Economía

El Salvador: emprendedores apuestan por productos locales

Presentan libro. JICA y CONAMYPE presentarán un libro que reúne varias historias de

Presentan libro. JICA y CONAMYPE presentarán un libro que reúne varias historias de "Un pueblo, un producto" de varios municipios.

Entre 2017 y 2018 el proyecto "Un pueblo, un producto" involucró a 1,158 empresarios, la mayoría mujeres. Estos lograron ventas de más de $5.8 millones y utilidades de casi $2.6 millones, que se traduce en ganancias de $2,226 por persona, en promedio. La iniciativa busca dinamizar la economía de los territorios apostando por productos propios e identidades locales. El movimiento inició en Oita, Japón, en 1979.

El proyecto es una de las líneas de intervención de la Comisión Nacional de la Micro y la Pequeña Empresa (CONAMYPE) y cuenta con apoyo de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA, por sus siglas en inglés), y se está ejecutando en 96 municipios. Ambas instituciones presentarán un libro que relata varias historias de diferentes municipios.

La metodología tiene tres principios. El primero es pensar global y actuar local.

"Esto significa que si trabajamos a nivel territorial, local, pero se tiene que pensar en grande, a nivel global para poder ir creciendo", explicó Kazuo Fujishiro, representante de JICA en El Salvador.

Además, la metodología busca el desarrollo del recurso humano, es decir, formar las capacidades y competencias de las personas, así como su organización. También la autonomía y la creatividad de la población local.

JICA envió tres expertos y siete voluntarios, así como 26 becarios salvadoreños, a tomar un curso en Japón sobre la metodología, entre ellos Ileana Rogel, presidenta de CONAMYPE.

No todos los participantes del movimiento viven solo de su negocio, muchos tienen otros trabajos. De acuerdo con Rogel, cuando las empresas empiezan a crecer, los emprendedores dejan sus otras actividades paralelas. Considera que el proceso requiere alrededor de tres años.

Uno de los ejemplos es La Quiruba, que elabora productos comestibles a base de jocote y loroco. Los emprendedores al inicio también trabajaban, una vendiendo celulares y el otro en el Ejército. "Empezó como algo incipiente y ahora tienen contratado, si mal no recuerdo, 12 trabajadores", dijo Rogel.

La CONAMYPE tiene además de una política, un manual de la metodología de "Un pueblo, un producto" para integrar a más municipios. Entre los requisitos que se toman en cuenta es que la materia prima que se utiliza no se tenga fuera del lugar y además incluye a productos "intangibles", como platos gastronómicos o leyendas.

"Desde el año 2010 hemos estado impulsando esta metodología, (...) la CONAMYPE retoma esta metodología, que a mi juicio da resultados extraordinarios cuando se hace de manera sistemática", agregó Rogel. La prueba piloto inició en municipios como San Lorenzo, El Congo y Santa María Ostuma.

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