Economía

Los créditos terminaron estancados en 2020 en El Salvador

Los préstamos del sistema cerraron "tablas" el año pasado. Los depósitos bancarios subieron en más de $1,500 millones. FUSADES llama a evaluar la necesidad de ampliar las medidas precautorias. 

El golpe económico generado por la pandemia del covid-19 también impactó en parte al sistema financiero salvadoreño, sobre todo en materia de otorgación de créditos.

En el caso del sistema de El Salvador en general que incluye bancos, bancos cooperativos y sociedades de ahorro y crédito, cerró 2020 con una cartera crediticia de $14,384.8 millones, un 1.5 % de crecimiento comparado con el año previo. Si solo se habla del sistema bancario, los créditos sumaron $12,864.1 millones, 0.5 % más que en 2019.

El investigador del Departamento de Estudios Económicos de la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES), Pedro Argumedo, explicó que en el caso de los créditos se puede ver bien como fue la tendencia de la economía, primero un shock por el lado de la oferta (al iniciar la cuarentena) y el último trimestre del año se ve el "shock" por el lado de la demanda (ver gráfica).

"Se observa que se ha venido desacelerando desde marzo cuando alcanzó su mayor tasa de crecimiento que estaba en 6.4 % y desde ahí hasta a llegar al 1.5 % al cierre", dice.

Hay sectores que han sido más golpeados que otros, como los créditos dirigidos a compras de vivienda que cayeron -1.1 %, que, para Argumedo, refleja la pérdida de empleo formal, al igual que el 0.6 % de crecimiento del crédito al consumo que inició el año con 6 % de incremento.

Mientras que el préstamo productivo inició 2020 con pujanza (creciendo un 9.5 %), pero este impulso bajó hasta 3.2 % al cierre del año pasado. Todos los rubros se mostraron a la baja, pero en algunos casos los ajustes fueron muy fuertes, por ejemplo, construcción que inició 2020 con un crecimiento de 26 % en la demanda de crédito y cerró el año en 5 %.

"Se está viendo un golpe en la capacidad de compra tanto en los hogares como en las empresas y eso impacta la demanda del crédito... que tiene una velocidad de crecimiento más baja", detalla el analista de FUSADES.

Más depósitos y activos

Por el otro lado, los depósitos bancarios crecieron el año pasado, llegando a los $15,250.3 millones, un 11.4 % más que en 2019, gracias a lo que Argumedo llama el "amortiguador" de la economía, que son las remesas familiares. Estas crecieron, contra todo pronóstico, llegando a los $5,918.6 millones en 2020, $269.6 millones más que en 2019.

"Los depósitos también tuvieron un crecimiento importante en todos los países de Latinoamérica que se prepararon para estar líquidos especialmente por los depósitos a la vista", dice Adriana Beltrán, directora de Instituciones Financieras de Fitch Ratings Latinoamérica.

Beltrán señala que la gente estuvo invirtiendo o dejando sus depósitos en las instituciones, pero siempre teniéndolo a la mano por cualquier eventualidad que pudieran tener.

"El aumento de los depósitos refleja también la confianza en el sistema bancario salvadoreño... Ya que uno de los elementos que permite esa certidumbre en el sistema es la economía dolarizada, porque se sabe que uno va a mantener el poder de compra a futuro", dice Argumedo.

Normativas a la espera

La directiva de Fitch detalla que, actualmente, el la cartera vencida o el indicador de morosidad en El Salvador se ha mantenido en niveles similares a los de 2019 dadas las medias de alivio implementadas por la pandemia.

El Banco Central de Reserva aprobó medidas como: una reducción del 12 % del encaje legal para los bancos, una reducción del 25 % de reserva para créditos nuevos, congelamiento de calificaciones crediticias y periodo de gracia para el reembolso de préstamos. Estas medidas se vencen a mediados de marzo próximo.

"Estaremos viendo en este siguiente año la realidad una vez que se terminen estas medidas. Hay que mencionar la mejora que tuvo el indicador de reservas por pérdidas crediticias durante el año para el sistema financiero porque, si bien el indicador de créditos vencidos se ha mantenido en niveles similares, el indicador de cobertura cerró a 205 % versus un 128 % que tenía en 2019.

Las entidades están haciendo mayores reservas para créditos incobrables para mitigar que una vez se terminen estas medidas de alivio, el indicador no se vea tan afectado", señala Beltran.

Por su parte, Argumedo señala la necesidad de ampliar la vigencia de estas medidas por lo menos tres meses más porque los efectos del covid-19 persisten en la economía salvadoreña. "Lo que estamos observando es que al economía no se está recuperando con la velocidad que se esperaría, nuestra sugerencia sería que las autoridades financieras hagan una extensión de esas normativas porque las causas que generaron esas medidas siguen estando presentes, no nos hemos recuperado", dice el experto.

El economista explica que aún no "se ha salido del túnel del golpe del covid", la actividad económica va muy lenta, se mantiene un techo de baja demanda y el primer trimestre del año llega con un rebrote del virus, una demanda de energía eléctrica que sigue estando negativa a enero, sumado a la incertidumbre que generan las elecciones que provoca que se modere el consumo y la inversión.

Y de entrar con las normativas de épocas típicas podría incidir en que muchos bajen de categoría y que los bancos tengan que ser más prudentes para otorgar créditos, por lo que no se ayudaría a la recuperación.

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