Economía

Consumo de electricidad disminuye un 25% en El Salvador

Pasó de un promedio diario de 19.6 GWh a 15 GWh.

Tendencia se mantendrá Mientras no se agudicen las normas de confinamiento, los expertos esperan que haya una relativa estabilidad.

La implementación de la cuarentena domiciliar y, en consecuencia, la reducción de la actividad productiva en El Salvador, ha provocado una caída en general de hasta el 25 % al día en el consumo de energía eléctrica en el país comparado a las proyecciones normales.

De acuerdo a datos recopilados de la Unidad de Transacciones (UT), sociedad dedicada a operar el sistema de transmisión y administrar el mercado mayorista de electricidad, en promedio, en un día normal laboral (es decir de lunes a viernes), el país consume un promedio de 19.6 GWh.

Sin embargo, a partir del 19 de marzo, comenzó una tendencia hacia la baja en el consumo y este llegó a unos 18 GWh.

Este comportamiento se fue marcando aún más en los días siguientes conforme empresas y sectores industriales fueron paralizando sus actividades y más personas fueron enviadas a sus hogares.

Así, en el período de días laborales de la quincena del 23 de marzo al 3 de abril se han experimentado variaciones hacia la baja, eso implica entre 25 % a 21 % menos de consumo de energía, llegando en promedio a los 15 GWh. 

Los fines de semana se presentan disminuciones menores de entre el 16 % a un 6 %, revela la UT.

Javier González, gerente de Energía de la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI), confirma que debido a la cuarentena domiciliar obligatoria en todo el territorio nacional, por la pandemia del covid-19, se ha observado "un impacto significativo" de reducción de la demanda de energía y potencia.

González afirma que, si bien es cierto, se desplazaron muchas personas a sus residencias, este no se compara el consumo de electricidad que hace una empresa.

"Esta caída es mucho mayor a la que se esperaba, había una tendencia a la baja por la sobreoferta general, pero nunca se esperaba un pico tan grande", dice el analista de la ASI.

De hecho, Juan Camilo Ruiz Guzmán, gerente de Planificación Comercial de la distribuidora Delsur, confirma que no se registran antecedentes recientes en el país de una disminución tan fuerte en la demanda, y agrega que esta situación es generalizada y en similares proporciones en otros países de la región centroamericana que han entrado en cuarentena.

Dada la reducción del consumo, se ha producido una merma en la facturación de las compañías distribuidoras y consecuentemente una reducción en la compra de energía.

"Al igual que cualquier negocio, la disminución en las ventas afecta financieramente a las distribuidoras; sin embargo, en estos momentos de crisis estamos enfocados en garantizar la operación y en la no afectación del flujo de caja para garantizar el suministro de energía para todos los salvadoreños, luego habrá tiempo para valorar los impactos en el mediano plazo en rubros como inversiones, expansión y modernización", señala Ruiz.

Además, producto de esta disminución, la matriz energética ha sido suplida en su totalidad por las fuentes renovables (hidro, geotérmica, biomasa y fotovoltáica).

Las fuentes renovables sumaron, en marzo, 315.9 GWh (un crecimiento del 48% comparado al mismo período del año pasado), mientras que las térmicas, a base de combustibles, inyectaron 226.2 GWh.

Por ello es que también se registra una disminución en el precio promedio del Mercado Regulador del Sistema (MRS). En marzo, costó $75 el MWh, lo que es 37.5% más bajo que al mismo período del año anterior, indica la UT.

Eficiencia

El efecto de tener una reducción en el costo de la energía le permite ser más competitiva a la industria; sin embargo, González señala que hay que tener en cuenta el tema de eficiencia energética porque algunas empresas pueden olvidar el uso racional de la electricidad debido al ahorro y la necesidad de producir más.

Rommel Rodríguez, investigador de FUNDE, agrega que, dada la caída en los precios de los combustibles fósiles, pueden existir "incentivos perversos" en la generación de energía ya que los inversionistas funcionan en base al costo en el corto plazo y la electricidad a partir de los derivados del petróleo serán más baratos comparados a otras vías.

"Los generadores de energía con combustible serán más baratos, es un mercado que pude crecer en el mediano plazo, con un alto precio ambiental, comparado con las hidráulicas o fotovoltáicas. Debido a toda esta situación se va dando un cambio o reconversión en los procesos productivos y de consumo en general", apunta Rodríguez.

Mientras no se agudicen las normas de confinamiento, los expertos consultados esperan que haya una relativa estabilidad en los próximos días.

"En la medida que se vaya recuperando la dinámica económica del país se irá normalizando la demanda de energía", respondió AES El Salvador mediante un correo electrónico.

Además, dado que la generación térmica tiene una participación en la matriz salvadoreña del 19 %, es previsible una disminución de los precios que sería trasladado a los usuarios a mediado de julio en la próxima revisión del pliego tarifario.

Lee también

Comentarios

X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines