Economía

El Salvador: Hacienda colocó $122.3 millones en nueva deuda de corto plazo

Se realizó la tercera subasta pública de Certificados del Tesoro del año y ya totalizan $1,038 millones en este instrumento. Analistas advierten riesgos a las finanzas públicas.

Costosa. El Gobierno debe pagar una alta tasa de interés al mercado para colocar la deuda interna | Foto: archivo

La deuda del Gobierno salvadoreño para el corto plazo continúa incrementándose este año. Ayer, el Ministerio de Hacienda llevó a cabo la tercera subasta pública de Certificados del Tesoro (CETES) en el mercado de valores local.

Se ofertaron $150 millones en este tercer tramo de CETES y al final se colocaron $122.3 millones y se recibieron 30 ofertas, ninguna fue rechazada. El plazo de pago por este instrumento es a 180 días con una tasa de interés de 7.4 %.

Con esta nueva subasta, la deuda en CETES colocada este año suma $393.3 millones en lo que va del año. A esto se suman los $645 millones que se emitieron en septiembre de 2020 para financiar el Fideicomiso para la Recuperación Económica de las Empresas Salvadoreñas (FIREMPRESA), para un total de $1,038 millones solamente en este instrumento.

Anormal

Hay que recordar que, a diferencia de las emisiones de Letras del Tesoro (LETES), que son para pagar emisiones anteriores, los CETES son nuevo endeudamiento que adquiere el Gobierno con los inversionistas, en su mayoría bancos locales.

A juicio de Luis Membreño, analista económico, "normalmente no se hacen" tantas emisiones y probablemente se están utilizando para financiar el Presupuesto General de la Nación.

"Queda claro que están apretados de plata por toda esta deuda de corto plazo y por los vetos que hizo el Presidente (de la República, Nayib Bukele) a finales del año pasado cuando se aprobó el Presupuesto", opina Membreño.

Según el analista, les han dicho a los inversionistas que con este dinero quieren financiar el pago del Fondo para el Desarrollo Económico y Social de los Municipios (FODES), el cual ya alcanza casi los $400 millones luego de un año de no ser trasladado, pero existe una preocupación sobre la reestructuración de deuda que pretende hacer el Gobierno, ya que no se conocen bien los detalles de en qué consistirá este plan.

Similar preocupación manifiesta la economista y asesora legislativa, Tatiana Marroquín, quien considera que el manejo que se ha hecho en gobiernos anteriores de la deuda de corto plazo "ya era bastante deficitaria" porque no cumplía con el manejo de liquidez y era empleada como una especie de "tarjeta de crédito", pero "lo que se hace ahora es gravísimo porque se están irrumpiendo cosas legales y la banca está requiriendo mayores intereses para poder comprarla".

Marroquín se refiere a que las emisiones de CETES se hacen autorizadas por el Decreto Legislativo 608, de marzo de 2020, que en el artículo 6 autorizaba al Ministerio de Hacienda a gestionar para obtener recursos por $2,000 millones por la emergencia como un crédito puente.

Sin embargo, la economista señala que "eso se deshabilitó por las reformas hechas en diciembre junto con el Presupuesto General de este año para no habilitar préstamos puentes", por lo que carecerían de marco legal.

Al límite

Los expertos consultados coinciden en que estas constantes emisiones de CETES son un reflejo de que la liquidez en el Estado salvadoreño es compleja.

El año pasado se cerró con una deuda de corto plazo de $2,000 millones, a eso se agrega los $393 millones emitidos en CETES y que tienen que buscarles una salida de largo plazo.

Ricardo Castaneda, economista senior del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI), manifiesta que, con esto queda clara la necesidad de hacer un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y uno de los desafíos que tendrá la nueva legislatura que entrará será la reestructuración de la deuda de corto plazo porque "ha alcanzado su máximo nivel y sólo está sirviendo para pagar deuda vencida".

Sobre esto, Marroquín acota que, cuando se aprobó el Presupuesto General de la Nación se bajó el techo de emisión de LETES de un 30 % a 25 % de los ingresos presupuestados para este año (unos $1,400 millones) con el objetivo que no subiera el saldo; sin embargo, eso puede ser modificable pues solamente se necesitan 43 votos para cambiar el límite de "la tarjeta de crédito" porque en cuatro meses casi la han topado.

Y al igual que una tarjeta de crédito, el Gobierno debe pagar una alta tasa de interés para ser atractivo a los inversionistas.

Por ejemplo, los LETES se estaban colocando en enero del año pasado con una tasa de interés del 4.5 % y ahora llegan hasta el 7.5 %. Al calcular con los montos utilizados, Marroquín estima que son unos $80 millones solamente en pago de interés en deuda de corto plazo.

"La tasa de interés sigue siendo muy alta, lo cual implica que el costo de oportunidad para el país es alto porque dentro del Presupuesto hay que asignar cada vez más recursos a ello y desplaza lo que se podría utilizar en Educación, Salud o Seguridad", agrega Castaneda.

Uno de los motivos por los que la agencia Fitch Ratings ratificó recientemente la calificación de riesgo de la deuda soberana de El Salvador en "B-", con perspectiva negativa, fue precisamente las restricciones de financiamiento derivadas de una mayor dependencia de la deuda a corto plazo y el alcance limitado de la deuda local adicional. "Las opciones de financiamiento en el mercado local son limitadas dado que el gobierno se encuentra cerca del techo legal de $1,500 millones en LETES de corto plazo y emitió casi $645 millones en CETES a un año en el mercado local, especialmente dada la caída esperada en la liquidez interna y deterioro crediticio", dice el reporte de Fitch.

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