Economía

Créditos verdes ganan potencia en la región

Créditos verdes ganan potencia en la región

Créditos verdes ganan potencia en la región

La revolución ecoamigable llegó para quedarse en la región. Así, cada vez más empresas e instituciones de todos los tamaños han apostado por la instalación de techos cubiertos con paneles solares para ser más eficiente energéticamente, o cambiar aires acondicionados, adquirir maquinaria para el reciclaje de desechos, entre otros. Pero para echar a andar cualquier iniciativa de este tipo, los empresarios necesitan capital fresco. Aunque en El Salvador, a diferencia de otros países como Costa Rica y Nicaragua, todavía no hay muchas instituciones que ofrecen una línea especializada en estos “créditos verdes” y todo lo que implica, la demanda por estos préstamos está creciendo de manera sostenida. Takashi Sugisawa, director de banca empresas de Davivienda, explica que desde 2012 el número de entidades que buscan financiamiento para proyectos amigables con el medioambiente se ha duplicado año con año; así como también se ha logrado apoyar proyectos más diversos. En los últimos tres años Davivienda El Salvador ha aprobado un total de $102.5 millones en créditos verdes. Un 34 % de estos fondos fue destinado a la generación de energía por biomasa, un 29 % a energía hidroeléctrica, 18 % para energía fotovoltaica, 10 % para generación de energía eólica y 9 % en otros rubros. Los créditos verdes constituyen en la actualidad un 13 % del total de portafolio de créditos de banca empresas de Davivienda y tienen la expectativa de incrementar, dada la tendencia del mercado.  “Para este año estimamos una colocación de al menos $117 millones de financiamiento verde, destinado principalmente a apoyar  proyectos de generación energética alternativa”, asegura Sugisawa. Para ello cuentan con $60 millones producto de una línea de financiamiento otorgada por el Banco Holandés de Desarrollo (conocido por sus siglas FMO). A nivel regional, Davivienda El Salvador ha encabezado la promoción de este tipo de financiamiento, muestra de ello es el premio que obtuvo por la Federación Latinoamericana de Bancos por promover productos y servicios verdes. Este reconocimiento los ubica entre los primeros tres bancos líderes de la Financiación Verde en América Latina. Otra entidad bancaria que se ha sumado recientemente al ofrecimiento de créditos ambientales es Promerica (El Salvador y Guatemala). En junio del año pasado, las entidades suscribieron un convenio también con el FMO para una línea de $40 millones, divididos a la mitad para cada país. De los $20 millones que recibió Promerica El Salvador, $10 millones estaban destinados para los créditos verdes y $10 para préstamos productivos para las pymes. Sobre esta primera experiencia, Emilio López, gerente de banca empresarial y regional de Promerica, recuerda que la institución holandesa les orientó a desarrollar políticas de mejores prácticas medioambientales en el interior de la institución para ofrecer los créditos. De los $10 millones que recibieron de FMO, el año pasado otorgaron $5 millones entre 10 clientes y en lo que va de 2018 ya colocaron los restantes $5 millones en las nuevas solicitudes, lo cual fue “más rápido de lo que esperaban”. “La diferencia entre un crédito verde y uno tradicional es que (el primero) puede estructurarse con un plazo más amplio de tal manera que del mismo ahorro generado se pueda pagar la cuota. Además se le brinda asesoría especializada. Esas son las grandes ventajas que tienen”, explica López. Promerica espera este año incrementar el financiamiento y colocar alrededor de $25 millones en este rubro. Oportunidades de negocios Los representantes del sector financiero coinciden en que han detectado gran demanda y que las solicitudes de crédito son principalmente para proyectos fotovoltaicos, ya sea para consumo de la empresa o para ser vendida dentro de la red energética nacional. Sin embargo, hay clientes que no conocen bien la temática y los beneficios en inversiones en mejoras en maquinaria, sistemas de iluminación o aire acondicionado que luego repercuten directamente en sus procesos.   Ahí es donde entra el acompañamiento de asesores expertos como Enertiva. Esta multilatina tiene presencia en la región desde hace más de 10 años y se especializa en la evaluación de proyectos de energía fotovoltaica, aprovisionamiento de equipos, instalación y mantenimiento. Alejandro Brenes, CEO de Enertiva, confirma que si bien la mayoría de países tiene un marco regulatorio sólido y claro que incentiva esta oleada de adopción de tecnología verde, todavía hay cierta resistencia o desconocimiento por parte de los empresarios sobre los beneficios que trae la energía fotovoltáica y muchos prefieren invertir en otros aspectos antes que en mejorar sus procesos. Y eso implica un reto en materia de competitividad ya que significa tener elevados costos energéticos. “La tecnología de energía solar se ve como uno de los pilares para tratar de mitigar el calentamiento global y las emisiones de carbono, en la región hay muchos casos de éxito y hay mucho mercado por desarrollar”, afirma Brenes. El santo grial, como lo describe Brenes, de este negocio es que con los mismos ahorros se pague la inversión e inclusive se genere un ahorro inmediato y así es como las empresas logran tener un crecimiento exponencial. Por ejemplo, en promedio el retorno de la inversión se da entre los cuatro a ocho años, lo cual es bueno ya que los financiamientos están regularmente entre los 10 a 12 años, explica. Además, el costo de la tecnología ha disminuido en el tiempo, ya que hace 10 años un panel solar costaba hasta ocho veces más del precio actual. Brenes aclara que en algunos nichos de mercado no resultará rentable y es más recomendable para aquellos sectores que trabajan en varios turnos las 24 horas del día. El sector bancario salvadoreño espera que surjan más proyectos, y ya proyectan la evolución en las líneas de financiamiento e incluso aseguran que se podrían optar como créditos personales, para mejoras o instalaciones en hogares. •

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