Economía

El Salvador cerrará año con más déficit y deuda, según Funde

El Salvador cerrará año con más déficit y deuda, según Funde

El Salvador cerrará año con más déficit y deuda, según Funde

La Fundación Nacional para el Desarrollo (FUNDE) presentó hoy su informe de evaluación económica y fiscal 2018.

En el documento, la institución señala, entre otras cosas, que la economía salvadoreña registrará, este año, un crecimiento de aproximadamente 2.4 %, pero recalca que las finanzas públicas resentirán un aumento en los ratios de déficit y de deuda, pese a haber reportado el país una recaudación tributaria récord.

En gran medida, el detonante de ese deterioro en las finanzas habrá sido el ambiente electoral previo a las elecciones del próximo año y sobre todo el fenómeno gubernamental de "la trampa del último año",  del que ya había advertido la entidad anteriormente. 

El asesor de Funde, Carlos Pérez, explicó durante la presentación que, al observar los datos oficiales de gastos e ingresos, hay un claro desbalance que causará un mayor déficit este y el año entrante. 

 “En los últimos 8 o 9 años, la recaudación terminaba por debajo de lo estimado. En algunos años la brecha era hasta de $300 millones. Este año, por la amnistía fiscal, los ingresos tributarios crecieron a un 7 %, mientras que los ingresos totales a un 3.7 %. Pero los gastos corrientes están creciendo al 9.8 %; es decir casi tres veces lo que crecen los ingresos”, dijo.

Así, según el análisis, lejos de aprovechar la buena racha de recaudación, el país incrementó los gastos corrientes, donde están incluidas las remuneraciones, hacia donde  va una buena parte del presupuesto.

Para septiembre  del año pasado, el Gobierno tenía como estandarte la austeridad con el objetivo de poner en orden las finanzas públicas.  De hecho, el empleo público había registrado una reducción de 858 plazas. Sin embargo, esto se revirtió, durante los primeros nueve meses de 2018, cuando el sector público reportó un crecimiento de 2,120 nuevos puestos.

Otra área en la que han aumentado los egresos del Gobierno es la inversión de capital, donde el repunte ha sido de un 26  %, sobre todo por la inyección  en obras de infraestructura, como carreteras.

 Pérez, no obstante, matizó en este punto, al afirmar que “por las razones que sean, ya sean electorales o no, esa es inversión que quedará”.

Más déficit y más deuda                                                                                         

Ni el respiro que dio la reforma de pensiones, ni el aumento de los impuestos ha servido para cerrar el hueco fiscal del país. De hecho, según la investigación, este aumentará en 2018 y las perspectivas para 2019 es que siga creciendo.

Así, el déficit llegará, este año, al 3.3 %  con relación al PIB, y a un 3.7 %, en 2019, lo que significaría un claro retroceso con respecto al resultado del año pasado, cuando fue de 2.5 %.

La segunda consecuencia de no haber contenido el gasto se verá en el ratio de la deuda/PIB, que podría llegar al cierre de 2018 a un 76 % y en 2019, a un 77 %.

Un escenario, en definitiva, nada positivo para el próximo gobierno que asumirá en junio de 2019, y que aparte de las cuentas fiscales complicadas, no contará con los mismos ingresos en términos de recaudación tributaria, dado que los niveles de este año se debieron solo a la amnistía fiscal, que no es un estado permanente del ministerio de Hacienda.

Los depósitos y los créditos también son susceptibles a los eventos electorales, pero en los últimos 10 años se ha comprobado que es un comportamiento cíclico y que no representa vulnerabilidad para el sistema financiero que, según sus indicadores, se mantiene robusto. 

Retos para el próximo gobierno

Ante ese complicado panorama, uno de los primeros retos para el próximo gobierno será lograr un acuerdo en la Asamblea Legislativa para aprobar un roll over  de $800 millones de eurobonos, que se vencen en diciembre del otro año. Algo que, dado el estado de las finanzas públicas, no podrá honrar sin la aprobación de nueva deuda.

De no lograr ese entendimiento, la nueva administración se enfrentaría, de nuevo, como ya sucedió en el pasado cercano, a un escenario de default o quiebra, un evento catastrófico para la economía salvadoreña.

En general, el próximo gobernante tiene por reto ordenar las finanzas públicas y balancear el desequilibrio del gasto respecto a los ingresos. Un recordatorio sobre todo en el marco de una contienda electoral en la que mucho se habla de propuestas que costarían dinero, pero muy poco sobre cómo financiarlas, es decir, impuestos, señala Roberto Rubio, director ejecutivo de Funde.

“Queremos que este tema aparezca porque la cosa no funciona si no se recoge. Así de simple. Hay que preguntarle a los candidatos, porque  si alguien se da a la tarea de hacer una suma  de cuánto cuestan todas las promesas,  van a ver que el dinero no alcanza. Si no alcanza para enfrentar los compromisos financieros del próximo gobierno, ya no se diga para hacer obras faraónicas”, indicó Rubio.

Rommel Rodríguez, director del área macroeconómica y desarrollo de Funde, recalcó asimismo que los candidatos a presidente y vicepresidente han enfocado sus propuestas solo en el gasto, que es solo un pilar.

“Las finanzas públicas también contienen los ingresos, y particularmente los ingresos tributarios. Y usted no puede asumir escalar una montaña solo con una mano, porque esa es la más fuerte. De igual forma con las finanzas públicas hay que abordar los ingresos y los gastos”, puntualizó Rodríguez.

De acuerdo con Rubio, la posición de Funde es que se evalúe el tema de impuestos, donde se incluyen algunos como el predial; un impuesto que, salvo en dos países (El Salvador incluido), se aplica en toda América Latina; no es recesivo y que podría contribuir a mejorar las condiciones financieras del estado.  

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