene casi 25 años de trabajo en 90 municipios de la zona oriental del país.

En sus inicios empezó otorgando créditos productivos por más de $14 millones a las comunidades de la zona, pero buscaba ir más allá y su trabajo se volcó a gestionar fondos para proyectos enfocados en las necesidades concretas de las comunidades como llevar agua potable, construir aulas, mejorar calles, lograr acceso a energía y construir canchas deportivas, entre otras.

"Son proyectos que las comunidades solicitan, porque realmente los necesitan", explica Lazo.

A la fecha han gestionado unos $8 millones en proyectos, con aliados como Credicampo, que destina un 20 % de sus utilidades para el desarrollo social, la Embajada de Japón, Oxfam, BID y USAID, así como con los gobiernos municipales que son la contrapartida de muchas de estas iniciativas, y con las mismas comunidades beneficiadas.

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