Economía

SBC apunta a conquistar el paladar de Centroamérica

Sergio Rodríguez, Gerente General de SBC

Sergio Rodríguez, Gerente General de SBC

Tras un año de servir la cerveza Premio en el mercado salvadoreño, la artesanal Sivar Brewing Company (SBC) se prepara para un ambicioso plan de expansión que incluye incursionar en Guatemala y después en el resto de los países de Centroamérica

Sergio Rodríguez Ávila, gerente general de SBC, dice que Premio ha tenido una fuerte aceptación tanto en bares como en supermercados. La empresa salvadoreña nació en 2015, pero lanzó su primera cerveza en abril de 2017. Este año lanzó su segunda bebida al mercado, una “wheat ale”, es decir, a base de trigo, de edición limitada.

Esta tiene 4.9 % de alcohol y un nivel de IBU, que es como se mide el amargor, de 9, lo que significa que es bastante dulce. La Premio Clásica tiene un IBU de 22, un nivel de amargor moderado.

SBC no es el único productor de cerveza artesanal en el país, pero sí el que ha tenido el crecimiento más acelerado. A un año de lanzar su primera bebida, ya logró exportar a Guatemala y ha consolidado una alianza para distribuir en ese país la cerveza Premio.

Rodríguez Ávila detalló que la clave ha sido la intensidad del sabor de la cerveza, que se adapta muy bien al paladar de los guatemaltecos. La apuesta es seguir creciendo y tener en 2022 presencia en toda la región.

Un punto de calidad que defiende SBC es la consistencia en su sabor. Dos Premios siempre tendrán el mismo sabor. Lograr esto puede ser complicado en el rubro artesanal, señaló Rodríguez Ávila. La ventaja son los controles en los procesos, además de la experticia del maestro cervecero.

Además, Premio se rige por la “ley de pureza alemana”, que restringe el uso de otros ingredientes en el proceso de elaboración de la cerveza, aparte de levadura, lúpulo y malta de cebada; de hecho, Premio no utiliza preservantes.

Para iniciar operaciones, SBC hizo una inversión significativa que los dejó con una planta de producción con capacidad de 5,000 hectolitros por año, que equivalen a casi 2 millones de botellas de cerveza, cuenta con una red de distribución y emplea a 25 colaboradores fijos y directos.

Para este año, SBC espera que sus ventas se dupliquen en relación con el año pasado, esto se debe a que la empresa incrementó su capacidad de cuando primero comenzó a vender su producto a inicios de 2017 y a que ha sido bien acogido tanto por salvadoreños como por guatemaltecos.

Aunque todavía no han anunciado una tercera cerveza, Sergio Rodríguez Ávila detalló que siempre están experimentando con nuevas recetas, pero buscan asegurarse de perfeccionarlas antes de lanzarlas al público.

Un proyecto nuevo que iniciaron este año es La Craftería, un bar donde sirven cervezas de recetas especiales que elabora el maestro cervecero; de estas solo elaboran una cantidad limitada y una sola vez.

Consolidarse en El Salvador, donde el mercado para la cerveza artesanal es aún reducido, pasa por educar al consumidor, una afirmación que comparten otros productores artesanales. De hecho, el sector se unió recientemente para crear Microcerveceros Artesanales Unidos Salvadoreños (MAUS), que ya celebraron un festival, junto a Santo Coraje, Cadejo y Beer Station, un importador.

Los microcerveceros artesanales, lejos de considerarse competidores, se ven como aliados en promover la cultura de consumo de la bebida artesanal en el país, una tendencia que ha comenzado a cobrar fuerza.

De hecho, el consumo de cerveza artesanal es una tendencia fuerte en otros países. En Estados Unidos abrieron 997 nuevas cervecerías en 2019, según la Brewers Association (BA).

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