Economía

Miguel Ángel Simán: Millennium Plaza será un ícono para la ciudad

Miguel Ángel Simán: Millennium Plaza será un ícono para la ciudad

Miguel Ángel Simán: Millennium Plaza será un ícono para la ciudad

La visión del complejo Millennium Plaza nació cuando aún nadie imaginaba que tendría ese nombre y que sería un polo de desarrollo en la conocida zona de El Salvador del Mundo. Su génesis lo escribieron, hace 97 años, unos cuantos empresarios que construyeron un poderoso grupo corporativo bajo el apellido Simán. 

El presidente de Inversiones SIMCO, una división del referido grupo salvadoreño dedicada a la construcción y bienes raíces, Miguel Ángel Simán, trae esos recuerdos a su mente en el marco del lanzamiento del primer fondo de titularización en El Salvador y señala como artífices de aquella visión a Teofilo Simán  y Félix Simán.

Más allá de la evocación, el ejecutivo deja en claro también que tiene la visión puesta en 2020, año en que espera cortar la cinta e inaugurar el referido complejo, un desarrollo que generará más de 3,500 empleos directos e indirectos, y contará con una torre corporativa, una plaza comercial, una pasarela que conectará con el centro comercial Galerías, una plaza de entretenimiento, un observatorio de la ciudad en la azotea, un hotel, un centro de convenciones y un auditorio.

Simán conversó con El Economista acerca de dicho proyecto, su forma de financiamiento y sobre la decisión de la firma de invertir en el país con la economía de más bajo crecimiento en la región.

 En países como Costa Rica los fondos de titularización inmobiliaria ya son utilizados, pero en el país no existían. Ahora es posible y ustedes, como Inversiones SIMCO, deciden apostarle a la herramienta.  ¿Qué los motivó y qué significa ser pioneros en esto?

En la filosofía del grupo, siempre hemos creído que lo que pueda ser bueno para una empresa nuestra tiene que ser bueno para el país. En ese sentido, creemos que el país ofrece potencialidades, pero que los salvadoreños tenemos que aprovecharlas, poniéndonos  de acuerdo entre nosotros. Eso significa habilitar una serie de espacios, donde podamos atraer la inversión internacional y de las mismas empresas salvadoreñas. Entonces, ¿qué es lo que ha pasado? que ese crecimiento que el país necesita requiere de inversión, pero para invertir necesitás capital y eso lo tiene desde el pequeño empresario hasta los grandes  grupos emprendedores. ¿Porqué te digo todo esto?. Porque en el mundo el acceso a fuentes de capital no se limita solo a préstamos bancarios.  Lo que tenemos que buscar son mercados de capitales donde le ofrecés a los diferentes inversionistas de diferentes tamaños,  todas las posibilidades. En el país nos está constando ir habilitando todas esas posibilidades para todos. Claro, para el chiquito es bien difícil abrir brecha. Por eso creemos que es una responsabilidad para los grupos grandes empujar y trabajar de la mano con las diferentes instituciones reguladoras, en este caso la Superintendencia, y trabajar de la mano con los legisladores, porque ellos también tienen su parte. Pero es una responsabilidad de las empresas que empujemos la ley que ya está disponible, que abramos brecha. Y en lo que fuimos muy claros con la Superintendencia fue en decirles queremos ser pioneros para darle empuje a esto, y reconocemos que esta es una primera operación para ellos. Pero han tenido el cuidado de asegurarse  que esta operación se ha revisado en una manera en donde dejamos buen precedente.

Esta es una inversión millonaria y se hace en un momento en el que el país lleva años de bajo crecimiento y varios de los indicadores macroeconómicos han estado en rojo. ¿Qué motivó esta inversión?

No es fácil invertir hoy en día en El Salvador, hay que reconocerlo. No estamos en un año de bonanza. Pero quiero que comprendás una cosa: somos un grupo que tenemos 97 años de historia desde que mi abuelo emigró a El Salvador, y hemos venido desde una época muy humilde creciendo y desarrollándonos con fe en el país.  ¡Todo lo que hemos vivido en 97 años! Imagínate, la Segunda Guerra Mundial, el conflicto armado, terremotos, desastres naturales.  Hemos vivido catástrofes, hemos vivido malos y buenos gobiernos, hemos vivido períodos de malas y buenas políticas públicas, hemos vivido períodos de crisis internacionales. Al final del día si vos estás comprometido con tu país y si vos tenés fe en Dios, tenés que seguir adelante y esa fe la tenés que traducir en inversiones concretas. Porque la mayor satisfacción para nosotros es invertir y generar empleo. Sí es cierto, son inversiones que te van a generar rentabilidad, pero la satisfacción más grande es darle empleo a la gente que no tiene trabajo. Es durísimo la cantidad de gente que viene a pedirnos trabajo. A nosotros nos emocionan estos proyectos grandes y si no somos nosotros, ¿quién? Entonces tenemos que dar el ejemplo y tenemos que tener fe.

 

Millennium Plaza estará lista en 2020. ¿Qué espera que sea para la región?

Nosotros lo vemos, en primer lugar, como un orgullo no como proyecto del Grupo Simán, sino como un ícono para el país. Es un mensaje para El Salvador y para los inversionistas internacionales a los que les estamos diciendo que pese a las adversidades no nos damos por vencidos, aquí vamos a estar. El mensaje  es "miren, los salvadoreños somos cachimbones y podemos hacer este nivel de obras. No solo en las grandes ciudades, aquí también se puede". Estamos seguros de que se va a convertir en un ícono, en un referente para la ciudad y para muchos sectores y eso nos entusiasma.  Además, te anticipo que vamos a llevar de la mano,  junto con OPAMSS y la Alcaldía de San Salvador, el desarrollo y la mejora de la zona desde las fuentes Beethoven hasta  El Salvador del Mundo. Esta área se ha denominado distrito Salvador del Mundo.  Va a llegar un momento en el que vamos a  remozar los arriates, las aceras, las zonas peatonales. Queremos no solamente que se luzca nuestro proyecto, sino la zona también y que la gente se sienta orgullosa de que esta es su ciudad.

Lee también

Comentarios