Economía

Costa Rica: deuda del sector público llegó a 82.8% del PIB el año pasado y se adentra en un terreno riesgoso

La Contraloría señala que el peso del endeudamiento se aleja de su límite natural de 60%, lo que implica que el país tiene menos margen ante impactos negativos y mayores riesgos

Fachada del edificio del Ministerio de Hacienda. El Gobierno es el principal deudor dentro del sector público. | Foto: Rafael Pacheco

La deuda del sector público no financiero representó el 82,8% de la producción interna del 2020, un crecimiento de 11,5 puntos porcentuales más respecto al 2019, impulsado, principalmente, por el aumento de la deuda del Gobierno Central.

Para la Contraloría General la República, el saldo de esta deuda se aleja aún más de su “límite natural” estimado en máximo 60% del producto interno bruto (PIB), por encima del cual existe una mayor probabilidad de enfrentar dificultades de pago, sobre todo en situaciones de estrés financiero.

“Al finalizar el año 2020, los pasivos internos y externos del Gobierno Central mostraron mayor dinamismo al observado en el 2019, y el saldo alcanzado por la deuda del sector público se aleja cada vez más de su límite natural (60% del PIB), distanciamiento que se acentúa de manera importante durante este año”, advirtió la Contraloría, en su Memoria Anual 2020.

La deuda del sector público no financiero incluye al Gobierno Central (los tres poderes de la República, principalmente), el Banco Central y el resto del sector público que incluye a municipalidades e instituciones descentralizadas no empresariales (como la Caja Costarricense de Seguro Social).

También contempla a los órganos desconcentrados (como el Consejo Nacional de Vialidad) y empresas no financieras (por ejemplo, la Compañía Nacional de Fuerza y Luz). Pero no incluye el sector financiero por la naturaleza de sus funciones.

Sobrepasar el límite natural de la deuda significa que existe la posibilidad de que en algún momento en el futuro los espacios de financiamiento se vuelvan escasos y caros, según explica el Ministerio de Hacienda, en el documento Justificación para la definición de la Política de Endeudamiento para el Sector Público Costarricense.

El economista Oswald Céspedes, explicó que los límites de endeudamiento máximo sostenible dependen, entre otros factores, del nivel de superávit primario (ingresos menos gastos, excluyendo intereses), de la tasa de crecimiento económico per cápita, de la tasa de interés a la que está colocada la deuda pública total y del ajuste fiscal requerido en una situación crítica.

De acuerdo con el ministro de Hacienda, Elian Villegas, en el caso de Costa Rica, la Ley 9625, Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, estima el nivel de endeudamiento del 60% de la producción como el máximo para el Gobierno Central a partir del cual hay que tomar medidas de emergencia.

“El comportamiento observado durante el 2020 por la deuda del Gobierno acentúa la situación insostenible de las finanzas públicas. El aumento constante y superior de estos pasivos con respecto al PIB genera, desde el año 2009, una tendencia creciente de esta variable reflejando un incremento de 41,5 puntos porcentuales”, indica la Contraloría.

“Una deuda del sector público no financiero respecto al PIB en más de 82% es insostenible, más aún con crecimiento económico a niveles de estancamiento en términos prácticos”, añadió Céspedes.

  • Intereses presionan al Gobierno Central

La Contraloría, en su memoria, analizó cada uno de los componentes que influyeron en el crecimiento de la deuda del Gobierno Central, en el 2020, cuyo aumento fue de 11 puntos del PIB, respecto al 2019.

De acuerdo con el ente contralor, de ese incremento en el Gobierno Central lo que más contribuyó (con 4,5 puntos) fue la tasa de interés real.

El déficit primario, que es el exceso de gastos, excluyendo el pago de intereses, sobre los ingresos, fue lo segundo que más contribuyó al aumento, con 3,4 puntos porcentuales del PIB.

Luego, aportó la tasa de crecimiento real de la economía, que es la base sobre la cual se mide el endeudamiento, con 2,7 puntos porcentuales del PIB, y por último, la depreciación con 1,8 puntos porcentuales.

Villegas indicó que por medio de las subastas donde el Gobierno vende sus bonos, han venido bajando las tasas de interés y eso se nota en las curvas soberanas en colones y dólares, del 2018 y 2020.

La curva soberana es una relación entre el rendimiento y los plazos de los valores del Ministerio de Hacienda y el Banco Central, pero este último participa poco.

Por ejemplo, para el plazo de cinco meses la tasa promedio ha caído de 11,2% a 6,4%, en colones.

El Ministro rechaza otras opciones en esta línea, como renegociar la deuda interna con las instituciones tenedoras de los bonos.

“El Ministerio de Hacienda no está considerando una renegociación de la deuda interna. Repetidamente, hemos señalado que los riesgos asociados a una renegociación son muchísimos más altos, que los beneficios”, dijo Villegas.

Su argumento es que eso podría provocar un “default selectivo” (no pagar la deuda a algunas entidades) y eso dispararía la tasa de interés y le cerraría al país puertas de financiamiento importantes.

Para este año se espera que el crecimiento económico sea de cinco puntos porcentuales más del PIB respecto al 2020, lo que llevaría a la deuda del Gobierno Central a 72,5% de la producción y elevaría más la deuda de todo el sector público si no hay cambios significativos en la deuda del Banco Central y del resto del sector público no financiero.

“La tasa de deuda respecto a la producción seguirá creciendo a menos que encontremos cómo salir del estancamiento económico que padecemos hoy. Eso implicaría adoptar políticas efectivas para la reactivación del crecimiento económico de largo plazo; aplicación efectiva de la regla fiscal sin excepciones; y, especialmente, reducción del gasto público”, opinó el economista Céspedes.

El ministro Villegas ha defendido la aplicación de la regla fiscal y junto con los proyectos incluidos en el acuerdo del Fondo Monetario Internacional (FMI), la meta es generar un superávit primario equivalente al 1% de la producción, en el 2023, y con eso lograría que, a partir de ese año, la deuda comience una trayectoria descendiente.

La estimación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es que con el acuerdo con el FMI la deuda del Gobierno Central alcanzaría alrededor del 75% del PIB en el 2023 y luego de ahí comenzaría a bajar.

En el caso de la deuda del Banco Central, bajó en el 2020, reforzando una tendencia de los años anteriores; la del resto del sector público aumentó de 8,70% del PIB, en el 2019, a 10,40%, en el 2020.

En este último caso, Villegas comentó que el mayor endeudamiento proviene, principalmente, del Instituto Costarricense de Electricidad, por la transformación de los arrendamientos que tenía en arrendamientos financieros, que se terminan por convertir en deuda.

El jerarca mencionó, también, algunos financiamientos de la Caja Costarricense de Seguro Social.

Lee también

Comentarios

X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines