Economía

El Salvador con histórica deuda para paliar crisis económica

El plan de $3,000 millones para la emergencia por covid-19 presionará las finanzas públicas como nunca antes, según analistas.

El Ministerio de Hacienda deberá obtener los recursos para el plan de rescate económico.

El Salvador es el país de Centroamérica que más incrementará su deuda pública para enfrentar la emergencia de salud por la pandemia de covid-19, la crisis económica derivada del confinamiento de la población y el cierre de la mayor parte de las actividades económicas, según advierten varios organismos locales y regionales.

Al cierre de 2020, la deuda pública salvadoreña podría superar el 87 % como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB). Esto quiere decir que de cada dólar que se produzca en el país se debe $0.87. Previo a la pandemia, la deuda rondaba el 72 % del PIB, por lo que el margen de maniobra era ya limitado.

El lunes la Asamblea Legislativa autorizó al Ministerio de Hacienda salir a buscar $1,000 millones para un plan de rescate económico para las empresas. Monto adicional a los $2,000 millones que había aprobado el parlamento hace unas semanas, para un paquete de $3,000 millones que implicará un endeudamiento muy alto para la frágil economía salvadoreña, de acuerdo con analistas.

Fusades había advertido que este nuevo paquete pondría el déficit fiscal arriba del 16% y la deuda pública llegaría al 91%, y mostraría "una trayectoria de insostenibilidad" que podría llevar al país a un eventual "default".

 

Por otra parte es casi el doble de lo que ha pedido países como Guatemala (el congreso aprobó deuda de $1,400 millones) o seis veces lo que ha pedido Costa Rica, que está también en una débil situación fiscal y pidió aprobación para un crédito al Fondo Monetario Internacional (FMI) por $500 millones.

A la fecha, El Salvador ha obtenido $389 millones con FMI, mientras que continúa a la búsqueda de más fondos con la banca multilateral.

El camino difícil

Una emisión de bonos en las condiciones actuales no sería la mejor alternativa ya que las tasas a pagar serían muy altas lo que presionaría mucho más las finanzas públicas, según señalan economistas.

La calificación de riesgo de El Salvador no pasa por buen momento, mantiene una B- de parte de Standard & Poor’s y una B- con perspectiva negativa de parte de Fitch Ratings, lo que cataloga a los bonos del país como "bono basura".

"Una cosa es que el Ejecutivo solicite, que la Asamblea apruebe, y otra cosa es salir a conseguir el dinero. Es un paquete fuerte de deuda, estamos hablando de más de 10 puntos del PIB de un solo", advierte Carlos Acevedo, expresidente del Banco Central de Reserva (BCR).

"Los mercados internacionales están todavía complicados, creo que El Salvador si podría conseguir esos recursos, pero ya hemos visto como las primas de riesgo se están disparando. Contratar $3,000 o $2,000 millones en deuda con las tasas de interés que se nos está demandando en este momento si es una carga muy fuerte", explica Acevedo sobre las condiciones actuales.

Obtener la mayor parte del paquete con la emisión de bonos resultaría muy caro para el país ya que elevaría el gasto en el servicio de la deuda, lo que impactaría las finanzas del estado, añade el expresidente del BCR.

Ricardo Castaneda, economista senior del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI) señala que la verdadera opción del país obtener financiamiento multilateral, porque la emisión de bonos sería demasiado alta y "también existe la posibilidad que nadie los quiera comprar", agrega. Aunque eso aun no ha ocurrido.

Por otra parte, según Acevedo, hay que tener en cuenta de que una buena parte del dinero que el Gobierno va a prestar se va utilizar para dar préstamos al sector productivo; por lo que cuando las empresas paguen, el Gobierno también pagaría a sus acreedores. No obstante, siempre existe un riesgo.

"La capacidad de las empresas de pagar va a depender de cómo se reactive la economía, que es la otra interrogante", dice Acevedo.

Cuentas claras

Rommel Rodríguez, analista de FUNDE, resalta que debido a que se prevé alcanzar un nivel de endeudamiento muy alto es necesario que la ciudadanía esté pendiente de cómo van a ser asignado "cada centavo". "Entendería que los $1,000 millones para hacer este disparo de la economía se va a traducir en una mejora del crecimiento. Si es así que bien, pero tenemos de que estar pendientes de cómo se van a utilizar", reiteró Rodríguez.

Acevedo añade que el paquete (como apoyo) es bueno en sí, pero hay que garantizar que el dinero sea bien utilizado, y que no se desvíe para otros usos.

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