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Economía

Moody's: Gobierno salvadoreño necesitará de multilaterales para pagar el bono 2025

Economistas locales advierten que la insostenibilidad de las finanzas públicas complica los pagos de deuda que vienen después de cancelar el bono de $800 millones en enero de 2023.

Medidas. Los economistas consideran  necesario contar con un plan a mediano y  largo plazo.

Medidas. Los economistas consideran necesario contar con un plan a mediano y largo plazo.

En enero de 2023 vence un bono por $800 millones, lo que marca el inicio de una temporada de fuertes pagos de deuda que tendrá que hacer El Salvador. En este contexto, la agencia calificadora de riesgo Moody’s considera que la probabilidad de que el país alcance un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) a tiempo para abordar este vencimiento es baja y que sin el apoyo de los grandes bancos multilaterales, tendrá problemas para pagar su vencimiento de 2025.

Las relaciones con el FMI y el Gobierno salvadoreño se complicaron con las diversas iniciativas relacionadas con el bitcóin, incluida su adopción como moneda de curso legal. Desde que las conversaciones se estancaron, el gobierno ha recurrido a los bancos multilaterales regionales para obtener financiamiento.

Según Moody’s, en 2021, los préstamos pendientes totales del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) a El Salvador crecieron un 67 %, a $2,100 millones de $1,300 millones en 2020. El Salvador es ahora el prestatario más grande del BCIE, representando el 25 % de la cartera de préstamos del banco.

La calificadora estima que "dada la política de exposición máxima del banco del 30 % para préstamos en un solo país, El Salvador podría obtener $435 millones adicionales en financiamiento del BCIE antes de tener que recurrir a otros bancos multilaterales regionales para obtener financiamiento". "El gobierno ya ha comenzado a acercarse a nuevos socios multilaterales de desarrollo, con su reciente aceptación como el miembro más nuevo del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) desbloqueando (un) posible nuevo financiamiento. El gobierno celebró un acuerdo para suscribir $460 millones en nuevas acciones, con el primer pago de $65 millones antes de fines de septiembre de 2022. Después de ese primer pago, el gobierno debería tener acceso al monto total en financiamiento potencial basado en proyectos, aunque CAF es probable que desembolse el financiamiento gradualmente", expuso en su último informe sobre el la agencia calificadora.

Panorama

En los años por venir, el gobierno salvadoreño enfrentará una serie de pagos en medio de un panorama muy complejo: un aumento de la pobreza y de la inseguridad alimentaria, una disminución en el poder adquisitivo de los hogares a causa de la inflación así como una desaceleración de la economía y de las remesas.

"Tenemos una convergencia de diversas crisis en el país", destacó Ricardo Castaneda, economista del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI).

A lo anterior se suma la deuda del país en materia ambiental así como el bajo puntaje que El Salvador obtuvo en el 2020 en el índice de democracia, catalogándolo como un régimen híbrido, "estos aspectos también condicionan qué pueda pasar en el ámbito de las finanzas públicas", señaló Castaneda ayer, en el foro "Finanzas públicas salvadoreñas y riesgos de default 2023", organizado por la firma Luis Membreño Consulting.

Del lado del gasto público, el ICEFI ha observado que El Salvador está destinando más recursos al pago del servicio de la deuda, que lo que está destinando a salud. "Lo que vemos, en términos generales, es una situación complicada con varios riesgos", comentó Castaneda.

Frente a los pagos crecientes, y debido a que no ha salido a emitir deuda en los mercados internacionales, Hacienda ha obtenido recursos en el mercado interno con instrumentos como las LETES (Letras del Tesoro, los CETES (Certificados del Tesoro) y bonos locales.

El Salvador es el último en la lista de los soberanos de América Latina, según Fitch

"Está el pago de deuda de enero de 2023. Pero ojo, no solo es enero de 2023, ahí empiezan una serie de pagos que vamos a tener que hacer como país", observó Castaneda, por lo que es necesario contar con un plan para el mediano y el largo plazo, apuntó.

El economista Rafael Lemus coincidió con Castaneda respecto a los problemas que El Salvador enfrentará luego del vencimiento del bono 2023, en enero.

"El bono del próximo año se va a pagar pero, incluso, haciendo eso vamos a seguir con la cruz de la insostenibilidad de la deuda y esa cruz además se va a poner más pesada por dos factores: uno es el gasto de intereses, viene una cuesta fuerte porque estamos tomando todos los años deuda y dos, es el problema de gestión, las remuneraciones, no es tema reciente, sino que viene desde hace ratos", expuso.

Por su parte, el economista Luis Membreño consideró que las opciones todavía están abiertas y es tal vez el último momento para hacer los cambios que se requieran para dar sostenibilidad a las finanzas de país.

"Desde los mercados en adelante, todo el mundo está claro que 2023, 2024 y 2025 van a ser años difíciles, recordemos que el próximo gobierno va a tener que enfrentar el pago de $800 millones en 2025", dijo el analista. Hace unas semanas, el ministro de Hacienda, Alejandro Zelaya, planteó algunos escenarios para el pago del bono de $800 millones, pero no dio mayores detalles.

"Tenemos todas las puertas abiertas de los organismos multilaterales. Puedo hacer una emisión interna, puedo buscar el mercado regional de deuda también, puedo emitir en Centroamérica un bono local a tres años", indicó el funcionario sobre los escenarios gubernamentales.

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