Economía

Así llegó Mary Kay a Guatemala y El Salvador

La marca de productos cosméticos cuenta en la actualidad con 3,000 consultoras independientes de la marca de cosméticos en el país.

Foto: cortesía

Inversiones Masdel, distribuidor exclusivo de la marca de productos cosméticos Mary Kay, está celebrando 30 años de presencia en Guatemala y 23 de haber incursionado en El Salvador.

Sonia de Aceituno, presidenta de Inversiones Masdel, manifiesta que conoció la marca en Estados Unidos gracias a una consultora y decidió llevarla a su natal Guatemala. Allí, junto a su madre y hermanas, crearon la empresa.

“Lo que nos enamoró fueron los productos, sentir sus beneficios”, dice Aceituno, quien luego de siete años de operaciones decidió apostarle al mercado salvadoreño, donde actualmente cuenta con 3,000 consultoras independientes.

Mary Kay Cosmetics fue fundada por Mary Kay Ash en Dallas, Texas, en 1963. Ash diseñó una modalidad de trabajo única para su época que permitiría que las mujeres pudieran desarrollarse a nivel personal y profesional. En la actualidad cuenta con más de 1,600 patentes registradas y cada mes realiza nuevos lanzamientos.

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Introducir la marca, rememoró De Aceituno, significó siempre un reto por el modelo diferente de trabajo de Mary Kay, en donde se ofrece asesoría personalizada y el cliente puede probar el producto antes de comprarlo.

Con la pandemia de covid-19, la innovación de convertir este modelo de trabajo en virtual fue un nuevo desafío. Sonia de Lourdes Aceituno, miembro de la tercera generación de esta empresa familiar que se unió al equipo hace 11 años, aceptó el reto de hacer esta transición.

“La pandemia fue un reto porque no teníamos instalado sistema de ‘home office’, pensábamos en hacerlo poco a poco, pero justo llegó la pandemia y en cuestión de un mes logramos incorporarlo en ambos países para no quedarnos estancados”, explica Sonia de Lourdes Aceituno.

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Aunque buena parte de la fuerza de ventas que es por canales digitales, se acopló bien, algunas consejeras estaban acostumbradas a visitar clientes. De hecho, el principal mecanismo de venta, las fiestas Mary Kay, ya no podían realizarse.

“El reto ha sido darles herramientas, manejo emocional, combatir esos miedos e incertidumbre ante la tecnología”, dijo. La firma tuvo también inconvenientes logísticos durante la pandemia, algo que vivieron todas las empresas, pero “ya se está normalizando”, manifestó De Aceituno.

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