Economía

Nacer, subsistir y crecer: el sueño emprendedor

Nacer, subsistir y crecer: el sueño emprendedor

Nacer, subsistir y crecer: el sueño emprendedor

Las grandes ideas no son suficientes para el éxito. Las “startup” o empresas emergentes que ahora son exitosas lo saben. Tras una pasión o una idea sobreviene una lista de elementos que reunir y muchos obstáculos por conquistar. En los últimos años la idea de ser jefe en lugar de empleado, de contar con horarios flexibles, de crear tu propia apuesta se ha vuelto atractiva y cobra cada vez más fuerza. Los expertos consideran que las empresas emergentes llegaron para quedarse.  “La economía del conocimiento está reinando en el mundo. Ahora las empresas más valiosas son de tecnología. Es una tendencia a la que se debe adaptar la región, porque vamos a seguir exportando o tomamos el camino de apostarle a la innovación”, apunta Hernán Fernández, socio fundador y gerente de Angel Ventures, una red de inversores internacional con sede en Estados Unidos. Desde el punto cero hasta el momento en que las ganancias pueden mantener el negocio y además repartirse, los emprendedores recorren un largo trecho lleno de obstáculos. Según las estadísticas, las empresas emergentes pueden morir en tres años, o, en ese período, pueden conseguir un rápido crecimiento y llegar al equilibrio. Miosotis Rivas, presidenta del Centro Regional de Promoción de la Mipyme (Cenpromype), comenta que el emprendimiento si bien es cierto comienza con una idea no es un hecho hasta que se ejecuta y se pasa del pensamiento a la acción. Cenpromype es el brazo del Sistema de la Integración Centroamericana (Sica) que lleva el desarrollo de agenda de apoyo a las pequeñas y medianas empresas; sin embargo, también apoyan el desarrollo de las emergentes porque si estas tienen éxito llegarán a ser una empresa generadora de empleos. Desde 2012, han apoyado a 534 emprendimientos que han generado 1,300 empleos en todos los países miembros del Sica (desde Belice hasta República Dominicana) con capital semilla del fondo Sica-emprende con una donación de $3 millones de parte de Taiwán. “Lo que buscamos es que los negocios pasen de  emprender por necesidad a emprender por oportunidades, lograr que pasen del valle de la muerte”, dijo Rivas. El temido valle de la muerte es ese momento en el que los emprendimientos luchan por sobrevivir, cuando los ingresos no están siendo lo suficiente para mantener a flote la operación y por el contrario puede representar pérdidas. En ese punto del camino muchas iniciativas pierden la batalla a causa de diferentes fallas: porque el equipo no cuenta con el conocimiento del rubro en el que están, porque escogieron un sector saturado o porque el fondeo se les agotó. El más fuerte de los obstáculos es el financiamiento. Por eso Cenpromype apoya a las iniciativas en este punto y las acompaña en todo el camino. Rivas compartió sobre emprendimiento en el marco del encuentro regional Sica-Emprende celebrado en Nicaragua. El evento buscó congregar a los emprendimientos más exitosos apoyados por Cenpromype en los países miembros del Sica para conocer sus productos, además que socializaran sus experiencias y tuvieran acceso a los inversores ángel. El guatemalteco Rodrigo López, cofundador de Yummus, es uno de los beneficiarios del fondo Sica-Emprende. La empresa produce hummus, un dip natural a base de garbanzo y tahini. La idea nació en 2015, pero arrancó su producción en 2016. A noviembre del año pasado su producción rondaba las 1,100 unidades de tarros de Yummus, pero con miras a aumentarse gracias a la entrada del producto en Wallmart de dicho país. López comenta que una de las formas que han encontrado para vencer el obstáculo del financiamiento es tercerizar la producción del hummus, además a través de cada producción con promesa de venta obtienen financiamiento. Carolina Piña, gerente de ventas de Siku, plataforma digital de facturación y expedientes clínicos en Costa Rica, comenta que en su caso el reto ha estado por el lado de culturizar a los clientes, porque aunque hay una necesidad de llevar los cobros línea por una exigencia de ley, el sector médico ha tenido que aprender a integrar la tecnología en su quehacer. Al cierre del año pasado contaba con 110 clientes, una facturación anual de $80,000 y cerca de 233,000 expedientes en la nube. Piña señala que la conformación del equipo ha sido clave para su éxito, debido a que su esposo es ingeniero y cuenta con los conocimientos técnicos y ella es experta en markerting digital. Sin embargo, para dar paso a la segunda etapa que consistirá en que los pacientes tengan su expediente de manera digital sí requiere de financiamiento. Pero si no es por medio de capital semilla, ¿cómo pueden los emprendedores obtener financiamiento? Inversión al rescate Una manera de encontrar respaldo financiero para los emprendimientos y llevarlos a un nivel superior es la inversión ángel o inversión de riesgo. Esta metodología, aunque es bastante nueva en Centroamérica como tal, tiene un gran auge en México y otros países como República Dominicana. Pablo García, director ejecutivo de Enlaces, una red de inversionistas ángel de Dominicana, recuerda cómo nació el concepto: “La inversión ángel tiene sus orígenes en Estados Unidos con personas que invertían en obras de teatro de Broadway, que eran de alto riesgo y que aportaban ese capital en esos proyectos asumiendo ese riesgo pero con la expectativa de poder tener altos retornos. Eso se ha replicado en el área del emprendimiento con negocios dinámicos o también conocidos como startup”, explica. Redes como Enlaces son una especie de caza talentos que buscan una empresa emergente con un potencial de “escalabilidad” o rápido crecimiento, para luego hacer de puente con inversores que quieren apostarle pese al riesgo porque saben que habrá un retorno.  ¿Cuál es la garantía? Muy poca o ninguna. Por ello buscan emprendimientos que reúnan estas características: Primero, un buen equipo con la capacidad para desarrollar el emprendimiento o si es de tecnología que cuente con el conocimiento. En segundo lugar, la oportunidad de negocio que han descubierto, sea por la necesidad que han identificado aún no satisfecha,  o porque aunque tengan competencia, pueden ganarle con una manera de mejorar el servicio a un menor costo, explica García. El tercero es que inspiren confianza. Con una pregunta básica se puede determinar, dice el experto: ¿quiénes ya han invertido en tu negocio?, si la respuesta es familia y amigos, el emprendedor ya tiene la atención del inversionista, porque si el círculo cercano confía en el producto es porque es bueno, pero sobre todo porque hay responsabilidad de parte del empresario.   Hernán Fernández, de Angel Ventures, agrega otros elementos que observa un inversor ángel y que representan los errores que cometen con más frecuencia los empresarios emergentes, como que  “le tienen demasiada fe a su idea y fantasean con ella pero no toman acción. Otro fallo es que no están convencidos de la historia que quieren contar, la idea lleva un proceso de maduración y eso se debe reflejar”, agrega. Otra de las ventajas de este tipo de inversión es que muchas veces el que inyecta capital ha sido un emprendedor y ahora es un empresario exitoso, de manera que aporta su experiencia, su red de contactos y más. Los expertos coinciden en que este tipo de acceso a capital no es para todo tipo de emprendimiento, en ese sentido, señalan que en el área tecnológica y servicios es donde se ve más apetito por parte de los inversores ángel. •

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