Economía

Salida a bolsa de Spotify presiona al grupo para que amplíe la lista de reproducción

Salida a bolsa de Spotify presiona al grupo para que amplíe la lista de reproducción

Salida a bolsa de Spotify presiona al grupo para que amplíe la lista de reproducción

El servicio de streaming ha transformado la fortuna de la música, pues los ingresos de los sellos discográficos han aumentado considerablemente gracias a los pagos de Spotify y Apple Music, impulsando a la industria hacia una nueva etapa de crecimiento después de más de una década perdida a causa de la piratería. Todos los ojos están puestos en Spotify, el servicio de streaming de música más grande del mundo, que debe sacar a bolsa sus acciones en Nueva York en los próximos meses. La colocación directa — los accionistas existentes venderán capital en el mercado, pero no se emitirán nuevas acciones — dará a los inversionistas institucionales la primera oportunidad de apostar en una compañía dedicada al servicio de streaming de música. Pero como Spotify depende de los sellos discográficos para obtener contenido — ha pagado US$5 mil millones de dólares a los titulares de derechos hasta el momento — y rivales como Apple y Amazon usan la música como producto de oferta para otras partes de sus negocios, sigue habiendo interrogantes sobre si la compañía puede traducir el crecimiento del streaming de música en ganancias a largo plazo. Spotify ha crecido hasta alcanzar la cantidad de más de 70 millones de clientes de pago, parte de lo que llama una base de 140 millones de "usuarios activos", la cual incluye a las personas que usan su servicio gratuito. Apple Music, que se lanzó en 2015, ha acumulado alrededor de 36 millones de suscriptores. Por el contrario, Netflix, el servicio de streaming de vídeo, tiene cerca de 120 millones de suscriptores y un valor de mercado de US$122.5 mil millones. Al igual que Netflix, Spotify ha crecido rápidamente. Aunque hay algunas similitudes entre las dos compañías, también hay diferencias importantes. Netflix creó su base de suscriptores de streaming ofreciendo una biblioteca repleta de contenido proporcionado por otras compañías. Esto le resultó caro; pero desde 2012 ha reducido su dependencia del contenido de terceros al encargar y producir el suyo propio. Esto no es menos caro. Se está gastando miles de millones de dólares al año en su contenido propio, lo que llama "Netflix Originals". Pero la posesión directa del contenido implica que la compañía puede controlar cómo amortiza sus costos. Fundamentalmente, también significa que estos costos son relativamente predecibles: conforme suma suscriptores, sus márgenes aumentan. La estructura de costos de Spotify es más complicada. A diferencia de Netflix, sus costos no son fijos: sus acuerdos con los principales sellos discográficos — Universal Music Group, Sony Music y Warner Music — están vinculados al consumo: cuanto más se transmite la música para la que tiene licencia, más les paga a sus proveedores. Ha incorporado cláusulas de "alivio de márgenes" en sus contratos con los sellos discográficos, lo que significa que las tarifas de regalías se reducirán cuando cumpla con ciertas cifras objetivo de suscriptores. De cierta forma, esto debería evitar que los márgenes se depriman. Pero quienes inviertan en Spotify — que nunca ha obtenido ganancias — una vez que cotice en bolsa, querrán que los márgenes crezcan. Esto no quiere decir que los inversionistas evitarán la salida a bolsa de Spotify. Spotify será la única compañía dedicada al servicio de streaming de música que está cotizada en bolsa y atraerá a los inversionistas interesados en subirse a la ola del streaming de música. A largo plazo, se puede esperar que la relación de Spotify con sus proveedores se vea afectada. Si la compañía copia el modelo de Netflix e intenta desarrollar su propio contenido, es probable que se enfrente a los principales sellos discográficos que dominan la música grabada a nivel mundial, tanto con nuevos actos como en títulos de catálogo. Spotify ya ha adoptado los podcasts. ¿Podría eventualmente comenzar a competir con los sellos discográficos por los derechos de los mejores actos y convertirse en un sello discográfico en sí? Una acción como ésta estaría llena de riesgos. Los ejecutivos de Spotify saben que necesitan desarrollar otras líneas de negocio para reducir la dependencia de la compañía de los sellos discográficos: se informó que la compañía está explorando incursionar en el hardware, por ejemplo. Conforme encara el futuro como una compañía pública, sus ejecutivos saben que necesitan jugar otras cartas. Copyright The Financial Times Limited 2018 © 2018 The Financial Times Ltd. All rights reserved. Please do not copy and paste FT articles and redistribute by email or post to the web.

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