Economía

Alemania prevé en 2021 su segundo mayor déficit por causa de la pandemia

La deuda pública alemana vuelve de esta forma a dispararse por encima del equivalente al 60 % del producto interior bruto (PIB), objetivo del Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

frankfurt, Alemania. | Foto: archivo

El Gobierno alemán prevé incurrir a causa de la pandemia en un déficit de 96.200 millones de euros en 2021, el segundo mayor de su historia tras el de este ejercicio, pero cuenta con regresar al equilibrio presupuestario al año siguiente.

El Consejo de Ministros alemán aprobó este miércoles el borrador del presupuesto federal para el año que viene, unas cuentas de combate por la crisis del coronavirus que son a la vez continuistas y extraordinarias, cautas pero moderadamente optimistas.

El ministro de Finanzas y vicecanciller, Olaf Scholz, defendió al presentar los presupuestos que, pese a la ruptura con la política del "déficit cero", se trata de unas cuentas "completamente responsables" que ahondan en las medidas anticrisis puestas en marcha ya este año y pretenden ayudar a preparar el futuro.

"Es mucho, mucho dinero (en referencia al déficit). Pero es para contribuir a la estabilización de la economía. Es lo correcto", aseguró el ministro socialdemócrata para defender, a continuación, tesis anticíclicas.

La "buena situación financiera" de Alemania, que hasta 2019 había encadenado seis años con superávit fiscal, le permite ahora "contrarrestar activamente" las consecuencias de la crisis, actuar "con fuerza" y "a tiempo", argumentó Scholz.

Unos dos tercios de los 96.2000 millones de déficit (de un presupuesto de 413.400 millones) son aumento del gasto, por los paquetes de impulso, las ayudas y los estabilizadores automáticos. El tercio restante es caída de los ingresos vía impuestos.

Las inversiones del Gobierno central ascenderán a 55.000 millones de euros, frente a los 71.000 millones del presupuesto de este año, como parte del revulsivo para reactivar la mayor economía europea. Para los siguientes tres años se prevé mantener el nivel de inversiones estable en los 48.000 millones.

Entre las áreas de interés están los hospitales (3.000 millones en 2021), la producción de energía en base al hidrógeno (6.800 millones hasta 2024), las tecnologías de comunicación 5G y 6G (2.000 millones hasta 2024), la inteligencia artificial (2.000 millones hasta 2024). El Fondo para la Energía y el Clima obtendrá 27.000 millones.

En el ámbito social, que supone el 51 % del presupuesto, destacan los 500 millones en 2021 para guarderías y los 5.000 millones para la estabilización de las contribuciones a la Seguridad Social.

VUELTA A LA ESTABILIDAD PRESUPUESTARIA EN 2022

No obstante, este ejercicio y el próximo son y deben seguir siendo una excepción, subrayó Scholz: "A partir de 2022 debemos cumplir de nuevo todas las reglas", aseguró, en referencia al "freno de la deuda" de la Constitución alemana y a los criterios de Maastricht.

Tras el período 2014-2019 con "déficit cero" o incluso superávit en las cuentas del Gobierno federal, en 2020 se prevé un déficit de 217.800 millones (tras dos actualizaciones del presupuesto para incluir las medidas anticrisis) y, en 2021, los 96.200 millones.

El plan financiero 2022-2024 -que afectará ya al gobierno que salga de las elecciones generales del próximo año- contempla déficit residuales para los tres ejercicios. De 10.500, 6.700 y 5.200 millones de euros respectivamente, dentro de los límites de endeudamiento fijados por Bruselas.

La deuda pública alemana vuelve de esta forma a dispararse por encima del equivalente al 60 % del producto interior bruto (PIB), objetivo del Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

Tras la crisis financiera 2008-2009, la deuda pública alcanzó el 82,4 % del PIB, aunque a continuación comenzó a descender de forma progresiva, hasta situarse el año pasado en el 59,5 %. Este año escalará de nuevo hasta el 75 %.

Debido a la pandemia, el Bundestag (Cámara Baja) dejó en suspenso el "freno de la deuda" para permitir que el Gobierno alemán incurriese en un nuevo endeudamiento. El Gobierno cuenta con que la mayoría parlamentaria que lo sustenta lo mantenga así para 2021.

El Gobierno alemán aprobó estas cuentas con cierto retraso a causa de la pandemia, pues suele presentar este borrador inicial antes del verano.

No obstante, llega a tiempo para cumplir con los plazos de la Comisión Europea (CE), que para el 15 de octubre quiere contar con las previsiones fiscales de los estados miembros y sus techos de gasto, aunque los criterios europeos están también suspendidos para que los países tengan margen para combatir la crisis. 

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