Economía

Takata llega a acuerdo con autoridades de EUA sobre sus airbag defectuosos

Takata llega a acuerdo con autoridades de EUA sobre sus airbag defectuosos

Takata llega a acuerdo con autoridades de EUA sobre sus airbag defectuosos

Takata, el fabricante japonés de equipo para automóviles, llegó hoy un acuerdo con 44 estados de EUA, más el distrito de Columbia, por el que acepta pagar 650 millones de dólares por el defecto de sus sistemas de airbag. Pero ya que la compañía está en quiebra y no tiene dinero para hacer frente a sus deudas, las autoridades estadounidenses han aceptado no cobrar las multas acordadas para que las víctimas del defecto puedan recuperar la máxima cantidad de dinero posible del fabricante. El acuerdo fue anunciado hoy por el fiscal general de Carolina del Sur, Alan Wilson, en un comunicado. "Estoy contento porque hemos sido capaces de resolver esta investigación a la vez que hemos asegurado que las necesidades de los consumidores lesionados son una prioridad y que los airbag de reemplazo siguen siendo producidos", afirmó Wilson. El escándalo de los airbag de Takata, que ha provocado la quiebra de la compañía, se inició en 2008 cuando varios fabricantes de automóviles empezaron a hacer llamadas a revisión para reparar los airbag que explotaban en el momento de activación. Los airbag habían sido producidos por Takata en México utilizando nitrato de amonio en los infladores. Pero el gas es inestable con el paso del tiempo y condiciones de elevada humedad y temperatura, lo que causa la explosión de los infladores en el momento de activación del airbag. Al menos 20 personas han muerto a raíz de la explosión de los infladores y centenares más han sufrido lesiones por las partículas metálicas generadas. Durante años, Takata se negó a reconocer el peligro que suponían estos productos defectuosos y retrasó las llamadas a revisión de los vehículos afectados. Finalmente, en febrero de 2017, Takata se declaró culpable de un delito grave y aceptó pagar 1.000 millones de dólares para llegar a un acuerdo con las autoridades federales estadounidenses. Los fabricantes de automóviles se han visto obligados a llamar a revisión solo en Estados Unidos 37 millones de vehículos con el objetivo de sustituir más de 50 millones de airbag. Pero se teme que la cifra final de vehículos que tendrán que ser reparados se sitúe entre 65 y 70 millones de unidades.

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