Economía

El Salvador: adoptar la economía circular generaría más ingresos

El Salvador se encuentra rezagado en la implementación de este modelo. Las empresas que lo pongan en práctica podrían asegurar más ingresos.

El Salvador: adoptar la economía circular generaría más ingresos

El Salvador: adoptar la economía circular generaría más ingresos

Adoptar una economía circular permitiría mayores ganancias con la creación de nuevos productos y fuentes de ingreso (cada empresa podría tener un 30 % más de ingresos) y mayor seguridad porque aumentaría la resiliencia al descentralizar la cadena de suministros, problema que fue visible con la pandemia. Al utilizar técnicas de reciclaje y recuperación de materias primas se reduce la exposición a precios cada vez más volátiles en el mercado, dijo Alba Meléndez, coordinadora del programa EcoAmigos, en el Foro de Economía Circular organizado por la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI).

Este modelo de producción exige un nuevo concepto de residuos o desechos donde "nada sobra", el mantenimiento de los materiales circulando el mayor tiempo posible y la regeneración de los sistemas naturales optando por elementos o materias primas renovables.

La experta explicó que El Salvador se encuentra en el Corredor Seco Centroamericano lo cual implica numerosos problemas, entre ellos que 1.6 millones de personas viven en inseguridad alimentaria y que buen porcentaje de las cosechas se pierden. El país se halla en una de las zonas más afectadas por el cambio climático que se percibe en el aumento de la temperatura, la disminución de precipitaciones y el aumento del nivel del mar.

Ahora, en tiempos de recuperación tras la pandemia, Meléndez señala que es momento propicio para introducir un modelo de producción que no solo beneficia al medio ambiente tan vulnerable, sino que además permita el ahorro y un crecimiento limpio.

"El actual modelo lineal de producción es insostenible, ante él aparece un sistema circular cuya explicación sería: reducir, reusar y reciclar", se explicó.

La idea es producir utilizando materiales biodegradables, crear productos nuevos que se puedan reutilizar por el mismo productor u otras industrias de manera que dichos productos permanezcan circulando en una larga cadena por más tiempo.

En El Salvador son pocas las empresas que aplican este modelo de produccion. "La economía circular permite mayor crecimiento económico, generación de empleos, es una oportunidad para la creatividad e innovación y disminuye el 50 % de las emisiones de dióxido de carbono con solo dejar los desechos orgánicos fuera del vertedero. Genera un ahorro de 32 % de la materia prima, pues diseñamos las cosas para ser hechas de nuevo y damos mayor productividad a la tierra", detalló Meléndez.

La doctora en ciencias ambientales Valeria Emondi dijo que aunque hay iniciativas industriales importantes el país está muy atrás en un proceso de economía circular: "están basándose en el reciclaje con alguna política de ese tipo y las industrias están haciendo su mejor esfuerzo". "En Europa el proceso inició hace 30 años y comenzó a aplicarse en cosas tan sencillas como el supermercado: no se dan bolsas y si quiere una debe pagarla, es una decisión política que cambia el producto y cambia al consumidor", explicó.

La disposición adecuada de los desechos es pieza clave de esta economía, pues "todo lo que sale de las casas —que sí son desechos para las casas— no son desechos, se pueden revalorizar", dice Emondi.

Alba Meléndez explicó que, aunque existe en el país una nueva ley de gestión de residuos y fomento al reciclaje, y a pesar de tener muchos marcos legales y una política ambiental esta no se visualiza, nadie la conoce.

"La recolección de basura es deficiente, en el campo la basura está en el patio trasero. El papel del Ministerio de Medio Ambiente y las municipalidades es importante, deben darnos la infraestructura. En una municipalidad de Guatemala se invirtió en más camiones, unos solo recogen lo orgánico y otros lo inorgánico. Aquí, yo revisaba los basureros dispuestos para reciclar y donde decía plástico había de todo", dijo Andrea Osorio, consultora de medio ambiente.

"El problema más grande (en El Salvador) es seguramente la educación porque las alcaldías pueden habilitar todo el transporte que quieran, pero necesitamos la colaboración de toda la población, el ciudadano no está educado y no es su culpa. Hay que invertir en educación pero también forzar un poquito la mano, significa que no te recolecto la basura si no está bien separada", añadió Emondi.

"El ciudadano puede aprender a separar, la alcaldía a recolectar y transportar, pero no tenemos la disposición final. Necesitamos más opciones limpias, que no sean el relleno, hablamos de termo valorizadores, biodigestores, todo se trata de políticas, que vienen de más arriba y de inversión también", añadió la experta.

Osorio explicó que implementar este modelo de producción y de vida "exige innovar en nuevas estrategias, productos y materiales, el gobierno debe tener un marco legal que exija el conocimiento técnico de todas las instituciones públicas y que trabajen bajo el modelo de economía circular y en la educación del consumidor".

Aunque los empresarios hacen el esfuerzo, los lineamientos deben ser parte de una política nacional que promueva estos cambios. "Es necesario crear líneas de crédito especiales, para nueva tecnología que es costosa, vienen de Europa y de Estados Unidos, y no solo son costosas son difíciles de operar, es necesario capacitar al personal", añadió Emondi.

"Las alianzas público privadas tienen un potencial increíble aquí en El Salvador y podrían aplicarse en diferentes industrias como la textil o biomédica, hay muchas posibilidades que deben desarrollarse", dijo Meléndez. Añadió que el ser humano puede apropiarse de algo por medio de la comunicación. "Debe haber una estrategia nacional, ahora difícilmente llegamos a las personas para que entiendan las consecuencias y beneficios de esta transición. Qué va a pasar con los ríos, con la crisis hídrica que ya tenemos, con quienes perdieron sus empleos con la pandemia".

Andrea Osorio menciona que "cada industria viene dando pasos pequeños o grandes porque tenemos referentes industriales, empresas que son carbono neutro, pero en el día a día vemos cualquier calle o carretera llena de basura, no existe la conciencia ecológica ni planes de educación".

Emondi dijo, por su parte, que el mercado mismo está impulsando la sostenibilidad, en este modelo el consumo es importante.

Algunos mercados más sensibles están exigiendo a las marcas de ropa, por ejemplo, que esta sea más duradera, que se pueda reparar "varias marcas ya ofrecen el servicio de reparación, y si ya no la quieres, lo dejas y te dan un descuento para tu nueva prenda, y la venden online como prenda de segunda mano".

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