Economía

Kathryn Rooney Vera: “Panamá será la economía que más va a crecer”

Kathryn Rooney Vera: “Panamá será la economía que más va a crecer”

Kathryn Rooney Vera: “Panamá será la economía que más va a crecer”

La recuperación de la economía estadounidense, un mayor dinamismo en el comercio global y el aumento en la demanda de materias primas por parte de China serán determinantes para un mejor desempeño de Latinoamérica en 2018. Ese conjunto de factores sería altamente benéfico para Panamá ya que se traduciría en más tránsitos de barcos y en un alza en el movimiento de carga por el canal interoceánico. Sin embargo, el panorama se antoja más complicado para los países del llamado Triángulo Norte de Centroamérica, que no solamente sufren ya de una alta dependencia de las remesas procedentes de EUA, sino que se enfrentarían a la posibilidad de un crecimiento en las deportaciones y de un auge de la violencia. En esta entrevista, Kathryn Rooney Vera, directora de Investigación y Estrategia de Bulltick LLC, una firma dedicada al corretaje de valores y banca de inversión, entre otros, analiza la situación de la economía regional. ¿En qué condiciones arriba Panamá a 2018? Panamá ha pasado por muchas cosas, muchos escándalos de corrupción: los Panamá Papers, un expresidente detenido. Pero seguimos viendo un país estable que tiene éxito y sigue fuerte. La clave está en que tiene varios motores de crecimiento, beneficios fiscales a la inversión y estabilidad. Así que pese a todo es un lugar donde las compañías quieren invertir y eso genera crecimiento y empleos, además de la inversión propiamente pública. Por eso tengo una visión muy positiva del país ya que es una economía muy bien diversificada a diferencia de sus vecinos de Centroamérica, que dependen mucho de las remesas o del turismo. Panamá tiene el canal vinculado al comercio global, la construcción, el sector financiero y el turismo, por esas razones en los últimos tiempos no ha fallado en crecer cada año arriba del promedio latinoamericano. ¿Qué cosas negativas pueden afectar al país? La administración ha decepcionado a los mercados bastante por los temas de Odebrecht y la corrupción, eso también le ha pegado a la credibilidad. También tener a un expresidente detenido en otro país y no poder volver, da una mala imagen. ¿Eso afecta los bonos soberanos? No, creo que están muy bien, todavía hay mucha demanda. Al final de cuentas a los inversionistas no les interesa mucho dónde está el expresidente o los Panamá Papers, lo que ellos buscan es que sea un lugar donde puedan tener retorno. Hay impacto en los mercados pero mayor es el impacto en la imagen hacia el exterior. En 2017, Panamá obtuvo nuevas inversiones al acercarse a China. ¿Cuál es su análisis? Si bien Panamá ha hecho un gran acierto al establecer relaciones diplomáticas con China, a mi criterio también el país debe tener cuidado con la relación con Estados Unidos. Lo que quiero decir es que acercarse a China es muy importante, pero insisto, debe manejarse con cuidado. China tiene esperanzas de convertirse en un gran poder geopolítico y económico en todos los sentidos, y como lo veo está compitiendo por eso en Latinoamérica. Así que a Panamá le conviene acercarse a China desde el punto de vista comercial, pero cuando llegamos al tema político yo diría que es mejor mantener la cercanía con Estados Unidos porque es una relación más madura, más fuerte, más estable, más sólida. ¿Cuál es el panorama que vislumbra para Latinoamérica? El panorama es favorable en 2018 con algunas excepciones, México va a tener problemas con las elecciones y con el NAFTA, Venezuela continuará en crisis. También veo algunos riesgos geopolíticos como los conflictos de Estados Unidos con Corea del Norte, Rusia e Irán. Luego están los económicos como que la inflación pegue un brinco al alza y motive a la FED a subir más de lo previsto las tasas. Sin embargo, los riesgos geopolíticos son imposibles de pronosticar y el riesgo inflacionario no lo veo muy probable. ¿Y cuál es su previsión para Centroamérica? No todos los países están en la misma condición, pero Panamá se mantendrá como la economía que más va a crecer. Para algunos países el tema de los inmigrantes que retornen de Estados Unidos les puede pegar fuerte, pero hay que ver que la administración Trump lo que está haciendo en mayor medida por ahora es la deportación de criminales, no son deportaciones masivas de gente trabajadora. Ahí está un gran reto para Centroamérica, porque los países tienen que prepararse para recibir olas de personas que no son precisamente las que quieren recibir. A mí me da temor que eso pueda significar para algunos países más violencia y claro más delincuencia en la región. Los altos niveles de violencia en algunos países siguen siendo un reto que no solo afecta la seguridad regional, sino la percepción del inversionista y del turismo. ¿Cómo afectan las inversiones? Los niveles de violencia en países como El Salvador y Honduras son un riesgo que no lo veo desapareciendo en el corto plazo; y tampoco veo que cesen las deportaciones de delincuentes. Hay que recordar que lo que le importa al presidente estadounidense son dos cosas: controlar la inmigración de indocumentados y el proteccionismo, lo demás él puede negociar. También ahora vemos que Estados Unidos está creciendo más y eso puede significar mayor turismo para la región. Pero depende de qué país estemos hablando. Un aumento del turismo favorece a Costa Rica, República Dominicana y Panamá. ¿La nueva política comercial que impulsa Estados Unidos tendrá impacto regional? Parte del riesgo para Latinoamérica podría estar asociado con Estados Unidos y el tema del proteccionismo, porque al presidente Trump no le gustan los tratados comerciales multilaterales, así que la región debe pensar en tratados bilaterales, me refiero más que todo a las economías más grandes. ¿Y en el caso de Centroamérica que tiene un tratado? Dudo que haya mucho riesgo o impactos porque C. A. es un mercado muy pequeño respecto al tamaño de Estados Unidos, y el déficit comercial es a favor de Estados Unidos; a diferencia del NAFTA. La realidad es que el presidente Trump quiere lograr cambios en el NAFTA, y mi opinión es que tiene que ser actualizado porque no incluye, por ejemplo, reglas de contenido intelectual y electrónico porque es un tratado viejo. El detalle está en cómo hacerlo sin causar mayores problemas. •

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