Economía

ES: desigualdades en el desarrollo de los municipios

ES: desigualdades en el desarrollo de los municipios

ES: desigualdades en el desarrollo de los municipios

La Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (FUSADES) evidenció la necesidad de replantearse las políticas territoriales ante el rezago que existe en varios departamentos del país, sobre todo en las zonas norte y oriente. Mientras que La Libertad y San Salvador sobresalen en la mayoría de los indicadores, otros departamentos sufren de alta informalidad y tienen un parque empresarial insuficiente para crear condiciones de empleo, lo que obliga a migrar a la capital o a Estados Unidos Entre las medidas que se deben revisar, según Pedro Argumedo, investigador de FUSADES, está el Fondo para el Desarrollo Económico y Social de los Municipios de El Salvador (FODES), puesto que los datos revelan que se utiliza en su mayoría para salarios: solo en 2015 se asignaron $347.9 millones para esta partida, equivalentes a 1.25 veces la donación que El Salvador recibió dentro del FOMILENIO II para cinco años de ejecución. Argumedo propuso también la creación de un Fondo de Desarrollo Productivo Departamental (FOPRODE), que podría administrarse de la misma forma que se lleva a cabo el FOMILENIO, que tiene una alta tasa de ejecución y de vigilancia. FUSADES llevó a cabo un análisis de las condiciones de desarrollo en el país y ubicó así a los departamentos haciendo comparaciones con la media nacional. En el caso de la producción, como no hay datos del Producto Interno Bruto departamental, se analizó la fuerza laboral. El 66 % de la Población Económicamente Activa (PEA) está en cinco departamentos, San Salvador, Santa Ana, La Libertad, San Miguel y Sonsonate, que son donde la informalidad en el empleo es menor; es decir, las condiciones de trabajo sin protección ni garantía de los derechos, ni prestaciones y sin pagar impuestos. El resto de los departamentos tiene un fuerte rezago en esta área, como La Unión, Chalatenango y Morazán, donde más del 88 % de los trabajadores están en la informalidad; y Cabañas y San Vicente, con el 82.9 % y 87.6 %, respectivamente. Argumedo enfatizó que aunque muchos departamentos no han logrado crear muchos empleos formales al comparar 2008 con 2016, el caso más grave es el de La Unión, el único lugar donde se han perdido empleos, con 538 puestos menos, es decir el 0.6 %, algo ligado a los atrasos para concesionar el puerto. “A mediados de 2008, si hubiéramos pensado qué departamento puede generar más empleo formal en los próximos años, uno habría dicho La Unión, porque estaba el puerto y todo lo que había. Tener las oportunidades y no concretarlas castigó a La Unión”, afirmó el economista. Por otra parte, en departamentos como Chalatenango, Morazán, San Vicente y Cabañas, alrededor de la mitad de los empleos formales que existen son de Gobierno. “Uno se puede preguntar y esos departamentos, si tienen empleados públicos, ¿con impuestos y tasas municipales los pagan? Pero cómo los van a pagar si los que pagan impuestos deberían ser la mayoría trabajadores privados”, comentó el investigador de la organización. El análisis de FUSADES arrojó que además de la desigualdad en la formalidad del empleo, hay una concentración de empresas. Más del 60 % se encuentra en San Salvador, Santa Ana y La Libertad. Además, casi todas las empresas grandes se encuentran en los alrededores de la capital. Mientras que en lugares como Morazán solo tienen micro y pequeñas empresas. El economista de FUSADES explicó que en algunos departamentos aparecen grandes empresas, pero estas suelen ser beneficios de café o ingenios azucareros, que tienen muchos años de existir, lo que significa que no se están creando ni instalando negocios en esos lugares. Tomar acción Argumedo recomendó revisar la política de desarrollo territorial y señaló que el plan que se hizo en 2003 ya planteaba una serie de acciones, que en su mayoría no se han aplicado. El economista explicó que desde entonces ya se veían las asimetrías por la falta de oportunidades en el interior del país, lo que se traduce en migración hacia San Salvador o a Estados Unidos. De hecho, los departamentos con el rezago más fuerte son también los que dependen más de las remesas. FUSADES recomendó que para los departamentos de alto desarrollo, es decir, San Salvador y La Libertad, la apuesta debe ser enfocarse en actividades de mayor valor agregado, como los servicios médicos, de diseño industrial y la logística. Esto podría traducirse en mayores salarios. Por otra parte, los departamentos con un desarrollo medio, San Miguel, Santa Ana y Sonsonate, deben hacerse más competitivos y ampliar su producción y nivel de empleo, apostando a la agricultura diversificada, es decir, de más valor agregado, como la exportación de flores y frutas, entre otros. Agregó que el caso de San Miguel es especial, puesto que es el “pivote” de oriente, es decir, que articula varias de las actividades de esa región. En cuanto a los departamentos con más problemas, FUSADES recomendó un FOPRODE, aprovechando que el país ya llevó a cabo experiencias como FOMILENIO, donde sí se pudo ejecutar la inversión. En esa línea, Argumedo señaló la necesidad de revisar el FODES, que para 2015 fue de $342 millones, el 8 % de los ingresos corrientes netos del país, pues no se utiliza como dicta la ley, es decir, con un 75 % para inversión y 25 % para gasto corriente, en su mayoría remuneraciones. Según datos de Hacienda, municipios como Mejicanos, San Salvador y Santa Tecla utilizaron 55.6 %, 51.6 % y 48.9 % del FODES de 2006 a 2015 para gasto corriente; en otros la situación es más grave: La Laguna y Comasagua utilizaron 83.3 % y 82.5 % para salarios. FUSADES señaló la necesidad de hacer cumplir la ley en cuanto a cómo se ejecuta este fondo y analizar cambiar los criterios de distribución. Ahorita se toma en cuenta la población, la extensión, la pobreza y los criterios de equidad. La idea, según el tanque, es que puedan llegar más fondos a lugares más necesitados, pero con más auditoría. $342 millones en FODES fueron asignados en 2015.  Los datos arrojan que el dinero se está usando para gasto corriente y no para obras que generen desarrollo territorial en los municipios. FUSADES pidió revisar cómo se entrega este dinero y su uso. 71% de los trabajadores está en la informalidad; sin embargo, la tasa es más alta en departamentos de las zonas norte y oriente. 60% del parque empresarial del país está concentrado en tres departamentos: San Salvador, La Libertad y Santa Ana.

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