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Economía

Centroamérica reportará un nuevo aumento recaudatorio en 2022

Como tal y siguiendo el patrón histórico, parece que la carga tributaria mejorará en todos los países de Centroamérica en 2022, aunque en diferentes dimensiones.

Foto ilustrativa/ archivo

Los informes más recientes de la recaudación tributaria de 2022 en los países de Centroamérica, muestran, en términos generales,  una mejora respecto de los resultados obtenidos en 2021, y un comportamiento muy diferente a lo que plantearon algunos de los presupuestos nacionales, que en un afán extremadamente conservador, subestimaron los niveles de ingresos tributarios esperados, incluso a pesar de que, sin excepción,  todos los gobernantes sostuvieron que 2021 había sido un año extraordinario, que sentaba las bases para un desarrollo ulterior de sus países.

De esa cuenta, Panamá, con resultados al 31 de mayo,  muestra un incremento anual del 22.6% de la recaudación, en donde destaca el aumento en los tributos indirectos con 30.2%, mientras que los directos solo reportaron un crecimiento del 17.4%.  El caso panameño es interesante, porque la recaudación de los tributos indirectos está reportando mucha dinámica debido a la recuperación de las capacidades recaudatorias de la administración tributaria, muy limitada en los años previos. Al margen de ello, y dado que Panamá, conjuntamente con

El Salvador, fueron los únicos países que consideraron incrementos en su recaudación esperada para 2022, conforme los datos, todavía lo recaudado se quedó 0.2% por debajo de lo presupuestado, lo que aunque aparentemente puede ser una discrepancia estadística, parece ser una señal de que no se alcanzarán los valores considerados en el presupuesto, que, con los datos disponibles, podría ubicarse en torno del 0.9% del PIB.

Guatemala, con datos al 31 de mayo, reporta un incremento anual de la recaudación por 16.7%, destacando el aumento de los impuestos directos en 19.3%, mientras que los indirectos lo hacen en 15.1%.  Estos incrementos, en toda la región centroamericana, son relativamente más “normales” dentro del comportamiento inusual de los tributos en los últimos años, y obedecen primariamente al hecho que la recaudación de impuestos directos tiene como base de cálculo la actividad económica de 2021, la que se incrementó significativamente respecto a la de 2020, muy deprimida por la crisis sanitaria; mientras que, aunque todavía afectada por el fenómeno de salud,  la recaudación de impuestos indirectos responde más directamente a la actividad económica del año en curso, aun cuando todavía está influenciada por el incremento de precios causado por la guerra de Europa del Este, especialmente en el IVA que produce una base de cálculo más alta especialmente en combustibles. Respecto de su planificación, Guatemala se encuentra muy por encima de lo considerado en el presupuesto (14.2%) debido a la seria subestimación de los resultados esperados, una práctica muy común en la región, por lo que de mantenerse la tendencia la recaudación se ubicaría en alrededor de 1.3% del PIB por encima de lo considerado en el Presupuesto, pero solo 0.2% del PIB por encima de la recaudación de 2021, lo que se podría atribuir a las mejoras por la implementación del sistema de facturación electrónica.

Un caso interesante sigue siendo El Salvador, en donde al 31 de mayo se reporta un incremento de la recaudación por 21.2%, destacando el aumento de los impuestos directos en 34.5%, mientras que los indirectos lo hicieron en 10.8%.  Dada la planificación presupuestaria, El Salvador reporta que la recaudación se encuentra 11.1% por encima de lo planificado, por lo que de mantenerse la tendencia, al final del año, se estaría obteniendo aproximadamente 0.2% del PIB por recaudación no planificada.  El caso de este país es interesante debido a que su Presupuesto no contempló una subestimación en la recaudación prevista, por lo que aun cuando no hay evidencia documental de un plan concreto de combate a la evasión tributaria, los resultados muestran una mejora en el cumplimiento. 

Nicaragua, con datos al 30 de abril, reporta un aumento anual del 20.5% en la recaudación, destacando los impuestos directos con  32.4%, mientras que los indirectos crecieron 9.8%.   Lamentablemente no se conoce la planificación mensual, pero si se mantiene la tendencia, la recaudación al cierre de 2022 se ubicaría en alrededor de 3.2% del PIB por encima de lo considerado en el Presupuesto,  debido a la fuerte subestimación incorporada, pero a un nivel muy similar a lo registrado en 2021 (19.1%).

De igual forma, Honduras, con datos al 30 de abril, reporta un aumento anual en la recaudación del 19.5%, destacando los impuestos directos con 34.7%, mientras que los indirectos lo hicieron en solo 9.6%.  Tampoco se conoce la planificación mensual, pero si se mantiene la tendencia, la recaudación se ubicará en alrededor de 1.5% del PIB por encima de lo planificado debido a la fuerte subestimación incorporada en el Presupuesto, pero a un nivel muy similar a lo registrado en 2021 (17.4%).

Finalmente, Costa Rica, otrora país reconocido por su transparencia fiscal, pero que en los últimos tiempos ha tenido fuertes retrocesos en publicación de las cifras fiscales, con datos apenas al 31 de marzo, muestra un aumento recaudatorio anual del 18.8%, destacando el aumento de los impuestos indirectos en 20.3%, mientras que los directos lo hicieron en 17.0%.  En el caso costarricense, además de los factores generales de crecimiento mencionados, también influencia la generalización de los efectos de la reforma tributaria de 2018, que aún no había tenido todo el impacto deseado. Lamentablemente no se conoce la planificación mensual, pero si se mantiene la tendencia, la recaudación se ubicaría en alrededor de 1.5% del PIB por encima de lo planificado debido a la fuerte subestimación incorporada en el Presupuesto, pero a un nivel muy similar a lo registrado en 2021 (13.9%).

De esa cuenta, y luego de que los resultados de 2021 permitieron una carga tributaria de 14.9% promedio regional, se estimaría que esta se ubicaría en torno al 15.2% en 2022, 1.1% del PIB por encima de la que fue considerada en el presupuesto (14.1%), seriamente subestimada, como práctica de opacidad regional.

Como tal y siguiendo el patrón histórico, parece que la carga tributaria mejorará en todos los países de Centroamérica en 2022, aunque en diferentes dimensiones, y si los pronósticos se cumplen, los cambios más importantes durante el período 2018-2022, se habrían registrado en Nicaragua con 3.5% del PIB, El Salvador con 2.6% del PIB,  Costa Rica con 1.3% y Guatemala con 1.2% del PIB. En Panamá y Honduras, la recaudación durante el período de cinco años, habría manifestado un retroceso de 1.3% y 1.1% del PIB, respectivamente.

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